Portada - Copia del siglo II d. C. de una escultura de Aristóteles del siglo IV a. C., encargada por Alejandro Magno al escultor Lisipo. Fuente: Nick Thompson/CC BY NC SA 2.0

Aristóteles: un hombre que no necesita presentación

Antes de emprender nuestro viaje a su carácter y liderazgo (sobre sí mismo), deberíamos hablar brevemente de la vida y obra de Aristóteles, el hombre y el filósofo - quien no necesita presentación.

La vida de Aristóteles

Aristóteles nació en Estagira, ciudad del norte de Grecia. Su padre Nicómaco era médico en la corte del rey Amintas III de Macedonia, padre de Filipo II y abuelo de Alejandro Magno. A la edad de diecisiete años, Aristóteles viajó a Atenas, centro intelectual y cultural de la época, para completar su educación.

Estatua de un joven Aristóteles. (Rama/ CC BY 2.0 fr)

Estatua de un joven Aristóteles. (Rama/ CC BY 2.0 fr )

Se incorporó a la Academia de Platón donde permaneció durante veinte años, estudiando, escribiendo, debatiendo y finalmente enseñando, principalmente retórica. Aristóteles dejó Atenas cuando Platón murió, probablemente porque se había apartado del pensamiento de su maestro y de este modo no fue elegido como su sucesor en la Academia. Según otra versión, se marchó porque Macedonia había subyugado Atenas y los sentimientos anti-macedonios de los atenienses podían dar lugar a su persecución debido a su asociación con la corte macedonia, una asociación que influiría considerablemente en su vida.

Academia de Platón: La escuela de Atenas de Rafael (1509 – 1510), fresco en el Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano. (Dominio público)

Academia de Platón: La escuela de Atenas de Rafael (1509 – 1510), fresco en el Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano. ( Dominio público )

Después de pasar casi cinco años en la actividad filosófica y la investigación empírica en Assos, en el norte del mar Egeo, y luego en la cercana isla de Lesbos, Aristóteles fue a Macedonia para ser tutor personal del joven Alejandro. Regresó a Atenas en el 335 a. C. y fundó su propia escuela, el Liceo, en una zona dedicada al dios Apolo Lykeios situada en el centro de la ciudad. El Liceo era un lugar público donde Aristóteles enseñaba, investigaba y escribía. (El Liceo fue excavado y abierto al público en Atenas el año 2014, y puede ser visitado a diario).

Su escuela llegó a ser conocida como “peripatética” por el patio cubierto o columnata (peripatos) de la que disponía. El nombre también podría tener su origen en que Aristóteles solía caminar con sus alumnos cuando daba clase, a los estudiantes avanzados por la mañana y a los amantes en general del conocimiento por la noche. Para él, enseñar era la manifestación más importante del conocimiento, y como solía decir, quien afirma saber debe ser capaz de enseñar.

La escuela de Aristóteles en Mieza, Macedonia, Grecia. (Jean Housen/CC BY SA 4.0)

La escuela de Aristóteles en Mieza, Macedonia, Grecia. (Jean Housen/ CC BY SA 4.0 )

Aristóteles permaneció en Atenas hasta el 323 a. C., año en el que murió Alejandro Magno. Fue acusado de impiedad, al igual que Sócrates lo había sido alrededor de 75 años antes que él. A diferencia de Sócrates, sin embargo, Aristóteles decidió abandonar Atenas para que la ciudad no pecase contra la filosofía por segunda vez, como él mismo dijo. Murió un año más tarde en Calcis, ciudad de la isla de Eubea.

La obra de Aristóteles

Aristóteles, una de las figuras más famosas en la historia del pensamiento occidental, estaba interesado principalmente en descubrir la verdad y aumentar su conocimiento, ya que creía que, por naturaleza, los seres humanos desean conocer. Para él, una vida humana plena era una vida de actividad intelectual. Su énfasis en el buen razonamiento y el método científico caracterizan la mayor parte de su obra.

Busto de Aristóteles. Mármol, copia romana de un bronce griego original de Lisipo del 330 a .C.; el manto de alabastro es un añadido moderno. (Dominio público)

Busto de Aristóteles. Mármol, copia romana de un bronce griego original de Lisipo del 330 a .C.; el manto de alabastro es un añadido moderno. ( Dominio público )

Aristóteles fue un escritor prolífico. Escribió exhaustivamente sobre numerosos temas, pero solamente sobrevive alrededor de una quinta parte de sus obras - que contienen muestras de las diferentes áreas de su estudio. Aunque se dice de él que ha sido elogiado por su estilo de escritura, sus obras supervivientes están en su mayoría en forma de notas, probablemente para su propio uso y no destinadas a ser publicadas. Así, a veces son oscuras, repetitivas, y un reto a la hora de seguirles el hilo, y probablemente deberíamos leerlas como las notas de una conferencia más que como tratados sistemáticos.

Podríamos pensar en Aristóteles como un erudito. Escribió sobre matemáticas, lógica, biología animal, el alma, retórica, dramas trágicos, poesía, teoría política, filosofía de la ciencia y metafísica. También escribió sobre ética, con su Ética a Nicómaco como texto esencial.

Aristóteles fue influenciado principalmente por sus investigaciones en biología animal. Su otra influencia más importante fue Platón (427? –347 a. C.). El maestro tuvo un impacto significativo en el estudiante: sobre los temas que estudió, la búsqueda del conocimiento, el valor de la explicación o el método para la construcción de un argumento. Por ejemplo, como Sócrates iniciaba sus diálogos con la opinión de uno de sus alumnos sobre un tema determinado, en su Ética a Nicómaco Aristóteles comienza su investigación con la endoxa, o las opiniones más populares sobre un tema, creyendo que mayoría de los hombres, profanos, cultivados o sabios, no pueden estar completamente equivocados - y quiso construir sobre el conocimiento ya existente. Utilizaba este método porque también quería examinar el mundo que conocía la gente, la cultura en la que vivía y los comportamientos individuales que podía observar. Luego, criticaba, adaptaba o rechazaba las opiniones con las que no estaba de acuerdo antes de presentar la suya propia.

Platón (izquierda) y Aristóteles (derecha), detalle de la Escuela de Atenas, fresco de Rafael. (Dominio público) El gesto de Aristóteles se dirige hacia la tierra, representando su creencia en el conocimiento a través de la observación empírica y la experiencia, mientras tiene en su mano una copia de su ‘Ética a Nicómaco’. Platón, por su parte, apunta con su dedo a los cielos, lo que representa su creencia en Las Formas, mientras lleva bajo el brazo una copia de su ‘Timeo’.

Platón (izquierda) y Aristóteles (derecha), detalle de la Escuela de Atenas, fresco de Rafael. ( Dominio público ) El gesto de Aristóteles se dirige hacia la tierra, representando su creencia en el conocimiento a través de la observación empírica y la experiencia, mientras tiene en su mano una copia de su ‘Ética a Nicómaco’. Platón, por su parte, apunta con su dedo a los cielos, lo que representa su creencia en Las Formas, mientras lleva bajo el brazo una copia de su ‘Timeo’.

Aristóteles rechazaba la teoría platónica de las Formas. Argumentaba que esta teoría era demasiado abstracta y de poca utilidad para el ser humano. Esta teoría veía propiedades diversas, como por ejemplo la belleza, como entidades abstractas, eternas y universales que existían por separado de los propios objetos hermosos. Por ejemplo, la belleza sólo podía comprenderse por medio de la mente, no a través de la experiencia sensorial o la opinión. Según esta teoría, la esencia de la “hombría” podría concebirse si pensamos en la idea universal del Hombre, que nunca cambiaba, no de un individuo concreto que cambió y murió. Pero Aristóteles era un filósofo científico, que creía en los sentidos, la percepción y los hechos.

Aristóteles argumentaba que la verdadera sabiduría viene de examinar los objetos de la experiencia, no de mirar más allá de ellos en el mundo de las ideas, en otro espacio y otro tiempo. No se adhería a una idea universal y única que pudiera hacer de todas las cosas buenas algo bueno. Aristóteles se centraba en los detalles de una situación, y aunque aceptaba que podían existir principios universales, las personas sólo podrían aprenderlos de la experiencia.

Imagen de portada: Copia del siglo II d. C. de una escultura de Aristóteles del siglo IV a. C., encargada por Alejandro Magno al escultor Lisipo. Fuente: Nick Thompson/ CC BY NC SA 2.0

Autor: Dra. Sophia Protopapa

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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