Cabeza de estatua de Yamacutah con nítido pigmento azul. Imagen cedida por: Jordan Blyden

Redescubriendo Yamacutah, un Monumental y Sagrado Lugar Perdido en las Páginas de la Historia

Durante la tarde del 22 de abril de 1784, Jordan Clark y Jacob Bankston, dos hombres que viajaban desde Virginia, se aventuraron en lo que era considerado por muchos como tierras sagradas. En la actualidad dichas tierras se localizan a lo largo del norte del río Oconee, en el Condado de Jackson, Georgia. Los nativos de la zona se referían al lugar como "Yamacutah".

La primera referencia escrita sobre Yamacutah aparece en el libro "The Early History of Jackson County Georgia" ("Historia Antigua del Condado de Jackson, Georgia") , original de W.E. White y publicado en Marzo del año 1.914. La mayor parte del libro está dedicada a los escritos más antiguos de  G.J.N. Wilson, oriundo del Condado de Jackson. Varios notables tesoros de estos antiguos escritos  son los nombres de las tribus, o familias de nativos americanos que vivían por toda la región, con los nombres originales que utilizaban para calas y ríos en el momento de la llegada de los primeros colonos blancos. La mayor parte de esos nombres se han perdido con el tiempo debido a cambios realizados para, posiblemente, simplificar su pronunciación original. Los nombres originales eran mucho más largos que los introducidos posteriormente como "Creek" o "Cherokee".

Sin embargo, Yamacutah es un nombre que ha continuado sonando con fuerza. A día de hoy muchos creen que con él se indica alguna efigie específica antropomorfa, ubicada en el condado, pero otros dicen que comprenden lo que quiere decir y que fue localizado allí.

En los tardíos escritos del Sr. Wilson, se deja ver claramente que Yamacutah no era una efigie concreta que adoraran los nativos, sino que se trataba de un lugar sagrado donde muchos creían que vivía un espíritu. Existe una persona que todavía mantiene vivos recuerdos de aquel lugar, conocido en inglés como “Tumbling Shoals” o “Tumbling Waters”. Esa persona se llama Louise Maddox, una señora de 87 años residente en el Condado de Jackson, Georgia. La Señora Maddox recuerda ver varios círculos concéntricos con monumentos permanentes centrados dentro de ellos cuando su abuela la llevó a visitar el lugar sagrado de Yamacutah, allá por el año 1939. La Sra. Maddox se acuerda de estar sobre un viejo puente de madera y ver desde allí, en la distancia, no sólo los monumentos permanentes, sino observar también otros diversos objetos, más pequeños, tallados y colocados alrededor de los círculos. La Señora Maddox asegura que su abuela no le permitía adentrarse en la zona de los círculos debido a que la consideraban tierra sagrada, aún en aquellos tiempos.

Izquierda: Louise Maddox 1939. Derecha: Louise Maddox 2015. Imagen cedida por: Indigenous Peoples Research Foundation.

Izquierda: Louise Maddox 1939. Derecha: Louise Maddox 2015. Imagen cedida por: Indigenous Peoples Research Foundation.

En su libro, el Señor. Wilson declara en el momento de escribir sobre Yamacutah que eran pocas las personas que en aquellos tiempos sabían de un lugar llamado "Tumbling Shoals ".

"Por más de una generación ningún camino, público o privado, ha conducido hasta allí; y como la mayor parte de todo aquello que pertenece a los primeros asentamientos anglosajones, su historia nunca ha sido escrita, " añade.

En sus textos, el Señor. Wilson da al nombre de Cherokee un significado, pero no necesariamente tiene que ser éste el original. Los objetos descubiertos en Yamacutah son descritos como elaborados y artísticos:

Aproximadamente a setenta y cinco yardas del final del lado oeste del dique natural de roca, descubrieron una curiosa estatua erguida, de un poco más de cuatro pies de alto. Estaba hecha de piedra blanda, siendo un cuadrado de 13 pulgadas de lado su base; pero la parte superior desde los hombros hacia arriba era una bella representación de la figura humana. Los hombros eran rudimentarios, pero la cabeza estaba bien formada. El cuello era excepcionalmente largo y delgado. La barbilla y la frente se retiraban. Los ojos estaban finamente ejecutados, y miraban, con inquietud, hacia el este. Dicha estatua se hallaba en el centro de un montón de tierra de diecisiete pies de circunferencia y seis pies de alto. Alrededor de todo ello había otros muchos misterios que nunca fueron totalmente explicados. Sólo algunos de ellos pueden ser mencionados ahora.

El escritor continúa mencionando que grabadas al agua fuerte sobre la piedra había talladas medias lunas de tres y cinco puntas cuyos cuernos giraban en diferentes direcciones, junto con otros símbolos inexplicables también tallados en varias rocas.

Tras visitar por vez primera Yamacutah en 1.784, Jordan Clark y Jacob Bankston decidieron volver al área para asentarse allí permanente. En junio de aquel mismo año regresaron con otros colonos y comenzaron a construir una colonia que seguiría llamándose Yamacutah o Tumbling Shoals. Después de todo ello es cuando el misterio se hace más profundo en torno al lugar. En su libro el Señor Wilson continúa relatando la vida de las gentes que allí vivieron, durante muchos años, así como varias pruebas vitales que tuvieron que superar para sobrevivir. Pero eso sí, deja de mencionar a los otros y a las estatuas en sus escritos. ¿Qué pasó con esos magníficos pedazos de historia? ¿Volvieron a ser vistos alguna vez?

En 2014, miembros de Indigenous Peoples Research Foundation (Fundación para la Investigación de los Pueblos Indígenas)  entrevistaron a la Sra Louise Maddox para saber más sobre estos objetos. Fue durante una de estas reuniones cuando la Señora  Maddox explicó que uno de los monumentos todavía existía y que en realidad dicha información llegó hasta ella transmitida por su familia, generación tras generación. La Señora Maddox continuó explicando que su tatarabuelo, William Williams, descendiente de los Cherokees, estaba en posesión de una de las estatuas grandes en la reserva india, al principio de la década de 1.830. Y durante una de las confrontaciones, William Williams cambió una de las estatuas de una de las localizaciones existentes en Yamacutah, a un área que ella mencionó como "Bean Town" o que puede haberse mencionado en los textos del Señor Wilson como " Bead Town " en un intento de proteger la estatua de la destrucción, un área en la que permaneció, junto con su familia, a lo largo de muchos años desde aquellos tiempos. La posición exacta de Bean Town no ha sido señalizada sobre un mapa jamás, aunque la Sra. Maddox sí fue capaz de señalar el área sobre la que descansó la estatua desde su retiro de Yamacutah en la década de 1830.

Inmediatamente después de estudiar la posible localización de la estatua, los miembros de la Fundación para la Investigación de Pueblos Indígenas se pusieron en marcha, con el plan inmediato de recuperarla y poder conservar ese asombroso descubrimiento, siempre con la aprobación de la Señora. Maddox. En septiembre del año 2014, la Señora Maddox donó la estatua a los miembros de dicha fundación.

Cabeza de estatua recuperada. La imagen a la derecha proporciona un contorno mostrando los erosionados rasgos de la cabeza de la estatua. El contorno se proporciona como ejemplo del tipo de rasgos que adornaban la superficie de la grotesca cabeza antropomorfa y muchos no delimitan el contorno exacto de su forma original. Imagen cedida por: Indigenous Peoples Research Foundation.

Cabeza de estatua recuperada. La imagen a la derecha proporciona un contorno mostrando los erosionados rasgos de la cabeza de la estatua. El contorno se proporciona como ejemplo del tipo de rasgos que adornaban la superficie de la grotesca cabeza antropomorfa y muchos no delimitan el contorno exacto de su forma original. Imagen cedida por: Indigenous Peoples Research Foundation.

A lo largo de los años muchos objetos han sido descubiertos en Georgia, pero realmente puede afirmarse que ninguno ha sido tan importante como esta cabeza tallada en cuarcita. Pesa aproximadamente 200 libras y todavía contiene las huellas del horno sobre la arcilla, junto con pigmentos de color, indicando que fue pintada en el pasado.

Aunque se haya encendido una pequeña luz sobre el oscuro misterio que implica la existencia de Yamacutah, que una vez ocupó las riberas a lo largo del río Oconee, continúan existiendo muchas preguntas sin contestar. ¿Qué pasó con  los círculos concéntricos y con la estatua más pequeña que, como la primera, se hallaba en el centro del perímetro? ¿Las piedras talladas de menor tamaño acabarían rodando hasta perderse en el río o serían, finalmente, aradas? Nunca podremos obtener todas las respuestas pero eso no hará que dejemos de preguntarnos.

Cabeza de estatua mostrando nítido pigmento azul. Imagen cedida por: Jordan Blyden

Cabeza de estatua mostrando nítido pigmento azul. Imagen cedida por: Jordan Blyden  

Este año ha sido muy ajetreado para los miembros de la Fundación para la Investigación de los Pueblos Indígenas. Sus esfuerzos han dado sus frutos logrando localizar la ubicación de Tumbling Shoals y la colonia Yamacutah. A medida que transcurra el tiempo se espera realizar más descubrimientos que vayan respondiendo a todas sus preguntas sin contestar.

Hay dos niveles en el arte. Uno, el de la grotesca cabeza antropomórfica, y dos, otros motivos como estas parejas de pájaros y la cabeza de dragón. Estamos seguros de que la cabeza estaba cubierta de una capa de arcilla y pintada con otros posibles motivos similares. Foto: Indigenous Peoples Research Foundation

Hay dos niveles en el arte. Uno, el de la grotesca cabeza antropomórfica, y dos, otros motivos como estas parejas de pájaros y la cabeza de dragón. Estamos seguros de que la cabeza estaba cubierta de una capa de arcilla y pintada con otros posibles motivos similares. Foto: Indigenous Peoples Research Foundation

Fotografía de Portada: Cabeza de estatua de Yamacutah con nítido pigmento azul. Imagen cedida por: Jordan Blyden  

Por Indigenous Peoples Research Foundation

Traducción: Mariló T. A.

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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