Portada - Cráneo humano con trepanación en su zona posterior. Museo Céltico de Hallein (Salzburgo). ( CC BY SA 3.0)

Misteriosas trepanaciones en cráneos prehistóricos hallados en Rusia: ¿cirugía o rituales religiosos?

Según un equipo de investigadores, las perforaciones practicadas en los cráneos de varios hombres y mujeres hace más de 4.000 años en Rusia estuvieron motivadas por rituales religiosos más que por razones quirúrgicas. Sorprendentemente, algunos de estos individuos, al parecer muy importantes en su sociedad, sobrevivieron a la operación, algo que sabemos porque sus huesos craneales crecieron en parte tras la intervención.

Se ha observado que se practicaron trepanaciones en la parte posterior de los cráneos de trece individuos cuyos restos fueron hallados en siete yacimientos prehistóricos diferentes del sudoeste de Rusia, tal y como podemos leer en un artículo de ScienceNews.org sobre este tipo de operaciones.

La arqueóloga Julie Gresky y sus colegas informaron de sus descubrimientos en la Revista Americana de Antropología Física en abril del 2016. La Dra. Gresky es miembro del Instituto Arqueológico Alemán de Berlín.

Una de las trepanaciones craneales analizadas en el presente estudio. (Fotografía: Instituto Arqueológico Alemán)

Una de las trepanaciones craneales analizadas en el presente estudio. (Fotografía: Instituto Arqueológico Alemán )

Los investigadores creen que estos individuos ocupaban una elevada posición en su sociedad, aunque no podemos dejar de preguntarnos si en su momento ofrecieron alguna resistencia al hecho de que les perforasen el cráneo. Estas perforaciones tenían el tamaño de dólares de plata estadounidenses, siendo algunas de ellas incluso mayores.

Habitualmente las operaciones de trepanación, conocidas también en otros lugares del mundo antiguo, se realizaban en la parte posterior del cráneo. La operación resulta particularmente peligrosa en esta zona, como podemos leer en Science News:

El hecho de practicar un orificio en la parte posterior de la cabeza de una persona era una intervención que podía resultar fatal. Los cirujanos habrían necesitado conocer de forma precisa hasta qué profundidad raspar o limar el hueso a fin de evitar penetrar en alguna cavidad de drenaje sanguíneo del cerebro. También debían saber cómo detener en caso necesario una peligrosa hemorragia si se cortaba alguna vena al practicar esta cirugía. Los investigadores sospechan que este procedimiento debía realizarse tan rápido como fuese posible para minimizar la pérdida de sangre.

“En un principio podrían haber existido razones médicas para llevar a cabo estas trepanaciones, aunque con el paso del tiempo se habrían convertido en una práctica simbólica,” explica la Dra. Gresky a Science News.

Cráneo con trepanación frontal perteneciente a la cultura Nazca peruana y datado en unos 2.000 años de antigüedad. (CC BY 2.0)

Cráneo con trepanación frontal perteneciente a la cultura Nazca peruana y datado en unos 2.000 años de antigüedad. ( CC BY 2.0 )

Once de los trece cráneos presentaban señales de crecimiento óseo, lo que significa que el individuo sobrevivió y se curó tras la trepanación. Seis de las víctimas eran hombres y seis mujeres, todos ellos con edades comprendidas entre los 20 y los 40 años. No pudo determinarse el sexo del último de los individuos. Los investigadores creen que algunos de ellos fueron sometidos a esta operación cuando apenas tenían diez años de edad.

Una arqueóloga rusa que ha estudiado trepanaciones practicadas en otros lugares del mundo, Maria Mednikova, ha declarado a Science News que está de acuerdo en que la razón que motivó las intervenciones en estos casos fue probablemente ritual. Asimismo examinó algunos de estos trece cráneos.

Los investigadores han buscado razones médicas que justificaran estas intervenciones quirúrgicas, pero no han encontrado ninguna. Asimismo han analizado los cráneos mediante rayos X y tomografía computadorizada, pero no han hallado pruebas de que estos individuos padecieran tumores o lesiones de ningún tipo.

En otros casos de trepanaciones prehistóricas y de la Antigüedad, los “cirujanos” practicaron orificios en los laterales del cráneo, cerca de fracturas producidas por un fuerte golpe. “Es imposible determinar a partir de los restos óseos si las trepanaciones tenían como objetivo tratar migrañas crónicas, epilepsia, problemas psicológicos o trastornos atribuidos a espíritus malignos,” leemos en Science News.

Detalle de ‘Extracción de la piedra de la locura’, óleo sobre madera de El Bosco en el que se observa a un médico medieval practicando una trepanación (1475-1480). (Public Domain)

Detalle de ‘Extracción de la piedra de la locura’, óleo sobre madera de El Bosco en el que se observa a un médico medieval practicando una trepanación (1475-1480). ( Public Domain )

Varios de los individuos cuyos cráneos han sido objeto del presente estudio habían sido enterrados de tal forma que sugería que ocupaban una elevada posición en su sociedad, según informa Science News. En uno de los yacimientos siete cráneos fueron enterrados juntos en una fosa en la que también había fragmentos de huesos que presentaban incisiones producidas al parecer por un desmembramiento anterior al ritual de enterramiento. En cinco de estos siete cráneos se observaron orificios en su parte posterior. El sexto presentaba marcas que parecían indicar una trepanación parcial. Según la Dra. Mednikova , las trepanaciones parciales probablemente también tenían su propio significado ritual.

La Dra. Gresky ha añadido que en otros seis cráneos hallados en yacimientos del sur de Rusia se observaron trepanaciones cercanas a fracturas, realizadas aparentemente por razones médicas.

Según la Dra. Mednikova podríamos no llegar conocer nunca por completo los razonamientos que llevaban al hombre de la prehistoria a la realización de estas trepanaciones aparentemente rituales. “No conocemos los mitos y las religiones de las tribus que vivían en esta región hace 6.000 años,” ha declarado a Science News.

Cráneo trepanado de una niña de la época neolítica (3500 a. C.); la paciente sobrevivió. Museo de Historia Natural de Lausana, Suiza. (CC BY SA 2.0)

Cráneo trepanado de una niña de la época neolítica (3500 a. C.); la paciente sobrevivió. Museo de Historia Natural de Lausana, Suiza. ( CC BY SA 2.0 )

En febrero del año 2015, otros científicos rusos anunciaron que estaban examinando antiguos cráneos humanos y probando herramientas de bronce sobre el cráneo de un individuo fallecido recientemente para aprender cómo realizaron los antiguos doctores siberianos sus intervenciones de cirugía cerebral en los cráneos de tres adultos hace entre 2.300 y 2.500 años.

Aún se desconoce qué anestésico, en caso de que utilizaran alguno, empleaban para aliviar el dolor cuando practicaban la cirugía en aquella época. Los antiguos cirujanos realizaban sus operaciones basándose en los mismos principios que se pueden encontrar en el Corpus Hipocrático, que requería un estricto cumplimiento de la ética y las técnicas médicas. Hipócrates redactó su famoso juramento en torno al 500 a. C.

El antiguo doctor, o los antiguos doctores que llevaron a cabo estas intervenciones, las realizaron en una zona del cráneo que minimizaba los posibles daños cerebrales y aseguraba una supervivencia más prolongada. Parece que uno de los hombres sometido a estas trepanaciones vivió durante años tras la cirugía, ya que los huesos de su cráneo crecieron cerrando en parte la perforación.

Imagen de portada: Cráneo humano con trepanación en su zona posterior. Museo Céltico de Hallein (Salzburgo). ( CC BY SA 3.0 )

Autor: Mark Miller

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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