Portada - La cabeza momificada. Fotografía: Museo de Antropología Médica, Forense, Paleopatología y Criminalística, Profesor Reverte Coma

Enfermedad de la piel provocada por los cosméticos detectada en la momia de una mujer egipcia

La cabeza momificada de una mujer de hace 3.500 años muestra indicios de haber sufrido una enfermedad de la piel provocada por un tratamiento de belleza destinado precisamente a blanquear la piel. La mujer podría haber sido un personaje destacado de la sociedad egipcia en su época, y en el momento de su muerte contaba según los investigadores entre 20 y 25 años de edad.

La identidad de la mujer se desconoce, pero los pequeños nódulos hallados bajo sus mejillas y en la parte posterior del cuello recuerdan a una enfermedad de la piel conocida en la actualidad como ocronosis exógena. Despina Moissidou, una antropóloga griega, ha declarado a Discovery News que “una dermatosis como esta está provocada por el uso continuado de cosméticos para blanquear la piel.”

Los análisis químicos de los nódulos han confirmado el diagnóstico.

Según Ángel González , de la Escuela de Medicina Legal de Madrid, el tono y color de la piel eran un posible indicador de la categoría social en el Antiguo Egipto. “Quizás era un símbolo de elevada categoría social, que indicaba que el individuo no realizaba duros trabajos al aire libre, o no trabajaba en absoluto, al igual que los pies deformados o las uñas extremadamente largas de las antiguas aristócratas chinas.”

Retrato fotográfico oficial de la Emperatriz Viuda Cixí (29 de noviembre de 1835 – 15 de noviembre de 1908), a una edad aproximada de 55 años. (Public Domain). Obsérvense las largas uñas.

Retrato fotográfico oficial de la Emperatriz Viuda Cixí (29 de noviembre de 1835 – 15 de noviembre de 1908), a una edad aproximada de 55 años. ( Public Domain ). Obsérvense las largas uñas.

La cabeza momificada se encuentra en la colección del Museo de Antropología Médica, Forense, Paleopatología y Criminalística de Madrid, institución de la que es miembro González. En un principio se había descrito la cabeza como: “cabeza cortada de una joven guineana de raza negra.”

Pero análisis posteriores realizados en el año 2007 por Moissidou y sus colaboradores demostraron que la cabeza era en realidad egipcia. Siguieron su rastro hasta el cementerio de la necrópolis de Tebas y su yacimiento arqueológico. Los investigadores llegaron a la conclusión de que el estilo de momificación situaría cronológicamente la vida de esta mujer en la dinastía XVIII del Imperio Nuevo, entre los reinados de Tutmosis II y Tutmosis III. Podemos leer en un artículo sobre las conclusiones de los científicos que ésta es la dinastía mejor conocida por el gran público, ya que varios faraones famosos pertenecieron a ella, como Tutankamón, Akenatón, Hatshepstut y Amenhotep III.

Vista aérea de la Necrópolis de Tebas. (Steve F-E-Cameron/CC BY 3.0)

Vista aérea de la Necrópolis de Tebas. (Steve F-E-Cameron/CC BY 3.0 )

La cabeza de la mujer acabó en el Museo de El Cairo en algún momento de finales del siglo XIX o principios del XX. El banquero y coleccionista español Ignacio Bauer compró la cabeza y la vendió más tarde al Museo de Antropología Médica, Forense, Paleopatología y Criminalística de Madrid. González opina que la calidad del embalsamamiento de la mujer demuestra que se trataba de un personaje importante en la sociedad de su época.

Los investigadores llevaron a cabo diversos análisis y estudios para comprobar el diagnóstico de ocronosis exógena. También tomaron muestras de la base del cuello de la mujer para realizar un estudio histológico Los análisis químicos y médicos demostraron que padecía una inflamación crónica de la piel. Al examinarla con un microscopio electrónico se observaron patologías del mismo tipo que las que presentan los individuos que sufren este trastorno en la actualidad.

“Sabemos que los antiguos egipcios apreciaban el uso de cosméticos tanto por razones estéticas como mágicas y religiosas. De hecho los pigmentos cosméticos se utilizaban de forma cotidiana,” explica Moissidou.

Los miembros de la familia real a menudo utilizaban cosméticos que contenían plomo, elemento que provoca enfermedades e inflamaciones en la piel. Moissidou ha explicado a Discovery News que el hecho de que esta mujer empleara cosméticos “plantea nuevos e interesantes cuestiones sobre la identidad de esta cabeza.” La investigadora ha añadido que serán precisas nuevas investigaciones para intentar determinar quién fue esta mujer en vida.

En un artículo de Reshafim.org titulado “Higiene personal y cosméticos,” podemos leer que los antiguos egipcios de ambos sexos y todas las clases sociales utilizaban cosméticos para su belleza personal y también por razones terapéuticas.

Ilustración de una mujer egipcia aplicándose ‘kohl’ en el contorno de los ojos. (World of Cosmetology)

Ilustración de una mujer egipcia aplicándose ‘kohl’ en el contorno de los ojos. ( World of Cosmetology )

Según el artículo de Reshafim.org, los antiguos egipcios utilizaban maquillaje blanco y maquillaje negro compuesto de carbón y sulfuro de plomo (galena) u óxido de manganeso (pirolusita). También disponían de maquillaje verde hecho de malaquita y otros minerales ricos en cobre. Empleaban un pincel para aplicar ocre rojo tierra sobre labios y mejillas. El kohl negro se aplicaba en el contorno de los ojos con una varita. Los individuos de clases más pudientes a menudo contaban con un “profesional de la belleza” que se encargaba de maquillarlos.

Los antiguos egipcios utilizaban henna para teñirse las uñas de naranja y amarillo. También se aplicaban aceites y ungüentos en la piel para protegerla del aire seco de Egipto, ya que la mayor parte del país se encontraba justo al norte del ecuador y su clima era muy cálido.   

Recipiente egipcio para kohl con el nombre de la reina Tiye (1410 a. C. – 1372 a. C.) dinastía XVIII. (Public Domain)

Recipiente egipcio para kohl con el nombre de la reina Tiye (1410 a. C. – 1372 a. C.)  dinastía XVIII. ( Public Domain )

Leemos en Reshafim.org:

“Incluso después de la muerte, había que cuidar el propio aspecto. Cuando uno se presentaba ante los dioses durante el Juicio a los Difuntos era conveniente observar ciertas normas al vestir y maquillarse a fin de causar la impresión adecuada:  

Un hombre pronuncia este discurso cuando está puro y limpio, vestido con frescas ropas, calzado con blancas sandalias, embellecido con pintura de ojos, ungido con el más excelente aceite de mirra.

Capítulo 125 del Libro de los Muertos

A causa de su importancia en el más allá, entre las ofrendas depositadas en las tumbas a menudo había cosméticos. Seshat-Hetep, llamado Heti [funcionario de la dinastía V, que reinó en Egipto entre el 2398 a. C. y el 2345 a. C.], describe las ofrendas de su mastaba [tumba] de Guiza:

Incienso, maquillaje verde, pintura negra de ojos, el mejor de los ungüentos…

Mujeres del antiguo Egipto con kohl acentuando el contorno de sus ojos, pintura mural de una tumba de Tebas (1420 a. C. – 1375 a. C.). (Public Domain)

Mujeres del antiguo Egipto con kohl acentuando el contorno de sus ojos, pintura mural de una tumba de Tebas (1420 a. C. – 1375 a. C.). ( Public Domain )

Imagen de portada: La cabeza momificada. Fotografía: Museo de Antropología Médica, Forense, Paleopatología y Criminalística, Profesor Reverte Coma

Autor: Mark Miller

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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