Portada-Abadía de Glastonbury. (Flickr/CC BY 2.0)

Las leyendas de Glastonbury: ¿un invento de monjes medievales para atraer peregrinos?

Según un equipo de investigadores, las famosas leyendas del rey Arturo y los caballeros de la Tabla Redonda, entre otros antiguos mitos, fueron creadas y difundidas por monjes de la Abadía de Glastonbury para hacer dinero. Y lo que es aún peor, estas leyendas enturbiaron las modernas investigaciones realizadas en este lugar al “nublar el juicio” de los expertos que lo estudiaron en el pasado.

Estas son las afirmaciones realizadas recientemente por un equipo de arqueólogos de la Universidad de Reading, Inglaterra, tras un estudio que se ha prolongado durante cuatro años.

Ruinas de la Abadía de Glastonbury en Somerset, Inglaterra. (CC BY 2.0)

Ruinas de la Abadía de Glastonbury en Somerset, Inglaterra. ( CC BY 2.0 )

Tal como informa The Guardian , la historia referente a los hechos relacionados con este lugar ha sido reexaminada, y las conclusiones son las siguientes:

Aquellos pies, inmortalizados en el poema de William Blake ‘Jerusalén’, jamás caminaron sobre los verdes y apacibles campos de Glastonbury; la iglesia más antigua de Inglaterra no fue construida aquí por discípulos de Jesucristo; el bastón de José de Arimatea no florece milagrosamente cada Navidad después de 2.000 años. Y hasta el supuesto vínculo con el rey Arturo y su bella esposa Ginebra, también es falso: todo fue inventado por monjes del siglo XII que estaban atravesando una crisis financiera a raíz de un desastroso incendio.

Estos arqueólogos aseguran que los monjes de Glastonbury ocultaron la historia real del lugar deliberadamente con el diseño de las reformas de su monasterio tras un fuego que tuvo lugar en el año 1184. Los nuevos diseños parecen haberse basado intencionadamente en un estilo arquitectónico arcaico para generar un sentimiento mítico, que encajara con las leyendas populares y por tanto les permitiera recaudar más dinero de los ansiosos peregrinos.

Además, informa Culture24, “La supuesta tumba de Arturo se ha revelado como la fosa de un cementerio que contiene material óseo datado entre los siglos XI y XV, lo que no ofrece evidencia alguna de conexión con la era del legendario rey de los siglos V y VI.”

El legendario rey Arturo: “Y cuando llegaron a la espada que empuñaba aquella mano, el rey Arturo se apoderó de ella.” (Public Domain)

El legendario rey Arturo: “Y cuando llegaron a la espada que empuñaba aquella mano, el rey Arturo se apoderó de ella.” (Public Domain )

Recientes estudios arqueológicos , y la revisión de otros trabajos más antiguos llevados a cabo en la abadía entre los años 1904 y 1979, plantean ahora dudas acerca de los supuestos históricos tenidos en cuenta hasta ahora y los mitos que envolvían al lugar.

En el interior de las ruinas de la abadía de Glastonbury (CC BY-ND 2.0)

En el interior de las ruinas de la abadía de Glastonbury ( CC BY-ND 2.0 )

Historia de un lugar legendario

Descrito como “uno de los lugares religiosos más románticos de Inglaterra,” la abadía de Glastonbury, en realidad las ruinas de un monasterio fundado en el 712 d. C., es el nexo de multitud de antiguos mitos y hechos históricos relacionados con importantes personajes, como el legendario rey Arturo y la reina Ginebra, José de Arimatea y el rey inglés Enrique VIII.

Glastonbury es conocido popularmente por ser el lugar en el que reposan los restos del rey Arturo, y muchos emplazamientos cercanos están conectados con historias del Santo Grial. Cuenta la leyenda que el monasterio fue fundado por el venerado santo del siglo I d. C. José de Arimatea, y se cree que aquí fue erigida la iglesia más antigua de Gran Bretaña. Escritos del siglo XII vinculan a José de Arimatea con el Santo Grial, siendo él quien lo habría llevado a Gran Bretaña desde Tierra Santa, como se cuenta en el Joseph d'Arimathie de Robert de Boron.

José de Arimatea, obra de Pietro Perugino. (Public Domain)

José de Arimatea, obra de Pietro Perugino. ( Public Domain )

Ruinas de la iglesia de la abadía de Glastonbury, Somerset, Inglaterra. (CC BY-SA 3.0)

Ruinas de la iglesia de la abadía de Glastonbury, Somerset, Inglaterra. ( CC BY-SA 3.0 )

En otros relatos se cuenta que la iglesia fue construida por el mismísimo Jesucristo en honor a su madre, María.

Otra historia muy extendida referida a la “espina sagrada” también tuvo su origen en esta región. En esta leyenda, en el punto exacto en el que se encontraba José de Arimatea cuando llegó a Glastonbury, el santo hincó en la tierra su bastón (en algunas versiones hecho de madera de la cruz en la que Jesucristo fue crucificado), y de ahí brotó un árbol, concretamente un espino.

Este árbol, el “ Espino de Glastonbury ”, se alzaba sobre la colina de Wearyall, y se decía de él que florecía dos veces al año (a diferencia del resto de espinos, que florecen solamente una vez al año). Cuenta la leyenda que floreció el día de Navidad durante 2.000 años hasta que unos vándalos lo talaron en el año 2010, provocando una oleada de tristeza e indignación, tanto a nivel local como internacional. Este tipo de árbol, el espino, se ha propagado mediante injertos en numerosas ocasiones, tanto en Glastonbury como en sus alrededores, a fin de preservarlo.

El espino de Glastonbury junto a la abadía, en una fotografía de 1984. Este árbol murió en el 1991 y fue retirado al año siguiente. (CC BY-SA 3.0)

El espino de Glastonbury junto a la abadía, en una fotografía de 1984. Este árbol murió en el 1991 y fue retirado al año siguiente. (CC BY-SA 3.0 )

La abadía sufrió un devastador incendio en el año 1184. A continuación fue reconstruida, y para el siglo XIV ya se había convertido en uno de los más ricos e influyentes monasterios de Inglaterra.

Pero su indiscutible poder no duró demasiado tiempo. Enrique VIII ordenó la disolución de todos los monasterios y desmanteló la iglesia, apoderándose de sus bienes y sus tierras. Richard Whiting, último abad del monasterio de Glastonbury, fue vilmente colgado, destripado y descuartizado como traidor a la corona en la colina de Glastonbury Tor en 1539.

Investigadores aparentemente hechizados

Ante la ausencia de evidencias físicas que probaran estas leyendas relacionadas con la historia de Glastonbury, el equipo de 31 especialistas encabezado por Roberta Gilchrist, profesora de arqueología de la Universidad de Reading y ahora administradora de Glastonbury, “descubrió que sus predecesores de pasadas generaciones que trabajaron en la abadía se encontraban tan hechizados por estas leyendas que o eliminaron o malinterpretaron aquellas pruebas que no encajaban con ellas,” informa The Guardian.

El lugar en el que se encontraban supuestamente en un principio las tumbas del rey Arturo y la reina Ginebra, bajo el altar principal. Los arqueólogos encontraron aquí material óseo datado entre los siglos XI y XV. (CC BY-SA 3.0)

El lugar en el que se encontraban supuestamente en un principio las tumbas del rey Arturo y la reina Ginebra, bajo el altar principal. Los arqueólogos encontraron aquí material óseo datado entre los siglos XI y XV. ( CC BY-SA 3.0 )

Los arqueólogos han desvelado varios hallazgos sorprendentes, entre ellos: un asentamiento prehistórico habitado posteriormente por romanos y sajones, anterior al primer monasterio; un taller de fabricación de vidrio que según la datación de radio carbono sería de aproximadamente el 700 d. C., convirtiéndose así en el más antiguo vestigio de artesanía del vidrio de la Inglaterra sajona; y también vino importado, traído a Glastonbury desde el continente en una fecha incluso anterior, como demuestran los fragmentos de cerámica descubiertos en el lugar.

Hallazgos arqueológicos procedentes de la abadía de Glastonbury. Imagen: Universidad de Reading

Hallazgos arqueológicos procedentes de la abadía de Glastonbury. Imagen: Universidad de Reading

¿Leyendas o historias inventadas?

Sin embargo, aún hay quien cree que las antiguas leyendas podrían ser narraciones referidas a personajes y hechos históricos reales. El autor e investigador Ralph Ellis escribe al respecto :

La historia artúrica se ha situado tradicionalmente en los siglos V o VI, en lo que se conoce como la Edad Oscura. Es éste un período de la historia británica que no es ‘oscuro’ únicamente por el colapso social y económico que siguió a la decadencia y caída del Imperio Romano de Occidente, también es ‘oscuro’ porque carece de registros históricos de ningún tipo. Esto dificulta descifrar que ocurría en esta época, y es esta laguna en la historia británica la que ha permitido que la vida del rey Arturo haya seguido siendo enigmática y semilegendaria durante tanto tiempo. Si Arturo hubiera sido rey en los siglos IV o IX, podríamos haber determinado fácilmente si estas leyendas eran ficción o realidad, pero el legendario rey ha conseguido deslizarse en una grieta de la historia en la que hay muchas incógnitas ‘conocidas’ y bastantes incógnitas desconocidas.

Surge por tanto la idea de que las crónicas del rey Arturo y otras leyendas de la Edad Oscura podrían no ser falsas simplemente porque no dispongamos de pruebas en forma de fragmentos de cerámica o restos óseos. Es posible que los antiguos copistas documentaran escasamente a un hombre célebre o un rey auténticos, o una antigua historia, ya fuera intencionadamente o por accidente, y que estas historias perdurasen de algún modo hasta nuestros días. ¿Podrían acaso las interpretaciones modernas de las antiguas leyendas estar ahora nublando nuestra interpretación del pasado?

Los caballeros del rey Arturo reunidos en torno a la Tabla Redonda, en cuyo centro se encuentra el Santo Grial. (Public Domain)

Los caballeros del rey Arturo reunidos en torno a la Tabla Redonda, en cuyo centro se encuentra el Santo Grial. ( Public Domain )

Los antiguos mitos que resuenan a través del tiempo no van a ser derrotados tan fácilmente a juzgar por la persistente popularidad de la abadía de Glastonbury. Y mientras los investigadores pueden apuntar a la tumba vacía del mítico rey Arturo como una evidente falta de pruebas, quizás sea más importante la información procedente de las gentes de aquel período histórico que se deduce de estas leyendas.

Está previsto que los descubrimientos de los investigadores sean añadidos “poco a poco” a la guía de Glastonbury para que su contenido continúe siendo ‘sensible’ a las antiguas leyendas.

Según se ha comunicado desde la Universidad de Reading, el esfuerzo principal en este momento se está centrando en informar acerca del desarrollo y la interpretación de la historia de la Abadía en el futuro: “La abadía de Glastonbury: arqueología, leyenda y compromiso público encaminados a mejorar la comprensión de la organización espacial, el desarrollo cronológico y las evidencias arqueológicas de Glastonbury por parte de sus visitantes, explorando a un tiempo sus conexiones con las leyendas de Arturo y José de Arimatea.”

Gilchrist ha aclarado que “No es nuestra intención acabar con las creencias de la gente. Mil años de creencias y leyendas son parte de la historia intangible de este extraordinario lugar.”

Imagen de portada: Abadía de Glastonbury. (Flickr/CC BY 2.0 )

Autor: Liz Leafloor

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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