Portada-los habitantes Mesolíticos de Doggerland (Alexander Maleev)

La Atlántida Británica: Desvelando los Secretos del Territorio Prehistórico de Doggerland

Doggerland, denominada en ocasiones la Atlántida británica de la Edad de Piedra, o el Jardín del Edén Prehistórico, es una región del Mar del Norte que los arqueólogos llevaban largo tiempo esperando redescubrir. Finalmente, la moderna tecnología ha alcanzado un nivel de desarrollo tal como para convertir sus sueños en realidad. Se cree que Doggerland pudo albergar población humana por primera vez alrededor del 10.000 a. C., y se espera asimismo que toda una serie de innovadoras tecnologías sirva de ayuda en un nuevo estudio que aspira a vislumbrar cómo era la vida cotidiana de los humanos prehistóricos que habitaban la región antes de que catastróficas inundaciones cubrieran por completo este territorio en algún momento entre el 8000 a. C. y el 6000 a. C.

Localizada en el Mar del Norte, se cree que Doggerland pudo tener en el pasado una extensión aproximada de unas 100.000 millas cuadradas (258.998 kilómetros cuadrados). Sin embargo, el final de la Edad del Hielo trajo consigo una gran elevación del nivel del mar y un incremento de las tormentas y lluvias torrenciales en la región, lo que provocó que Doggerland se encogiera y sumergiera gradualmente.

Imagen captada por satélite de la ubicación de Doggerland (en verde brillante) (Universidad de Bradford)

Imagen captada por satélite de la ubicación de Doggerland, resaltada en verde brillante ( Foto: Universidad de Bradford )

La localización de Doggerland se conoce principalmente gracias a los huesos de animales descubiertos en lo que fue su territorio y, en menor medida, también al hallazgo de restos humanos y objetos en la zona.

Mediante un mapeado del fondo marino, un equipo de arqueólogos, informáticos y biólogos moleculares de la Universidad de Bradford ha comenzado a rastrear las huellas de los cambios sucedidos hace milenios en el antiguo entorno de Doggerland. Los científicos juzgan que el cambio climático que tuvo lugar en aquella época disminuyó la extensión del territorio de Doggerland hasta tal punto que pasó de ser una vasta llanura a convertirse en una isla, siendo finalmente consumida por las aguas que la rodeaban en torno al 5500 a. C.

Más concretamente un tsunami con olas de 5 metros de alto, desencadenado por un inmenso corrimiento de tierras que tuvo lugar cerca de Noruega, fue el culpable de la catástrofe que acabó con los habitantes de Doggerland hace varios milenios, según el estudio presentado por el Imperial College en el año 2014.

Aparte del mapeado del fondo marino, los buques oceanográficos involucrados en este estudio también se están encargando de recoger muestras de polen, insectos y ADN vegetal y animal (empleando tecnología sedaDNA, que estudia el ADN presente en los sedimentos), sin olvidarse de los posibles hallazgos de objetos de origen humano, a fin de revelar un cuadro más completo del medio ambiente de Doggerland, así como del estilo de vida de los seres humanos que la habitaban y su uso del territorio.

El profesor Robin Allaby, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Warwick, y uno de los investigadores principales del proyecto, afirmó que “El entorno estable del fondo marino conserva el antiguo ADN excepcionalmente bien, lo que nos permitirá reconstruir paleoentornos muchos miles de años más antiguos de lo que nos sería posible en tierra en las mismas latitudes.”

Las técnicas utilizadas en este estudio son absolutamente innovadoras según el Dr. David Smith de la Universidad de Birmingham. Como explicó a The Telegraph : “Esta es la primera vez que se intenta llevar a cabo este tipo de reconstrucción con este nivel de detalle y a esta escala en un entorno marino. La oportunidad de aportar análisis complementarios de tecnologías ya consolidadas y también de nuevas tecnologías, como el estudio del ADN, es también probable que a tal escala posibilite un importante salto cualitativo en nuestra comprensión de cómo era el entorno de esta zona hace milenios y en nuestro método de reconstrucción del medio ambiente de la época.

“Mapeado de Doggerland”, parte del Proyecto de Paleoentornos del Mar del Norte (Universidad de Birmingham)

“Mapeado de Doggerland”, parte del Proyecto de Paleoentornos del Mar del Norte ( Universidad de Birmingham )

El director de la investigación, el profesor Vince Gaffney de la Universidad de Bradford, tiene muchas esperanzas de que se obtenga un buen rendimiento de los cinco años de estudio en lo que respecta a la comprensión de cómo el ser humano recolonizó Europa del Norte en la Edad de Piedra. El profesor Gaffney explicó a The Independent :

“Al pasar estas plataformas continentales a formar parte del océano habían permanecido inaccesibles a los arqueólogos hasta ahora. Sin embargo, este proyecto accederá a nueva información y a una escala que jamás se había intentado hasta ahora. Lo novedoso de este sistema es que incluye un mapeado del fondo marino, obtención de ADN y modelos informáticos que representan a seres humanos, animales e incluso vegetales individuales, lo que en conjunto generará un modelo cuatridimensional de cómo se colonizó Doggerland y de cómo finalmente se hundió en el mar. Un dramático y hasta ahora perdido período de la prehistoria humana empezará a emerger de los rastros sísmicos, fragmentos de ADN y segmentos de código informático que constituirán los datos principales de este innovador proyecto arqueológico.”

Este estudio centrado en la antigua Doggerland ha recibido ya del Consejo Europeo de Investigación una subvención del tipo Advanced Research Grant cuya cuantía es de 2,5 millones de €  (2,8 millones de $), con la esperanza de que sus resultados proporcionen una visión más completa de cómo era la vida de los habitantes prehistóricos de este territorio, en el que se cree que residieron durante cerca de 6.000 años.

Imagen de portada: los habitantes Mesolíticos de Doggerland (Alexander Maleev )

Autor: Alicia McDermott

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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