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Portada-Cenote de Tulum, México (Christine Rondeau / Tulum). Detalle: Antiguo cráneo descubierto en el cenote de Tulum. (Foto: Roberto Chávez Arce)

Restos humanos de hace 10.000 años descubiertos en cenotes mexicanos arrojan luz sobre las antiguas migraciones

En Mayo del pasado año, un equipo de arqueólogos realizó el interesante anuncio de que un esqueleto completo de la Edad del Hielo había sido descubierto en una cueva sumergida de Tulum, en México. Desde entonces, más de ocho esqueletos bien conservados, con antigüedades de entre 9.000 y 13.000 años han sido recuperados de cenotes en México, y los científicos están ahora empezando a desvelar los secretos que encierran, albergando la esperanza de que estos huesos puedan finalmente revelar como se empezó a poblar el continente americano hace miles de años.

El Universal informa de que se han descubierto tres esqueletos en los cenotes Naharon, Las Palmas y El Templo. De los ocho conjuntos de restos humanos, al menos uno de los individuos se cree que cayó accidentalmente al cenote – cavidad natural resultado del colapso del lecho de roca caliza que inundan las aguas subterráneas –, mientras que dos de los esqueletos fueron depositados en el cenote intencionadamente. Los cenotes fueron utilizados más tarde por los antiguos Mayas para realizar ofrendas y sacrificios.

Cenote de Tulum en el estado de Quintana Roo, México. (Wikipedia)

Cenote de Tulum en el estado de Quintana Roo, México. (Wikipedia)

Científicos del Instituto de Investigación Antropológica (IIA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han estado analizando los restos humanos descubiertos en las cuevas inundadas y cenotes de Tulum, y afirman que son la prueba de los más antiguos asentamientos humanos de la península mexicana del Yucatán de los que se tiene constancia. Los ocho esqueletos se asemejan en gran medida los unos a los otros en sus rasgos, y por esta razón se cree que proceden de las mismas poblaciones humanas, que vivieron en la región al final de la Edad de Hielo.

Restos humanos de hace 9.000 años en un cenote de Tulum. (Imagen: Eugene Acevez, del Instituto de la Prehistoria Americana)

Restos humanos de hace 9.000 años en un cenote de Tulum. (Imagen: Eugene Acevez, del Instituto de la Prehistoria Americana)

El equipo de investigación comparó los cráneos de estos individuos de la Edad del Hielo descubiertos en los cenotes con los de los pueblos indígenas que habitan actualmente la región y hallaron entre ellos marcadas diferencias.

“El cráneo del indígena actual tiende a ser redondo, con frente abombada y rostro plano. Se parece mucho al de los chinos modernos,” declaró a El Universal Alejandro Terrazas, investigador del IIA. Por otro lado, estos antiguos cráneos de los cenotes son altos y estrechos. Terrazas explicó que “Eso no debería sorprendernos, porque han pasado más de 9.000 años y las poblaciones cambian en ese período”.

Los investigadores también compararon los cráneos del cenote con otros conjuntos de restos humanos encontrados en otros puntos de México y que corresponden aproximadamente al mismo período temporal (más de 9.000 años de antigüedad), como el bien conocido Hombre de Chimalhuacán y el Hombre de Tlatilco, que han sido bien estudiados. Aunque existen algunas variaciones respecto a los cráneos descubiertos en los cenotes, se observó que todos los individuos presentaban un cráneo de forma alargada, alto y estrecho.

Cráneo del Hombre de Chimalhuacán, al Este de México (La Opcion)

Cráneo del Hombre de Chimalhuacán, al Este de México (La Opcion)

Las diferencias entre la forma de los cráneos  de los actuales pueblos indígenas de México y los individuos de la Edad del Hielo llevan a algunos expertos a argumentar que los Nativos Americanos llegaron en una migración posterior a los primeros habitantes del continente americano, que procederían de algún otro lugar. Según esta teoría, la primera oleada migratoria fue un grupo asiático que llegó hace más de 15.000 años cruzando el Estrecho de Bering, que separa el extremo Oriental de Siberia y Alaska (los Paleoamericanos), mientras que una segunda ola migratoria se produjo hace entre 8.000 y 9.000 años, estos sí los ancestros de los actuales Nativos Americanos.

Hasta no disponer de más pruebas, no nos será posible determinar si las diferencias entre los rasgos craneales de los Paleoamericanos y los más recientes Nativos Americanos se deben a la evolución o al hecho de proceder de dos diferentes olas migratorias. No obstante, se espera que investigaciones futuras del ADN de estas poblaciones puedan ayudar a desvelar este misterio.

Imagen de portada: Cenote de Tulum, México (Christine Rondeau / Tulum). Detalle: Antiguo cráneo descubierto en el cenote de Tulum. (Foto: Roberto Chávez Arce).

Autor: April Holloway

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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