Portada-Cerberus.jpg

Cerbero: Legendario Cazador Infernal del Inframundo

(Leer articulo en una sola página)

Hay en la antigua mitología Griega un perro con tres cabezas llamado Cerbero que guarda la entrada al Hades, tenebroso y lúgubre inframundo al cual se permite entrar a los espíritus de los muertos pero del que nadie puede salir. En el mundo antiguo, los perros se consideraban por lo general animales salvajes que desafiaban a su supuesta domesticación, vagabundeaban en manadas por las calles y rebuscaban comida en las afueras de las ciudades. El mítico Cerbero incorporaba no solo todas las temidas cualidades de los antiguos canes, sino que era además una extraña mezcla de diversas criaturas en una visión de pesadilla terrible de contemplar. 

El nombre Cerbero proviene del Griego “Kerberos”, que significa “moteado” o “con manchas”. Para los Griegos, Cerbero era un monstruoso perro de tres cabezas, o “cazador infernal” con una serpiente como cola, una melena formada también por serpientes y garras de león. Sus tres cabezas se piensa que representaban al pasado el presente y el futuro, mientras que otras fuentes sugieren que simbolizaban el nacimiento, la juventud y la ancianidad. El arma más poderosa de Cerbero era su mirada, tan terrible que cualquiera que le mirase a los ojos era inmediatamente convertido en piedra. Se dice también que Cerbero tenía dientes afilados como cuchillas y que su mordisco era venenoso. Si alguna gota de veneno caía al suelo, de ella brotaba la planta que se conoce como matalobos.

El padre de Cerbero era Tifón, el más poderoso y mortífero monstruo de la mitología Griega (además de un dios). Un gigantesco dragón que escupía fuego y del que se decía que tenía brillantes ojos rojos, un centenar de cabezas y un centenar de alas, de tal manera que hasta los dioses del Olimpo sentían terror ante él. Dondequiera que fuera Tifón, llevaba el terror y el desastre consigo, siendo su misión destruir el mundo y poner obstáculos a Zeus en su camino hacia el Reino Celestial.

La madre de Cerbero era Equidna, una criatura mitad mujer y mitad serpiente conocida como “madre de todos los monstruos”. Sus ojos eran negros y su cabeza y torso los de una bella mujer, mientras que la mitad inferior de su cuerpo era la de una serpiente. Vivía en una cueva a la que atraía a los hombres gracias a su hermosura, para poco después devorarlos.

La misión principal de Cerbero era ser el perro guardián del inframundo Griego y fiel sirviente del dios Hades. Su lugar preferido eran las riberas del río Estigia, que delimitaba la frontera entre la Tierra y el Inframundo. Guardaba las puertas del Hades e impedía escapar de él a los muertos, así como la entrada de los vivos sin el permiso de su amo. Encadenado a las puertas del Aquerón, otro río del Inframundo, Cerbero se mostraba dócil con los muertos o espíritus recién llegados que entraban, pero devoraba salvajemente a cualquiera que intentara regresar al mundo de los vivos traspasando las puertas del infierno.

Caronte.jpg

Caronte, conocido como el barquero que ayudaba a las almas de los muertos a cruzar el río Estigia para alcanzar el Hades. Óleo de Alexander Litovchenko. 1860. ( en.wikipedia.org)

Cerbero es citado en diversas historias de la mitología como el “perro guardián del infierno”, e incluso hay un par de mitos griegos en los que el héroe derrota a la bestia. El primero es el de Orfeo, afamado músico de la mitología Griega, que se desliza furtivamente en el inframundo arrullando con su lira (un tipo de arpa) al normalmente agresivo y vigilante Cerbero hasta dormirlo. El cantor Tracio era reverenciado en Grecia y estaba felizmente casado con la ninfa Eurídice. Un día la mordió una serpiente y murió. Orfeo quedó tan desconsolado tras perderla que cesó al punto de cantar y tocar la lira. Decidió arriesgar su propia vida en una travesía desesperada al Inframundo para así intentar rescatar a Eurídice. Su música hechizó a Caronte, el barquero que ayudaba a las almas de los muertos a cruzar el río Estigia, que de este modo aceptó llevar a Orfeo a pesar de estar aún vivo. Cuando se encontró con Cerbero, Orfeo consiguió que el monstruo de tres cabezas se echara dócilmente en el suelo arrullado por la música de su lira, tras lo cual pudo atravesar fácilmente las puertas del Hades. 

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

Next article