Portada-Según los investigadores, esta raza de caballos, aparentemente tan bien adaptada al riguroso frío siberiano con su grueso y denso pelaje invernal, su abrigo frente a temperaturas de hasta -70° C, (-94F), son forasteros que llegaron a esta región apenas en los últimos 800 años.

Asombroso descubrimiento científico sobre la adaptación de los caballos yakutos al frío siberiano

Los resistentes caballos yakutos son una de las visiones más magníficas típicas de la República de Sajá, también conocida como Yakutia. Formarían parte del habitual paisaje siberiano de este reino del frío de manera tan inequívoca como el propio permafrost, los extintos mamuts lanudos, los diamantes y los perros Laika… si no fuera porque estos caballos no son realmente nativos de Yakutia.

Según los investigadores, esta raza de caballos, aparentemente tan bien adaptada al riguroso frío siberiano con su grueso y denso pelaje invernal, su abrigo frente a temperaturas de hasta -70° C, (-94F), son forasteros que llegaron a esta región apenas en los últimos 800 años. Pero durante este corto espacio de tiempo, los requerimientos para su supervivencia han motivado una evolución fulgurante de esta raza de caballos, casi de la noche a la mañana en términos relativos.

No solo eso, sino que además ya existía en el pasado una raza de caballos nativos en este vasto territorio ruso, en la cual confiaban las comunidades humanas que habitaban permanentemente en este lugar, uno de los más fríos del planeta. Pero esta raza de caballos nativos se extinguió, aproximadamente en la misma época en la que desaparecieron los mamuts y rinocerontes lanudos, hace en torno a unos 5.000 años.

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‘Es realmente asombroso, ya que implica que todas las características que observamos en la actualidad en los caballos yakutos son producto de un proceso de adaptación muy rápido.’ Fotografías: Maria Vasilyeva

Lo que ocurrió realmente fue que una población humana que emigró dentro del último milenio a esta tierra del hielo, probablemente procedente de Mongolia, trajo a sus caballos consigo, y aquellos fueron los ancestros de los hoy típicos caballos yakutos que pueden contemplar en nuestras fotografías.

‘Es realmente asombroso, ya que implica que todas las características que observamos en la actualidad en los caballos yakutos son producto de un proceso de adaptación muy rápido, que habría tenido lugar en unos 800 años,’ explica el Dr. Ludovic Orlando, director del equipo internacional de científicos que ha llevado a cabo esta reciente investigación.

‘Este período de tiempo representa unas 100 generaciones de caballos. Este hecho demuestra lo rápido que puede actuar la evolución cuando la presión selectiva por la supervivencia es tan fuerte en un entorno extremo como el de Yakutia.’

Los antepasados de los robustos caballos yakutos de hoy en día eran caballos domesticados de Mongolia, no los caballos salvajes que habitaban Yakutia en la antigüedad, una especie de la que solo conocemos sus restos en forma de fósiles. Aunque de hecho estos caballos inmigrantes fueron esenciales para la vida de la población que se asentó en Yakutia: si estos caballos mongoles no hubieran superado el frío hasta el punto de conseguir prosperar sus poblaciones en estas condiciones, los grupos humanos que los trajeron consigo tampoco hubieran sobrevivido.

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‘En el genoma de los caballos yakutos encontramos las mutaciones que les ayudaron a adaptarse al frío siberiano: genes involucrados en el desarrollo del pelo y que afectan al tamaño corporal y a las señales metabólicas y hormonales.’ Fotografías: Maria Vasilyeva

Orlando continúa: ‘Ahora sabemos que la población extinguida de caballos salvajes yakutos sobrevivió en estas tierras hasta hace unos 5.200 años. Se extendió desde la península de Taymir hasta Yakutia, y probablemente también por toda la región Holártica. En Yakutia, podría haberse extinguido antes de la llegada de los grupos humanos yakutos con sus caballos. A juzgar por los datos obtenidos a partir de su genoma, los caballos yakutos actuales no están más estrechamente emparentados con los caballos salvajes que se extinguieron de lo que lo está cualquier otra raza de caballos domésticos del mundo.’

La reciente investigación ha identificado los genes responsables de esta evolución supersónica, hallando similitudes tanto con los grupos humanos indígenas siberianos como también incluso con los mamuts lanudos. Entre ellos el gen TGM3, relacionado con el desarrollo del pelo y que podría ser el responsable del característico aspecto peludo del caballo yakuto, un rasgo clave para protegerles del frío reinante en esta región durante todo el año. Las adaptaciones genéticas, muchas de ellas regulativas, también afectaron a la vasoconstricción, el tamaño del cuerpo, las funciones hormonales y el metabolismo.

Uno de los investigadores, el Dr. Pablo Librado, ha afirmado al respecto: ‘Además de desvelar sus orígenes evolutivos, nuestro estudio ha ayudado a delimitar la base genética de las adaptaciones que son únicas en los caballos yakutos. En otras palabras, su configuración genética.’

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Se han comparado muestras de los genomas de caballos actuales y de antiguos caballos de esta región entre sí, además de con secuencias ya disponibles de docenas de caballos domésticos actuales, los aún salvajes caballos de Przewalski y otros antiguos caballos. Fotografías: Patrice G/Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)

‘También encontramos genes que ya eran conocidos por haber sufrido un proceso de selección en otras poblaciones árticas, como la población humana siberiana indígena, e incluso el antiguo mamut lanudo. Esto nos proporciona un convincente ejemplo de convergencia evolutiva, en la que grupos no relacionados expuestos a entornos similares acaban por desarrollar independientemente características adaptativas similares.’

La investigación incluye la secuenciación del genoma de nueve caballos yakutos actuales, además de la de dos antiguas muestras genéticas de caballos de esta región, una de principios del siglo XIX y otra de hace 5.200 años.  

Los genomas obtenidos fueron a continuación comparados entre sí, además de con secuencias disponibles de docenas de caballos domésticos, los aún salvajes caballos de Przewalski y otros antiguos caballos. En cuanto a otras razas de caballos más antiguas, como por ejemplo las que pueden observarse en los antiguos restos de la península de Taymyr, no presentan una relación genética estrecha con las poblaciones actuales de caballos de Yakutia, de hecho no más que con cualquier otra raza de caballos modernos.

‘La población de caballos de la península de Taymyr no coincide con nada descrito hasta ahora por los paleontólogos,’ ha afirmado el Dr. Orlando. Se cree que este grupo divergió del linaje de los caballos actuales hace unos 160.000 años, según la estimación de los investigadores. En palabras del Dr. Orlando, eran tan diferentes de los caballos modernos como los humanos actuales lo son de los neandertales. 

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Estos caballos inmigrantes fueron realmente esenciales para la vida de la población que se asentó en Yakutia: si no hubieran superado el frío hasta el punto de conseguir prosperar sus poblaciones en estas condiciones, los grupos humanos que los trajeron consigo tampoco hubieran sobrevivido. Fotografías: Maria Vasilyeva

Según el científico ruso Artem Nedoluzhko, jefe del Laboratorio de Bioinformática e Investigación Genética del Instituto Kurchatov de Moscú y miembro del equipo de investigación: ‘Hemos demostrado que el caballo yakuto es uno de los casos más rápidos de adaptación a las temperaturas extremas del Ártico.’

‘En el genoma de los caballos yakutos encontramos las mutaciones que les ayudaron a adaptarse al frío siberiano: genes involucrados en el desarrollo del pelo y que afectan al tamaño corporal y a las señales metabólicas y hormonales. Estos cambios presentes en el genoma de los caballos yakutos son una parte esencial de las herramientas genéticas adaptativas de su cuerpo.’

‘Además, hemos hallado pruebas de la evolución convergente del caballo yakuto con poblaciones humanas que habitan en Siberia y mamuts, lo que sugiere la existencia de múltiples estrategias evolutivas necesarias para sobrevivir en estas condiciones climáticas extremas.’

El Dr. Orlando es miembro del Centro de Geogenética del Museo de Historia Natural de Dinamarca, que forma parte de la Universidad de Copenhague. Los recientes descubrimientos han sido publicados en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (“Actas de la Academia Nacional de Ciencias.”)

Imagen de portada: Según los investigadores, esta raza de caballos, aparentemente tan bien adaptada al riguroso frío siberiano con su grueso y denso pelaje invernal, su abrigo frente a temperaturas de hasta -70° C, (-94F), son forasteros que llegaron a esta región apenas en los últimos 800 años.

El artículo 'Truly amazing' scientific discovery on adaptation of Yakutian horses to cold fue publicado originalmente en The Siberian Times y ha sido publicado de nuevo y traducido con permiso.  

Autor: The Siberian Times

Traducción: Rafa García

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