Portada-Fotografía de mandíbula de Canis lupus del Pleistoceno Superior (Cueva del Camino, Pinilla del Valle, Madrid, España). Ejemplar en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid (Alcalá de Henares). (Wikimedia Commons)

Inaugurado al Público el Valle de los Neandertales Madrileño

La Comunidad de Madrid, en España, ha inaugurado al público este fin de semana el Valle de los Neandertales, exposición permanente en un yacimiento de gran valor científico y único por sus hallazgos y entorno. Un lugar que permitirá a sus visitantes conocer cómo vivían estos homínidos hace 90.000 años y acercarse a los descubrimientos más relevantes realizados en la zona.

El Valle de los Neandertales se encuentra ubicado en Pinilla del Valle, y se ha convertido en un centro de difusión –nacional e internacional- de la vida de esta especie tras haberse hallado en este yacimiento el primer enterramiento infantil de la historia de estos homínidos que sugiere conductas rituales.

Ilustración de una familia neandertal obra de Charles R. Knight. (Wikimedia Commons)

Ilustración de una familia neandertal obra de Charles R. Knight, (1920). (Wikimedia Commons)

Tal y como indica el diario La Razón, las excavaciones realizadas en estos yacimientos durante los últimos 14 años han aportado importantes descubrimientos, siendo precisamente en la presente campaña del 2015 cuando se ha hallado una cabeza de rinoceronte: el fósil más importante encontrado hasta el momento en el lugar. Además, se ha terminado de reconstruir una mandíbula infantil, perteneciente a una niña Neandertal de dos años conocida como 'La niña de Lozoya' y se han hallado restos de al menos otros tres individuos neandertales.

Al frente de este importante proyecto se hallan el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, el arqueólogo Enrique Baquedano y el geólogo Alfredo Pérez González. Arsuaga, Baquedano y Pérez González han destacado el valor de este proyecto científico y según las palabras de los propios codirectores del proyecto de investigación, el Valle de los Neandertales fue "un lugar privilegiado para estos homínidos, un auténtico paraíso para vivir en el Pleistoceno superior, y es ahora un espacio único tanto para los investigadores como para los visitantes, que encontrarán el 'Atapuerca de los Neandertales' en esta localidad del norte de la Comunidad de Madrid".

El paleontólogo Juan Luis Arsuaga, el arqueólogo Enrique Baquedano y el geólogo Alfredo Pérez González, de izquierda a derecha, codirectores de los yacimientos del Valle de los Neandertales. (Fotografía: Valle de los Neandertales)

El paleontólogo Juan Luis Arsuaga, el arqueólogo Enrique Baquedano y el geólogo Alfredo Pérez González, de izquierda a derecha, codirectores de los yacimientos del Valle de los Neandertales. (Fotografía: Valle de los Neandertales)

"Buscamos poner en valor la importancia de este yacimiento porque creemos estar escribiendo una de las páginas más atractivas y brillantes de la historia Europea", aseguró Baquedano en declaraciones al diario El Mundo. Por su parte Pérez destacó que "no es fácil encontrar un yacimiento múltiple como éste en el centro de España, en el que además existen cuevas de más de medio millón de años de antigüedad". Un planteamiento compartido por Arsuaga, que ha recalcado que los yacimientos se encuentran en un "estado óptimo".

Los neandertales del Valle de Lozoya

Los neandertales (Homo neanderthalensis) fueron una especie de homínidos que ocupó todo el continente europeo y zonas adyacentes a finales del Pleistoceno Medio y buena parte del Pleistoceno Superior, según se indica en la web oficial del proyecto. Su nombre procede de uno de los primeros hallazgos de restos fósiles de esta especie, realizado en el Valle de Neander (Neanderthal en alemán antiguo), Alemania, a mediados del siglo XIX.

Eran homínidos de complexión robusta, con gran capacidad craneal, frente baja e inclinada, cara prominente y mandíbula sin barbilla. Los estudios genéticos recientes confirman que poseían el gen determinante del pelo rubio o pelirrojo, por lo que su pelo podía tener esta coloración. Proceden por evolución de la especie Homo heidelbergensis cuya mejor representación se encuentra en el célebre yacimiento burgalés de la también española Sima de los Huesos en la Sierra de Atapuerca.

Reconstrucción de un Homo heidelbergensis, especie de la que proceden los Homo neanderthalensis, comúnmente conocidos como Neandertales. (Wikimedia Commons)

Reconstrucción de un Homo heidelbergensis, especie de la que proceden los Homo neanderthalensis, comúnmente conocidos como Neandertales. (Wikimedia Commons)

El Valle del Lozoya, por su parte, ha estado habitado de forma ininterrumpida por homínidos durante los últimos 200.000 años, época en la que llegaron los primeros neandertales.

Los “neandertales madrileños” vivían en un vergel, rodeados de manadas de uros, ciervos, gamos y rinocerontes, además de leones, leopardos, bisontes, lobos y otros depredadores. Los yacimientos permiten a los visitantes contemplar cubiles de hienas, además de restos obtenidos en los campamentos neandertales, como piedras talladas (industria lítica) con las que curtían pieles y elaboraban objetos o, también, restos de herbívoros consumidos.

Durante miles de años hienas, osos y otros grandes depredadores se alternaron con los neandertales en la ocupación de las grutas y abrigos de Pinilla del Valle, situados estratégicamente en mitad del estrecho Valle del Lozoya. Desde allí, hombres y otros depredadores controlaban fácilmente el paso de grandes y suculentas manadas de herbívoros por la única entrada del valle: un auténtico paraíso para la caza.

El Valle del Lozoya, lugar en el que se encuentra situado el Valle de los Neandertales. (Wikimedia Commons)

El Valle del Lozoya, lugar en el que se encuentra situado el Valle de los Neandertales. (Wikimedia Commons)

La cultura desarrollada por los Neandertales se denomina Cultura Musteriense, llamada así por el yacimiento francés de Le Moustier. Se caracteriza por la elaboración de útiles líticos como raspadores, denticulados, raederas y puntas musterienses de aspecto característico.

Los neandertales se extinguieron por completo hace algo más de 25.000 años, tras un período de unos 15.000 durante el que compartieron el continente europeo con nuestra especie, el Homo sapiens. Las causas de su extinción no están claras y en algunos casos se ha señalado hacia una probable competencia con nuestra especie. Sin embargo, otros factores, como los cambios climáticos y ambientales acaecidos en Europa durante la época, pueden haber jugado un importante papel. Los neandertales son, posiblemente, los homínidos extinguidos más célebres de la actualidad.

Los yacimientos de Pinilla

Los yacimientos de Pinilla tienen el honor de ser el único lugar de la Comunidad de Madrid en el que se han encontrado en diferentes campañas dientes de la especie Homo neanderthalensis. De hecho el último gran descubrimiento ha consistido en 4 piezas dentales pertenecientes a una niña de 2,5 a 3,5 años bautizada como “Lozoya”. Probablemente pelirroja, fue enterrada en este lugar hace 40.000 años, al morir tras no superar con éxito el fin de su período de lactancia.

 

Excavaciones en el yacimiento del Abrigo de Navalmaíllo correspondientes a la campaña del año 2009. (Flickr)

Excavaciones en el yacimiento del Abrigo de Navalmaíllo correspondientes a la campaña del año 2009. (Flickr)

El estudio del genoma Neandertal ha confirmado recientemente que Lozoya y los europeos del centro y el sur del continente, comparten un 2-4% de sus genes. Un descubrimiento cuyas implicaciones aún está siendo debatidas por los científicos.

Los restos localizados en los yacimientos de la Cueva del Camino, el Abrigo de Navalmaíllo, la Cueva de la Buena Pinta y la Cueva Des-Cubierta tienen una antigüedad de hasta 90.000 años. Además, dichos yacimientos contienen algunas de las colecciones de fósiles de vertebrados del Pleistoceno Superior más completas de la península ibérica, lo que unido a los datos paleobotánicos y geomorfológicos, está permitiendo reconstruir la evolución del paisaje y el clima del pasado de esta región.

El primer yacimiento descubierto, la Cueva del Camino, fue localizado en 1979 por paleontólogos de la Universidad Complutense de Madrid, siendo excavado en los años 80 por el equipo del Prof. F. Alférez. Tras una etapa en la década de los 90 en la que se interrumpieron los trabajos en el yacimiento, en el año 2002 un equipo interdisciplinar de investigadores que incluye arqueólogos, paleontólogos, geólogos, biólogos y restauradores, coordinado desde el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, emprendió un nuevo proyecto de investigación aún en curso en este yacimiento y en todo el valle alto del Río Lozoya.

Zona de “Los Calveros”, declarada Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid. (Wikimedia Commons)

Zona de “Los Calveros”, declarada Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid. (Wikimedia Commons)

En el 2002 fueron localizados los nuevos yacimientos del Calvero de la Higuera: el Abrigo de Navalmaíllo y la Cueva de la Buena Pinta, a los que hay que añadir el último en ser descubierto, la Cueva Des-Cubierta, que salió a la luz en la campaña de prospecciones del año 2009.

Existen además indicios de la existencia de más cavidades con fósiles en el mismo sistema kárstico. Debido al interés de este conjunto de yacimientos arqueológicos concentrados en un espacio reducido, la zona de “Los Calveros” fue declarada Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid en el año 2005.

Imagen de portada: Fotografía de mandíbula de Canis lupus del Pleistoceno Superior (Cueva del Camino, Pinilla del Valle, Madrid, España). Ejemplar en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid (Alcalá de Henares). (Wikimedia Commons)

Autor: Mariló T.A.

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