Portada-Hatshepsut (catch22/deviantart)

Arqueólogos descubren un Templo de Hatshepsut, la reina de Egipto cuyo rastro se intentó borrar de la Historia

El rey Tutmosis III, sexto faraón de la XVIII Dinastía del antiguo Egipto, intentó borrar todo rastro de Hatshepsut, la “Mujer Que Fue Rey”, pero fracasó, ya que a pesar de todo han llegado hasta nosotros vestigios de esta poderosa reina-faraón. Recientemente se han hallado nuevas pruebas de su reinado, al haber descubierto un equipo de arqueólogos un templo con inscripciones dedicadas a Hatshepsut.

Un equipo de arqueólogos polacos que se encontraba trabajando en el antiguo complejo de Gebelein, a 30 kilómetros (18,6 millas) al sudoeste de Luxor, identificó un templo dedicado a Hathor y posiblemente también a Amón-Ra, que parece haber sido encargado en su momento por Hatshepsut. Según un reciente reportaje publicado en Science & Scholarship in Poland , el templo ya se conocía desde hace algún tiempo, pero los arqueólogos habían renunciado a estudiarlo hasta ahora, quizás a causa del deteriorado estado de sus obras de arte.

Los arqueólogos, encabezados por Wojciech Esmond, creen que  es posible que el templo fuera construido durante el reinado de Hatshepsut, en el siglo XV a. C.

En cierto modo resulta asombroso que hayan sobrevivido hasta nuestros días elementos de templos anteriores al reinado del faraón Akenatón en el siglo XIV a. C. Akenatón emprendió una cruzada iconoclástica destinada a destruir las imágenes de los dioses egipcios tradicionales para promover a su dios favorito, Atón, dios del sol. Además, los reyes a menudo picaban las inscripciones en piedra con los nombres de los faraones anteriores para grabar los suyos en su lugar en templos y otros edificios oficiales. Esto fue especialmente cierto en el caso de Hatshepsut, cuyo hijastro Tutmosis III intentó borrar por completo de la historia. No obstante, el intento de erradicar su memoria sólo estimuló el deseo de las modernas civilizaciones de saber más sobre ella.

“En la antigüedad se destruyeron muchas imágenes de diferentes dioses,” afirma Wojciech Ejsmond en el reportaje. Y a continuación añade, “El faraón Akenatón promovió la adoración de un dios único, cuyo símbolo era el disco solar. Representaciones de otros dioses que no simbolizaban aspectos solares fueron destruidas durante su reinado. La diosa Hathor estaba asociada al sol, de modo que sus representaciones se salvaron” […] ‘Lo más misterioso en este caso era la ausencia de nombres de la realeza en el templo. A los soberanos del antiguo Egipto les encantaba grabar sus nombres en las paredes de los templos expuestas a la vista del público. En ocasiones llegaban a destruir los nombres de los reyes anteriores para poner en su lugar los suyos.’

Hathor es la diosa con cabeza de vaca, a la derecha en esta imagen del antiguo Libro Egipcio de los Muertos, (Wikimedia Commons)

Hathor es la diosa con cabeza de vaca, a la derecha en esta imagen del antiguo Libro Egipcio de los Muertos, ( Wikimedia Commons )

Los estudiosos creen que la construcción del templo se llevó a cabo durante el reinado de Hatshepsut. Fragmentos de jeroglíficos con finales de palabra de género femenino y la presencia de un cartucho indican que el templo fue encargado por ella, según leemos en el artículo.

Hatshepsut fue la reina-faraón que reinó durante más tiempo en la historia de Egipto, y gracias a sus decretos la economía floreció. Fue conocida como “La Mujer Que Fue Rey”, y dirigió la construcción y reparaciones de numerosos edificios, monumentos y templos.

Gebelein es un complejo de yacimientos arqueológicos del antiguo Egipto conocido desde hace muchos años. Este relieve hallado en Gebelein, que muestra al dios con cabeza de chacal Wepwawet y al dios de la Tierra Geb, fue adquirido por Henry Walters en 1925. (Wikimedia Commons)

Gebelein es un complejo de yacimientos arqueológicos del antiguo Egipto conocido desde hace muchos años. Este relieve hallado en Gebelein, que muestra al dios con cabeza de chacal Wepwawet y al dios de la Tierra Geb, fue adquirido por Henry Walters en 1925. ( Wikimedia Commons )

Nacida en el 1508 a. C., Hatshepsut fue la única hija del faraón Tutmosis I y su principal esposa y reina, Amosis. Cuando Hatshepsut tenía solo 12 años, murió su padre. Se casó con su medio hermano Tutmosis II y asumió el papel de esposa principal y reina. Siguió siendo la reina de Tutmosis II hasta que él murió 15 años más tarde, dejando a Hatshepsut viuda a los 27 años. Hatshepsut y Tutmosis II tuvieron una hija: Neferure. Tutmosis II también tuvo un hijo, su heredero Tutmosis III, nacido de una concubina. Tutmosis III no era más que un niño a la muerte de su padre Tutmosis II, de modo que Hatshepsut pasó a ejercer como regente.

Esto era algo muy poco común. Supuestamente los dioses egipcios habían decretado que el papel del rey nunca debía desempeñarlo una mujer que gobernara en solitario. Pero Hatshepsut se negó a someterse a esta tradición y en torno al 1473 a. C. fue coronada como faraón, cambiando su nombre Hatshepsut—que significa Primera de las Nobles Damas—a su versión masculina, Hatshepsu.

“En la actualidad se cree que la situación era más complicada. La reina Hatshepsut gobernó junto con el joven Tutmosis III a fin de asegurar la estabilidad de Egipto, y muchas de sus acciones estuvieron encaminadas a fortalecer la posición del joven rey,” explica Ejsmond en el artículo de Science & Scholarship in Poland . “Quizás muchos años después de su muerte, y debido a la complicada situación dinástica, Tutmosis III tuvo miedo de que otra ambiciosa reina pudiera hacerse con el poder y apartar a su propio hijo del trono. Esto podría haberle condicionado a la hora de decidir eliminar las referencias a Hatshepsut como faraón, según el principio de que si no estaba grabado en inscripciones jeroglíficas, jamás había ocurrido.”

Veintidós años después de su ascenso el trono, hacia el 1458 a. C., Hatshepsut murió cuando su edad se aproximaba a la cincuentena. Fue enterrada en una tumba del Valle de los Reyes, en las colinas que hay detrás de Deir el-Bahari. Su sucesor Tutmosis III reinó durante 30 años. Exigió que todo rastro del reinado de Hatshepsut fuese erradicado y ordenó que su imagen se retirase de templos y monumentos. Tutmosis III probablemente pretendiera con estas medidas eliminar las pruebas de que Egipto había estado gobernado por una poderosa mujer. Por esta razón, los estudiosos supieron muy poco de la existencia de Hatshepsut hasta 1822, año en el que los jeroglíficos de los muros de Deir el-Bahari fueron descifrados.

En el artículo podemos también leer que las excavaciones del templo forman parte de una investigación multidisciplinar del complejo de Gebelein, que ya aparecía en antiguos mapas egipcios y podría haber sido hace 5.000 años la capital de uno de los primeros estados del antiguo Egipto, cuya unión dio lugar al nacimiento de la civilización de los faraones.

Imagen de portada: Hatshepsut ( catch22/deviantart)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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