Portada- La pala de incienso descubierta recientemente tras haber sido sometida a un tratamiento de limpieza en los laboratorios metalúrgicos de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Descubierta en Magdala antigua pala ritual de bronce similar a las del Templo de Jerusalén

Se han descubierto en Magdala, localidad situada al noroeste de Tiberíades, a orillas del Mar de Galilea, objetos de bronce de hace 2.000 años bajo la forma de una pala de incienso y una antigua jarra.

Un equipo de arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI), que está realizando excavaciones en la región de Galilea, ha descubierto en Magdala, situada en la ribera occidental del Lago de Genesaret, los restos de una sinagoga datada en la época del Segundo Templo de Jerusalén, según ha comunicado la AAI en una nota de prensa emitida el pasado martes.  

Entre los objetos sagrados descubiertos hay una pala similar a las que se empleaban en los rituales que se celebraban en el Tabernáculo y en el Templo de Jerusalén. De hecho, estas palas de mango largo se utilizaban en el Tabernáculo para limpiar las cenizas del altar de los holocaustos descrito en la Biblia (Éxodo 27,1-3; 38,3; Números 4,14). Servían al mismo propósito las palas de cobre que el maestro constructor hebreo-fenicio Hiram fabricó para su uso en el Templo de Salomón. Estos elementos también se encontraban entre los utensilios del templo que se llevaron los babilonios en el 587 a. C. (II Reyes 25,8 y 14; Jeremías 52,18).

En las excavaciones se encontró esta pala para el incienso. (Eyad Bisharat – Autoridad de Antigüedades de Israel)

En las excavaciones se encontró esta pala para el incienso. (Eyad Bisharat – Autoridad de Antigüedades de Israel)

“Yigael Yadin descubrió una pala para incienso similar a las que se han encontrado en Migdal en un depósito oculto de la época de la rebelión de Bar Kojba localizado en la Cueva de las Cartas del desierto de Judea. También se han encontrado palas de incienso en Galilea (Betsaida, Taiyaba y Wadi Hammam), y en todo Israel, pero en líneas generales se trata de un hallazgo poco común,” explica Eyad Bisharat, uno de los operarios que participan en las excavaciones de la AAI.

Avshalom-Gorni, director de las excavaciones de Magdala, añade que: “La pala para incienso y la jarra halladas en las excavaciones fueron expuestas la una junto a la otra sobre el suelo de una de las habitaciones, en los almacenes contiguos a los muelles de este importante asentamiento judío a orillas del Mar de Galilea de finales de la época del Segundo Templo. Estos utensilios podrían haber sido puestos a salvo como reliquias en este almacén por alguna familia judía que viviera en Magdala, o también podrían haber sido utilizados para su trabajo cotidiano.”

La jarra tal y como fue descubierta en el transcurso de las excavaciones. (Eyad Bisharat - Autoridad de Antigüedades de Israel)

La jarra tal y como fue descubierta en el transcurso de las excavaciones. (Eyad Bisharat - Autoridad de Antigüedades de Israel)

En la biblia se utilizan palas para aventar el grano (Isaías 30,24). La pala ancha para aventar se empleaba en la era para trillar el grano y lanzarlo contra el viento, lo que hacía que el material de desecho, como el tamo o la paja, fueran arrastrados por el viento, mientras que el grano caía al suelo. Juan el Bautista describe proféticamente al Mesías empuñando una alegórica pala para aventar, que separaría simbólicamente el “grano” de la “paja.” (Mateo 3,1-12)

Acertadamente, a menudo se sugiere este población como la ciudad natal de María Magdalena. Según el Evangelio de Lucas, Jesús expulsó de ella a siete demonios, lo que hizo que ella creyera en él como el Mesías (Lucas, 8,1-3). Sin embargo, la referencia más famosa a María, llamada Magdalena, en la tradición cristiana, es su conexión con la muerte y la resurrección de Jesús. Estuvo presente en la ejecución de Jesús, perfumó su cadáver y fue testigo de su resurrección. (Mateo 27,55-56 y 61; Marcos 15,40; Juan 19,25).

Las excavaciones de esta temporada se han realizado a lo largo de los muelles del importante asentamiento judío de Magdala. Hasta ahora estos trabajos han desvelado un mercado, calles, baños rituales y una sinagoga del siglo I d. C. con muros revestidos y suelo de mosaico.

Vista aérea de la sinagoga hallada en las excavaciones llevadas a cabo por la Autoridad de Antigüedades de Israel en Migdal. El yacimiento está abierto al público y se puede visitar. (Skyview Company, cortesía de la Autoridad de Antigüedades de Israel)

Vista aérea de la sinagoga hallada en las excavaciones llevadas a cabo por la Autoridad de Antigüedades de Israel en Migdal. El yacimiento está abierto al público y se puede visitar. (Skyview Company, cortesía de la Autoridad de Antigüedades de Israel)

Magdala (forma del hebreo mig-dal) significa “torre” y es una localidad situada a unos 6 kilómetros al nor-noroeste de Tiberíades, a orillas del Mar de Galilea. Está ubicada cerca de la bifurcación formada por la carretera que corre a lo largo del Mar de Galilea desde Tiberíades y la que baja de los altos del oeste, por lo que su emplazamiento ocupa una posición estratégica. Su nombre griego es Tariquea, y significa “lugar en el que se sala el pescado”, posible alusión a la fuente principal de ingresos de los habitantes de esta ciudad cuando hace 2.000 años era un importante asentamiento judío de principios de la era romana. La localidad es mencionada ya en antiguas fuentes judías, y en la época de la destrucción del Segundo Templo sirvió como base militar principal de Josefo en Galilea en su guerra contra los romanos.

Magdala se encuentra actualmente abierta al público, y los turistas pueden visitar tanto las ruinas de esta antigua ciudad judía del siglo I d. C. como el nuevo centro de oración de Duc in Altum. El emplazamiento está considerado una encrucijada de la historia judía y cristiana por su importancia religiosa e histórica para ambas religiones.

Imagen de portada: La pala de incienso descubierta recientemente tras haber sido sometida a un tratamiento de limpieza en los laboratorios metalúrgicos de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Autor: Sam Bostrom

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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