Portada-Los Tambores de Folkton fueron descubiertos en East Yorkshire, Inglaterra, y se encuentran expuestos en el Museo Británico. (Foto: Johnbod/Wikimedia Commons)

Reciente estudio arroja nueva luz sobre misteriosos tambores de la Edad de Piedra

Un equipo de arqueólogos ha utilizado recientemente modernas tecnologías para analizar los enigmáticos tambores de Folkton—tres sólidos cilindros de creta (un tipo de caliza) que se remontan a hace miles de años y fueron descubiertos en 1889 en Inglaterra, en la tumba de un niño. Los resultados obtenidos han demostrado que algunos de los motivos y decoraciones grabados sobre su superficie fueron borrados y grabados de nuevo. Además, gracias a estos análisis se han descubierto nuevos dibujos desconocidos hasta ahora.

Según un artículo publicado en la última edición de la revista Antiquity, los tambores, si es que realmente lo son, probablemente se remonten al menos a hace 4.000 años. Desde el Museo Británico, en cuya colección se encuentran los tambores, se ha comunicado que los enterramientos con ajuares funerarios en las islas Británicas empezaron a llevarse a cabo alrededor del 3000 a. C. La tumba del niño en la que se encontraron los tambores está datada entre el 2600 a. C. y el 2000 a. C.

Como también se ha explicado desde el Museo Británico , los tambores, el mayor de los cuales mide 1,46 metros de diámetro, fueron labrados en creta (un tipo de piedra caliza) de la zona. Sus grabados son complejos y los artesanos que los realizaron emplearon una técnica similar a la de la talla en madera de los ebanistas. Según fuentes del museo, las decoraciones están grabadas en paneles, y entre ellas figuran dos rostros humanos esquematizados. Los diseños son similares a los de la cerámica estriada de finales del Neolítico propia de las islas británicas, y los patrones geométricos se asemejan a los de la cerámica campaniforme y la artesanía en láminas de oro de principios de la Edad del Bronce.

A la izquierda detalle del denominado Tambor 1, con un esquema de sus grabados a la derecha; los espacios de color gris en el esquema indican según los investigadores zonas de la superficie del tambor en las que se borraron grabados realizados anteriormente. (Antiquity photo)

A la izquierda detalle del denominado Tambor 1, con un esquema de sus grabados a la derecha; los espacios de color gris en el esquema indican  según los investigadores zonas de la superficie del tambor en las que se borraron grabados realizados anteriormente. (Antiquity photo)

Los investigadores, encabezados por Andrew Meirion Jones del Departamento de Arqueología de la Universidad de Southampton, explican en su artículo:

Los ‘Tambores’ de Folkton consituyen tres de los más notables objetos decorados de la Gran Bretaña neolítica. Nuevos análisis realizados mediante la toma de Imágenes por Transformación de Reflectancia (ITR) y fotogrametría han revelado rastros de dibujos de los que no se tenía noticia, grabados previamente y posteriormente borrados para volver a trabajar la misma superficie. Estos tambores de caliza, por tanto, no fueron decorados según un único esquema prefijado, sino que fueron grabados sucesivamente una y otra vez a lo largo del tiempo. Tales prácticas pueden haber estado generalizadas en la Gran Bretaña del Neolítico al fabricar objetos de este tipo. El análisis de estos tambores demuestra además la capacidad de las nuevas tecnologías de no solo registrar los dibujos que están a la vista, sino también de documentar claramente otros motivos borrados y grabados de nuevo.

Aunque los especialistas los llaman “tambores”, realmente se desconoce cuál era su función. Estos objetos eran diferentes a cualquier otro hallazgo realizado en Gran Bretaña hasta el reciente descubrimiento de otro “tambor” de creta sin decorar en Lavant, Sussex (Inglaterra).

En el artículo también podemos leer que un investigador ya especuló en el pasado con la posibilidad de que los tambores, que fueron descubiertos en un túmulo de Folkton Wold en 1899, hubieran sido labrados apresuradamente. La reciente investigación, sin embargo, pone en tela de juicio esta teoría.

Museo Británico: dibujos de las decoraciones de uno de los tambores (Wikimedia Commons)

Museo Británico: dibujos de las decoraciones de uno de los tambores ( Wikimedia Commons )

“Tomadas conjuntamente,” leemos en el artículo, “las pruebas reveladas por el análisis de ITR (Imágenes por Transformación de Reflectancia) y fotogrametría, sugieren una evidencia notable de que se rehicieron algunos grabados. Las interpretaciones hasta la fecha de los Tambores de Folkton han hecho hincapié en el carácter provisorio de su fabricación, contemplación y manejo; la decoración de cada tambor varía al ser manipulado éste por la persona que lo está observando. También se ha argumentado que los tambores fueron rápidamente manufacturados y enterrados. Los resultados del análisis de ITR y la fotogrametría añaden complejidad a esta cuestión.”

En el artículo podemos leer también que los investigadores analizan habitualmente el estilo artístico presente en los objetos manufacturados. Pero centrarse únicamente en el estilo puede ensombrecer otros rasgos significativos que se pueden deducir del análisis de los procesos de trabajado y correcciones en las piezas por parte de los antiguos artistas. La suma de estos dos tipos de análisis “tiene como resultado la obtención de valiosa información acerca de la identidad cultural, la artesanía y la conexión con los materiales en la prehistoria.”

Rostro esquematizado presente en uno de los tambores; los investigadores desconocen qué uso se daba a estos objetos. (Foto: Johnbod / Wikimedia Commons)

Rostro esquematizado presente en uno de los tambores; los investigadores desconocen qué uso se daba a estos objetos. (Foto: Johnbod / Wikimedia Commons )

Los tambores fueron colocados detrás de la cabeza y la cintura de un niño en una tumba ovalada que estaba situada en el interior de dos zanjas concéntricas. En el monumento también se encontraron otros cuerpos.

Imagen de portada: Los Tambores de Folkton fueron descubiertos en East Yorkshire, Inglaterra, y se encuentran expuestos en el Museo Británico. (Foto: Johnbod/ Wikimedia Commons )

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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