Recreación artística que ilustra el posible aspecto de la hilera de megalitos de Durrington Walls hace 2.500 años. Imagen cedida por el Instituto Ludwig Boltzmann.

El Sustancioso Menú de los Constructores de Stonehenge: Cerdo Asado, Rosbif, Yogur y Quesos

Los restos de sabrosos banquetes a la barbacoa descubiertos en un importante asentamiento neolítico del Reino Unido han revelado que el menú de los constructores prehistóricos de Stonehenge incluía cerdo asado, leche, yogur y quesos. La abundancia de alimentos traídos desde lejos demuestra que estos banquetes tenían un significado tanto social como ritual, e indican igualmente que estos constructores no eran esclavos que trabajaran a la fuerza.

El descubrimiento de huesos de animales y fragmentos de cerámica en un poblado prehistórico cercano a Stonehenge ha desvelado cuáles eran las comidas preferidas y los hábitos alimentarios de las gentes que lo habitaban. El monumento de Durrington Walls es un asentamiento de finales del Neolítico del que se cree que era la residencia cercana de los constructores del monumento de Stonehenge en torno al 2500 a. C., según una nota de prensa emitida por la Universidad de York.  

El monumento megalítico de Stonehenge en Whiltshire, Inglaterra. (Diego Delso/ CC BY-SA 3.0)

El monumento megalítico de Stonehenge en Whiltshire, Inglaterra. (Diego Delso/ CC BY-SA 3.0 )

El equipo de investigación, que incluye arqueólogos de la Universidad de York, el University College de Londres (UCL) y la Universidad de Sheffield, todas ellas instituciones británicas, han desenterrado pruebas de un consumo ingente de carne animal, especialmente de cerdo, así como de res y de diversos productos lácteos.

Lejos de parecer una sociedad basada en la esclavitud y en la que el trabajo fuese consecuencia de una coacción, como se había especulado en el pasado, las nuevas pruebas apuntan a que “se organizaban banquetes en los que se asaba carne a la parrilla,” y a una población muy bien alimentada.

Festín de Carnes a la Parrilla

Se desenterraron restos de animales, muchos de los cuales habían sido sacrificados antes de alcanzar la madurez, aportando pruebas fehacientes de un festín que estaba planeado para las estaciones de otoño e invierno.

Al haberse encontrado completos los esqueletos de los animales, se cree que fueron conducidos hasta el lugar del banquete y a continuación sacrificados, en lugar de matarlos en un lugar lejano y transportar su carne ya despiezada. El ganado vacuno habría llegado de muchos lugares diferentes de toda Gran Bretaña, algunos realmente lejanos. Había marcas distintivas en algunos de los huesos de los animales que demuestran que fueron asados en un fuego al aire libre, mientras que en otras ocasiones su carne se cocía en ollas o cazuelas, en fuegos encendidos en hogares bajo techo.

Se cree que todo esto habría requerido un gran número de voluntarios para organizar la logística que implica traer hasta el lugar del banquete la comida y los animales.

Uno de los cientos de fragmentos de cerámica hallados en Durrington Walls. Ha sido apodado por los arqueólogos “La Esposa de la Bestia”, lo que sugiere que encaja con otro fragmento de mayor tamaño. (CC BY-SA 3.0)

Uno de los cientos de fragmentos de cerámica hallados en Durrington Walls. Ha sido apodado por los arqueólogos “La Esposa de la Bestia”, lo que sugiere que encaja con otro fragmento de mayor tamaño. ( CC BY-SA 3.0 )

La UCL informa de que productos lácteos, como requesón, yogur y cuajada han sido detectados en los residuos presentes en numerosos recipientes descubiertos en toda esta zona. Los alimentos lácteos aparecían con mucha más frecuencia en los monumentos ceremoniales, lo que indica que su importancia era significativa. Los investigadores creen que comerlos podía denotar cierto rango social, o que quizás simbolizaran la pureza al ser consumidos en ceremonias públicas.

Se han hallado en Durrington Walls escasos rastros de comidas basadas en alimentos de origen vegetal. Los investigadores han encontrado restos quemados de nueces y frutos silvestres, como bayas y manzanas, pero no se han descubierto restos de verduras ni hortalizas en lo que se ha llegado a describir como “un banquete carnívoro”.

Organización Comunitaria

Los tipos de comidas preparadas en este asentamiento prehistórico y su origen han permitido a los arqueólogos “conocer en profundidad la organización de banquetes a gran escala por parte de las gentes que construyeron Stonehenge,” afirma el profesor Mike Parker Pearson, Director del Instituto de Arqueología del UCL y del proyecto Feeding Stonehenge (“Alimentando a Stonehenge”).

“La colocación específica de recipientes con leche en los edificios ceremoniales de mayor tamaño revela que ciertos productos tenían un significado ritual que iba más allá de su mero valor nutritivo. El hecho de compartir los alimentos tenía connotaciones tanto religiosas como sociales, ya que promovía la unidad entre las diseminadas comunidades agrícolas prehistóricas de Gran Bretaña,” explica Pearson.

El autor principal del estudio publicado en la revista Antiquity, Dr. Oliver E. Craig, ha afirmado que “La evidencia de banquetes multitudinarios y de la zonificación de las actividades en Durrington Walls demuestra una capacidad de organización culinaria mayor de la que se esperaba para este período de la prehistoria británica. Los habitantes de este lugar y sus muchos invitados compartían los conocimientos de cómo debían prepararse, consumirse y retirarse los alimentos. Esto, junto con las propias pruebas de la celebración de banquetes, sugiere que Durrington Walls era una comunidad que trabajaba de forma muy organizada,” según podemos leer en la nota de prensa emitida por la Universidad de York.

Durrington Walls

El asentamiento Neolítico de Durrington Walls se encuentra a unas 2 millas (3 kilómetros) al nordeste del famoso monumento prehistórico de Stonehenge. De hecho, se cree que alojó a sus constructores en torno al 2500 a. C.

Recreación artística de un amanecer en Durrington Walls. (Creative Commons Fair Use)

Recreación artística de un amanecer en Durrington Walls. (Creative Commons Fair Use )

 

Mapa que muestra la situación de Durrington Walls y Stonehenge en Avebury, lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. (Ordnance Survey data ©, Crown copyright y database right / CC BY 3.0)

Mapa que muestra la situación de Durrington Walls y Stonehenge en Avebury, lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. (Ordnance Survey data ©, Crown copyright y database right / CC BY 3.0 )

Durrington Walls incluía un muro monumental de piedras verticales que alcanzaba los nueve metros (30 pies) de altura, así como círculos de postes de madera. Las excavaciones han revelado la existencia de siete viviendas, aunque se cree que habría espacio hasta para 1.000 casas a juzgar por las dimensiones del recinto amurallado. Por un breve período pudo ser la población de mayor tamaño del norte de Europa. 

En MailOnline se comenta que existen algunas diferencias esenciales entre los dos monumentos prehistóricos. Durrington Walls era un lugar en el que se vivía y se celebraban banquetes, a diferencia de Stonehenge. En Stonehenge se han hallado únicamente 11 fragmentos de vasijas cerámicas, mientras que en Durrington se han descubierto más de 11.000.

El extraordinario monumento de Durrington Walls continúa sorprendiendo a los investigadores tras el   importante descubrimiento realizado este año al encontrarse una larga hilera de 90 megalitos enterrada bajo los círculos de tierra. Esta asombrosa alineación de megalitos yace a unos tres pies bajo tierra, y fue descubierta gracias a la utilización de modernos equipos de radar.

El frondoso paisaje del monumento prehistórico de Durrington Walls. (Public Domain)

El frondoso paisaje del monumento prehistórico de Durrington Walls. (Public Domain )

Los inesperados hallazgos arqueológicos realizados en Durrington Walls están ayudando a desvelar cómo eran las vidas y la alimentación de los británicos de la prehistoria, proporcionándonos además información detallada sobre las creencias, la gastronomía y la arquitectura de un pasado milenario.

Imagen de Portada: Recreación artística que ilustra el posible aspecto de la hilera de megalitos de Durrington Walls hace 2.500 años. Imagen cedida por el Instituto Ludwig Boltzmann.

Autor: Liz Leafloor

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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