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Portada-La silueta del falo se puede adivinar en la imagen de la izquierda. Es de la época romana y fue hallada en el año 1995 en Lincolnshire. Será expuesta próximamente en el museo The Collection de Lincoln, Inglaterra. En la parte superior del grabado se observa lo que parece ser una vagina, o quizás un ojo maléfico. (Fotografía: The Collection)

Se expondrá al público piedra de la época romana grabada con imágenes de un falo y una vagina

Los antiguos romanos reflejaban su obsesión por las imágenes fálicas tanto en el arte como en la arquitectura. Ahora, el museo The Collection de Lincoln, Inglaterra, expondrá una piedra de la época romana con las imágenes de un falo y una vagina grabadas sobre su superficie. Una familia de Braceby (Lincolnshire) había utilizado esta piedra como adorno de jardín durante 20 años.

La familia desenterró esta piedra, que mide 15 pulgadas (38 centímetros) de largo, en el año 1995. Se van a mudar y quieren que el hallazgo se quede en Lincolnshire.

El falo grabado sobre la superficie de la piedra está apuntando a una figura que el comisario del museo The Collection, Anthony Lee, ha explicado a la BBC que puede representar tanto una vagina como un ‘ojo maléfico’. En la antigua Roma a menudo se representaban falos junto a la imagen de un ojo maléfico, ya que se creía que el falo protegía contra el mal de ojo. Según Lee, es probable que la figura hallada en Braceby formara parte originariamente de algún muro o pared.

“Es un tema lo suficientemente recurrente en el arte y la arqueología romanos como para ser considerado una obsesión,” comenta Lee en la BBC. Y añade a continuación:

Aunque está claro que existían imágenes pornográficas, estas imágenes fálicas no eran creadas con esa intención. El falo era un símbolo que servía tanto de protección como para propiciar la buena fortuna, y por esta razón se consideraba una imagen totalmente adecuada como motivo para joyas, para grabarla sobre los muros de una ciudad o de un edificio importante, o incluso como colgante para el cuello de tu bebé recién nacido.

Antiguas figuras sexuales de terracota: penes, pechos y, a la derecha, un útero. Museo Archeologico Nazionale de Nápoles. (Public Domain)

Antiguas figuras sexuales de terracota: penes, pechos y, a la derecha, un útero. Museo Archeologico Nazionale de Nápoles. (Public Domain)

The Collection alberga varios falos más, incluidos algunos hechos de hueso y cobre con forma de colgantes, la boca de una jarra de cerámica, e incluso el grabado en piedra de un hombre montado sobre un falo alado.

Ancient Origins ya informó en junio de la existencia de un fresco procedente de Pompeya en el que aparece el dios Príapo con una fuerte erección. Según un médico italiano, una de las pinturas más famosas de esta rústica divinidad representa al dios aquejado de una fimosis aguda—un antihigiénico y doloroso trastorno que imposibilita la retracción del prepucio del pene.

Príapo en un fresco de la Casa de los Vettii, Pompeya. El desventurado Príapo debió de ser realmente muy infeliz (Public Domain)

Príapo en un fresco de la Casa de los Vettii, Pompeya. El desventurado Príapo debió de ser realmente muy infeliz (Public Domain)

El famoso fresco de la Casa de los Vettii, ubicada en las antiguas ruinas de Pompeya, nos muestra al dios comparando en una balanza el peso de su enorme miembro con el de una bolsa de oro. En la mitología griega, Príapo era un dios rústico menor de la fertilidad, protector del ganado, de las plantas y árboles que dan fruto, de los jardines y de los genitales masculinos. Habitualmente se le representa con una descomunal y permanente erección, que dio pie al término médico príapismo, un doloroso trastorno por el cual el pene erecto no retorna a su estado fláccido habitual.

El Dr. Galassi escribe en la revista Urology que en la Italia rural a menudo se mostraban las imágenes de Príapo con fimosis cerrada como forma de prevenir el trastorno entre los miembros varones de la familia. Incluso más recientemente, escribe el Dr. Galassi, imágenes fálicas de cera continúan exhibiendo este trastorno como medida apotropaica. Apotropaico significa que tiene el poder de ahuyentar el mal.

Anthony Lee, comisario del museo The Collection, no es el primero en señalar la obsesión de los antiguos romanos por los falos. En la web CreateDebate, un escritor afirma:

Uno de los aspectos más asombrosos de la cultura grecorromana era su profunda obsesión por los órganos sexuales, en especial los genitales masculinos. Se sabe que los cultos fálicos eran práctica habitual en diversas religiones paganas, pero ninguna de ellas igualaba la atención que los constructores y artistas grecorromanos prestaban al miembro viril.

Imagen de portada: La silueta del falo se puede adivinar en la imagen de la izquierda. Es de la época romana y fue hallada en el año 1995 en Lincolnshire. Será expuesta próximamente en el museo The Collection de Lincoln, Inglaterra. En la parte superior del grabado se observa lo que parece ser una vagina, o quizás un ojo maléfico. (Fotografía: The Collection)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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