Portada - Inscripción jeroglífica luvita realizada por el Gran Rey de Mira Kupanta-Kurunta en torno al 1180 a. C. (Luwian Studies)

Inscripción de piedra de hace 3.200 años narra historia relacionada con los Pueblos del Mar y un príncipe troyano

Un grupo de arqueólogos suizos y holandeses ha anunciado el redescubrimiento de una inscripción jeroglífica luvita de 29 metros de longitud que supuestamente narra la historia de los misteriosos "Pueblos del Mar" y un príncipe guerrero troyano en el Mediterráneo Oriental. Según los expertos, la pieza presenta la inscripción jeroglífica más larga conocida de la Edad del Bronce.

Una de las inscripciones jeroglíficas más largas conocidas podría haber sido descifrada

Live Science informa de que la misteriosa piedra de 3.200 años de antigüedad fue grabada en un lenguaje olvidado llamado luvio, que menos de dos docenas de personas entienden en todo el mundo. Uno de estos expertos es Fred Woudhuizen, un académico independiente que afirma haber sido capaz de descifrar el significado de la larga y elaborada inscripción. Según Woudhuizen, la inscripción narra la historia de un príncipe troyano llamado Muksus y sus hazañas militares, mientras que también menciona la enigmática confederación de los «Pueblos del Mar"(que también aparece en otras inscripciones). La traducción continúa afirmando que Mira, situada en lo que hoy es Turquía occidental y controlada por la propia Troya, estaba bajo el domino de un rey llamado Kupanta-kuruntas. El príncipe troyano Muskus, por su parte, encabezó una expedición naval a Mira que conquistó Ascalón, ubicada en lo que hoy es Israel, y construyó una fortaleza allí, según la traducción realizada por Woudhuizen.

Copia de la inscripción luvita realizada por James Mellaart (imagen: James Mellaart/Luwian Studies)

Copia de la inscripción luvita realizada por James Mellaart (imagen: James Mellaart/ Luwian Studies )

El texto también nos habla de cómo el rey Kupanta-kuruntas ascendió al trono de Mira. Después de que un rey troyano llamado Walmus fuera derrocado, el rey Mashuittas, padre de Kupanta-kuruntas, tomó el control de Troya. Mashuittas restableció rápidamente a Walmus en el trono de la famosa ciudad de la Edad del Bronce a cambio de su lealtad a Mira. Una vez que su padre murió, Kupanta-kuruntas se convirtió en rey de Mira, aunque nunca fue el rey oficial de Troya. El antiguo soberano, en cambio, se describe a sí mismo en el texto –siempre según Woudhuizen– como un guardian de Troya que pide a los futuros reyes que protejan a Wilusa (antiguo nombre de Troya) como hizo el gran rey de Mira.

El descubrimiento original

Debemos observar aquí que el descubrimiento de la inscripción jeroglífica luvita de 29 metros de largo tuvo lugar hace casi 140 años. Cuando en 1878 unos aldeanos de Beyköy, pequeño pueblo situado en el distrito central de la provincia turca de Düzce –descubrieron este peculiar elemento de gran tamaño hecho pedazos en el suelo, no podían imaginar la enorme importancia arqueológica del hallazgo, tal y como informa Live Science . A pesar de que la pieza se encontraba inscrita con pictogramas ilegibles y garabatos, los campesinos locales decidieron utilizar las piedras como material de construcción para los cimientos de su mezquita. Por suerte para la arqueología, no obstante, el arqueólogo francés Georges Perrot logró copiar cuidadosamente la inscripción antes de que el valioso hallazgo fuese destruido por completo.

Varios expertos se muestran escépticos respecto a la autenticidad de la inscripción

Muchos críticos ya han cuestionado la autenticidad de la inscripción. Una de las razones por la que tantos expertos siguen siendo escépticos al respecto es que la propia inscripción ya no existe, habiendo siendo destruida en el siglo XIX. Sin embargo, registros de la inscripción, incluyendo una copia de la misma, fueron encontrados en la finca de James Mellaart, un arqueólogo condecorado que murió en el año 2012.

Podemos ver al polémico arqueólogo británico James Mellaart en el centro de esta fotografía, fumando un cigarrillo en el asentamiento neolítico turco de Çatalhöyük. (CC BY-SA 3.0)

Podemos ver al polémico arqueólogo británico James Mellaart en el centro de esta fotografía, fumando un cigarrillo en el asentamiento neolítico turco de Çatalhöyük. ( CC BY-SA 3.0 )

Como informa Live Science , según las notas de Mellaart la inscripción fue copiada en 1878 por un arqueólogo francés llamado Georges Perrot, como ya hemos mencionado. Poco después la inscripción fue utilizada como material de construcción para una nueva mezquita. Las autoridades turcas buscaron en el pueblo y descubrieron tres tablillas de bronce inscritas que hoy están desaparecidas. El contenido de estas tablillas de bronce nunca se hizo público, y por esta razón los arqueólogos no saben lo que había escrito en ellas. Un experto llamado Bahadır Alkım redescubrió los dibujos de la inscripción realizados por Perrot e hizo una copia de ellos, que Mellaart posteriormente copiaría y de la cual el equipo suizo-holandés descifró el texto.

Numerosas copias

Como puede entenderse fácilmente, la copia que Woudhuizen pretende haber descifrado no es la copia original de la auténtica inscripción, un hecho que hace las cosas muy complicadas. Live Science se puso en contacto con numerosos expertos no vinculados a la investigación, y varios de ellos expresaron su preocupación respecto a que la inscripción pudiera ser un fraude. Algunos investigadores han acusado a Mellaart de difundir intencionadamente una falsificación moderna, y puesto que no se han encontrado registros físicos de la inscripción, nunca podremos estar seguros de que estos escritos sean realmente auténticos.

Inscripción en escritura jeroglífica luvia, valle de Amuq, Jisr el Hadid, Universidad de Chicago. (Dominio público)

Inscripción en escritura jeroglífica luvia, valle de Amuq, Jisr el Hadid, Universidad de Chicago. ( Dominio público )

Por otro lado, Woudhuizen y Eberhard Zangger, éste último geoarqueólogo y presidente de la Fundación de Estudios Luvitas , han afirmado que a partir de ahora no habrá manera de asegurar con confianza si las inscripciones eran auténticas o no. No obstante, añadieron que habría sido muy difícil para Mellaart realizar una falsificación de este calibre, ya que el idioma luvio apenas pudo ser descifrado por primera vez en la década de 1950. También se preguntan por qué Mellaart habría ido tan lejos para construir una falsificación tan complicada, cuando en realidad nunca publicó nada sobre ello ni obtuvo ningún beneficio de esta situación.

Los resultados del estudio se publicarán en la próxima edición de diciembre de las Actas de la Sociedad Arqueológica e Histórica Holandesa.

Imagen de portada: Inscripción jeroglífica luvita realizada por el Gran Rey de Mira Kupanta-Kurunta en torno al 1180 a. C. ( Luwian Studies )

Autor: Theodoros Karasavvas

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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