Portada - Fragmento de un casco de la cultura Urartu en el que se observa a dos personajes alados, quizás dioses o Anunnaki, junto a un “árbol de la vida” urartiano. (Public Domain)

Los Anunnaki en la mitología sumeria y las modernas teorías de Zecharia Sitchin

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Según describe la propia mitología mesopotámica, en un principio los Anunnaki eran los dioses más poderosos, tanto para los sumerios como para acadios, asirios y babilonios. Originalmente, los sumerios practicaban una religión politeísta, con deidades antropomorfas que representaban las fuerzas cósmicas y terrestres presentes en su mundo. Asimismo, en sus textos religiosos resulta fundamental el concepto sumerio del  me (decreto preordenado inmutable de los dioses o fuerza impersonal que fundamenta las instituciones sociales, las prácticas religiosas, los comportamientos, costumbres y las condiciones humanas que hacen posible la civilización).

Los Annunaki constituían un conjunto de deidades relacionado con los Anunna (los dioses descendientes de An o Anu, dios del cielo y uno de los tres dioses supremos ) y con los  Igigi (dioses menores que, hasta rebelarse y transformarse en demonios, trabajaban para los Anunnaki cavando zanjas y drenando canales). De hecho, su nombre viene a significar “ los que desde el cielo a la tierra vinieron ”, aunque también se ha traducido como “ los de sangre real ”. En un principio pertenecían al panteón de la ciudad de  Nippur, pero también son mencionados más tarde en las ciudades de Lagash y Eridu.

Los diferentes mitos Anunnaki

En el mito de Atrahasis  se afirma que, antes de la creación del hombre, los dioses tenían que trabajar para vivir. Fue entonces cuando los Anunnaki lograron que una categoría de dioses inferiores, los Igigi, trabajaran para ellos, hasta que se rebelaron y rehusaron continuar. Entonces  Enki creó a la humanidad para que realizase las tareas que habían quedado abandonadas. Una humanidad que, a través del culto, continuaría suministrando su sustento a los dioses.

Sello del I milenio a. C. que nos muestra las figuras de un devoto y de un sabio ataviado como un pez ante un árbol sagrado esquemático sobre el que se observan una luna creciente y un disco alado. (Public Domain)

Sello del I milenio a. C. que nos muestra las figuras de un devoto y de un sabio ataviado como un pez ante un árbol sagrado esquemático sobre el que se observan una luna creciente y un disco alado. ( Public Domain )

Sin embargo, en el poema babilónico Enûma Elish , se narra que fue el dios Marduk quien creó a la humanidad para después dividir a los Anunnaki entre el cielo y la tierra, asignándoles diversas tareas. Los Anunnaki, en agradecimiento a Marduk, fundaron  Babilonia y edificaron un templo en su honor, llamado  Esagila.

Asimismo, en la célebre Epopeya de Gilgamesh , se indica que la morada secreta de los Anunnaki se encontraba en el  Bosque de los Cedros , mansión de los dioses. Pero en la versión sumeria del  Viaje de Inanna a los Infiernos , los Anunnaki desempeñan la función de jueces del Inframundo, llegando incluso a condenar a muerte a la diosa  Inanna en el litigio que mantenía con la que era su propia hermana,  Ereshkigal.

Finalmente, según un mito babilónico más reciente, los Anunnaki eran los hijos de Anu y Ki, los dioses hermano y hermana, vástagos de Anshar y Kishar (pivote del cielo y pivote terrestre, los postes celestiales, ejes del mundo). A su vez, Anshar y Kishar eran hijos de Lahm y de Lahmu (“los fangosos”), nombres dados a los guardias del templo de Eridu , donde según dicho mito tuvo lugar la Creación. La cabeza del consejo Anunnaki era el gran Anu de Uruk, y el resto de sus miembros eran sus descendientes. Los Anunnaki, a su vez, constituían el Alto Concilio del consejo de los dioses y de Anu, y fueron distribuidos por éstos sobre la tierra y el mundo subterráneo o Inframundo. Los más conocidos entre ellos eran: Asaru, Asarualim, Asarualimnunna, Asaruludu, En-Ki ( Ea para los Acadios), Namru, Namtillaku y Tutu.

Fragmento de la tablilla 5 de la Epopeya de Gilgamesh, en la que se narra cómo Gilgamesh y Enkidu se adentran en el Bosque de los Cedros y dan muerte a Humbaba y a sus siete hijos. Período babilónico antiguo, 2003 a. C. – 1595 a. C. Museo de Sulaymaniya, Kurdistán iraquí. (Osama Shukir Muhammed Amin FRCP(Glasg)/CC BY-SA 4.0)

Fragmento de la tablilla 5 de la Epopeya de Gilgamesh, en la que se narra cómo Gilgamesh y Enkidu se adentran en el Bosque de los Cedros y dan muerte a Humbaba y a sus siete hijos. Período babilónico antiguo, 2003 a. C. – 1595 a. C. Museo de Sulaymaniya, Kurdistán iraquí. (Osama Shukir Muhammed Amin FRCP(Glasg)/ CC BY-SA 4.0 )

Oppenheim y Sitchin: teorías modernas sobre los Anunnaki

En el año 1964, el destacado asiriólogo Adolph Leo Oppenheim publicó su libro Mesopotamia antigua: retrato de una civilización muerta . Tal fue su éxito que muchos de los conceptos e ideas expuestos en él fueron adoptados, asimilados y transformados por diversos personajes pertenecientes al mundo de las pseudo-ciencias, entre los que destacó el escritor azerbaiyano Zecharia Sitchin .

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Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

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