Portada - Arqueólogos submarinos exploran el pecio del Mentor, el barco de Lord Elgin que se hundió junto a las costas de Citera debido al exceso de peso de los mármoles del Partenón que transportaba. (Fotografía: John Fardoulis y Alexandros Tourtas)

Recuperados nuevos tesoros del Mentor, el barco de Lord Elgin que se hundió cuando transportaba los mármoles del Partenón

Los arqueólogos marinos que están investigando el pecio del Mentor han descubierto recientemente una notable colección de objetos. El Mentor era un barco que se hundió en 1802 cerca de la isla griega de Citera cuando transportaba a Inglaterra, en una decisión muy polémica, valiosas piezas arqueológicas entre las que se encontraban los mundialmente famosos mármoles del Partenón.

Según el diario israelí Haaretz, este conjunto de monedas, joyas, estatuas egipcias y muchos otros objetos ha sido descubierto por un equipo de arqueólogos marinos encabezado por el director del Eforato de Antigüedades Submarinas del Ministerio Griego de Cultura, Dimitris Kourkoumelis.

Algunos de los objetos hallados entre los restos del Mentor, el barco de Lord Elgin que se hundió junto a la isla griega de Citera cuando transportaba los mármoles del Partenón desde El Pireo hasta Londres en el año 1802. (Petros Vezyrtzi)

Algunos de los objetos hallados entre los restos del Mentor, el barco de Lord Elgin que se hundió junto a la isla griega de Citera cuando transportaba los mármoles del Partenón desde El Pireo hasta Londres en el año 1802. ( Petros Vezyrtzi )

Aunque muchas valiosas piezas fueron saqueadas y recuperadas de entre los restos de este naufragio ya hace bastante tiempo, aún queda mucho por descubrir en torno a este famoso pecio. Ancient Origins ya contó en su momento la asombrosa historia de este barco.

Lord Elgin, el propietario del barco, fue el responsable de adquirir estas antigüedades en las que la aristocracia de Inglaterra estaba interesada en su época. Como escribía Dhwty en Ancient Origins : “En 1799, Lord Elgin fue nombrado embajador británico en la Sublime Puerta de Constantinopla, capital del Imperio Otomano. Se dice de Lord Elgin que tenía la intención de que Gran Bretaña conociera mejor el arte clásico llevando a su patria los moldes de monumentos griegos conocidos hasta entonces únicamente por medio de dibujos y grabados.”

“[Lord Elgin] Reunió un equipo de arquitectos, pintores, delineantes y escayolistas bajo la dirección de Giovanni Battista Lusieri, equipo que empezó su labor en Atenas en el año 1800. […] En 1802, Lord Elgin y sus hombres se habían llevado ‘fragmentos de piedra con inscripciones y figuras’ con los que llenaron 16 cajas, y se estaban preparando para embarcarlas con rumbo a Londres. El 15 de septiembre, el navío de Lord Elgin zarpaba del puerto griego del Pireo, con su primera parada prevista en la isla de Malta. Aparte de las 16 cajas llenas de piezas arqueológicas […] viajaban a bordo del barco un total de doce hombres.” [vía Ancient Origins]

Retrato de Thomas Bruce, 7º Conde de Elgin, 1788. (Public Domain)

Retrato de Thomas Bruce, 7º Conde de Elgin, 1788. ( Public Domain )

Continúa Dhwty en su artículo: “El 16 de septiembre, los vientos favorables habían llevado al Mentor hasta el cabo Matapán, el punto más meridional de la Grecia continental. Un fuerte viento de Levante, sin embargo, obligó al barco a pasar la noche allí. A la mañana siguiente, el Mentor reanudó su viaje. Fue durante este tramo de la travesía cuando el capitán se dio cuenta de que el barco tenía una vía de agua. Aunque decidieron que lo mejor buscar un puerto en el que atracar en la cercana costa del Peloponeso, ningún miembro de la tripulación estaba familiarizado con la geografía de la zona, por lo que se pensó que la mejor solución sería buscar refugio en algún puerto de la cercana isla de Citera.

En la tarde de ese mismo día, el Mentor alcanzó las costas del cabo Avlemonas, en la isla de Citera. Se echaron dos anclas, aunque no se consiguió que ninguna de ellas llegara a agarrar en el fondo. Se realizaron entonces diversas maniobras a fin de impedir que el barco se estrellara contra las rocas de la costa. Finalmente estos esfuerzos resultaron inútiles y el Mentor acabó estrellándose en las rocas del cabo Avlemonas, hundiéndose en el mar.”

El barco se hundió hasta una profundidad de 25 metros, pero todos sus pasajeros y tripulación fueron rescatados por una embarcación llamada Anikitos. Sin embargo, las 16  cajas llenas de antigüedades fueron a parar al fondo del mar. Para poner remedio a este contratiempo, Elgin contrató a pescadores de esponjas de la isla de Kalimnos, consiguiendo poner a salvo los valiosos mármoles del naufragio y embarcarlos a Gran Bretaña haciendo escala en Malta.

Mármoles del Partenón expuestos en el Museo Británico. (Andrew Dunn/CC BY SA 2.0)

Mármoles del Partenón expuestos en el Museo Británico. ( Andrew Dunn/ CC BY SA 2.0 )

Pero no pudo recuperarse todo. De este modo, un equipo de arqueólogos marinos ha descubierto recientemente fragmentos de una estatua egipcia y parte de una antigua inscripción egipcia que aclara los orígenes del mármol. Como ha explicado recientemente Dimitris Kourkoumelis en declaraciones recogidas por Haaretz: “En Egipto, en especial en Alejandría, se estaban vendiendo antiguas estatuas de piedra de faraones egipcios que eran utilizadas como lastre en los barcos. Cuando los barcos llegaban entonces a puerto, sacaban el “lastre” y vendían las estatuas a coleccionistas.”

Fragmento de una estatua de un faraón hallado en el pecio del Mentor. Data de la época del Imperio Nuevo (1570 a. C. – 1070 a. C.). (EUA - Petros Vezyrtzis/GR Reporter)

Fragmento de una estatua de un faraón hallado en el pecio del Mentor. Data de la época del Imperio Nuevo (1570 a. C. – 1070 a. C.). (EUA - Petros Vezyrtzis/ GR Reporter )

Además, el equipo de investigadores descubrió un instrumento utilizado probablemente por William Leek, un famoso topógrafo británico que trazó el mapa topográfico de Zea en El Pireo y realizó dibujos del Partenón. También encontraron varios objetos que pertenecieron a los pasajeros y tripulación del barco y que pueden incluso relacionarse con algunos individuos concretos. Los submarinistas descubrieron asimismo una brújula, parte de un reloj de arena, calibres, utensilios de vidrio (vasijas, copas y botellas), porcelana, tres pistolas con numerosas balas, pedernales, una bala de cañón y relojes de bolsillo manufacturados en Londres.

En la próxima campaña, el equipo de Dimitris Kourkoumelis espera poder explorar el casco del Mentor y descubrir aún más antigüedades. De hecho creen que aún quedan fragmentos de mármol que se desprendieron y fueron abandonados en el fondo del mar.

Pistola hallada por los arqueólogos submarinos a bordo del Mentor. (Petros Vezyrtzi)

Pistola hallada por los arqueólogos submarinos a bordo del Mentor. ( Petros Vezyrtzi )

Hace ya 200 años del hundimiento del Mentor, y aun así la cuestión de los mármoles del Partenón continúa siendo muy polémica. En 1816, Lord Elgin vendió ‘sus’ tesoros de mármol al gobierno británico, tesoros que pasaron a formar parte de la colección del Museo Británico. No obstante, aún a día de hoy Elgin es considerado un ladrón por muchos griegos.

Le ven como un criminal que robó su patrimonio histórico. Muchos de los mármoles del Partenón originales se encuentran en Londres, y algunos de ellos en el Museo del Louvre de París. Las exposiciones griegas consisten en gran medida en reproducciones de escayola de aquellos valiosos mármoles, aunque las autoridades del país heleno están intentando actualmente recuperar aquellos tesoros perdidos y transportados al extranjero.

Vista idealizada de la Sala Temporal Elgin del Museo Británico en 1819. En la pintura se pueden observar varios delegados del museo, un administrador y algunos visitantes. (Public Domain)

Vista idealizada de la Sala Temporal Elgin del Museo Británico en 1819. En la pintura se pueden observar varios delegados del museo, un administrador y algunos visitantes. ( Public Domain )

Imagen de portada: Arqueólogos submarinos exploran el pecio del Mentor, el barco de Lord Elgin que se hundió junto a las costas de Citera debido al exceso de peso de los mármoles del Partenón que transportaba. (Fotografía: John Fardoulis y Alexandros Tourtas )

Autor: Natalia Klimczak

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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