Portada - Algunas de las tumbas labradas en la roca halladas en el sudeste de Turquía y que posiblemente albergaran los restos de una familia real de Osroena. (Fotografía: Hurriyet)

Tumbas labradas en la roca descubiertas en Turquía podrían constituir la mayor necrópolis del mundo

Un equipo de arqueólogos ha informado de que las espaciosas tumbas labradas en la roca sobre la cual se construyó el castillo de Urfa, en Turquía, podrían haber estado destinadas a miembros de una antigua familia real. El mausoleo se encuentra en una zona a la que los investigadores turcos se refieren como ‘la mayor necrópolis del mundo.’

Los investigadores llevan ya tiempo realizando excavaciones en los alrededores del castillo, y han recuperado hasta ahora unas 80 tumbas. En el artículo sobre el descubrimiento publicado en Hurriyet Daily News no se especifica por ahora si se han hallado en las tumbas restos humanos o piezas arqueológicas.

“Entre las tumbas recientemente descubiertas, una se encontraba en la parte más alta de la colina del castillo, y era mayor que el resto,” leemos en el artículo del Hurriyet, en el que se añade a continuación: “Se ha planteado la posibilidad de que pertenezca a los nobles de la familia del Rey Abgar de Edesa. La tumba podía albergar los restos de hasta diez individuos. Además se hallaron también mosaicos en los suelos de una de las tumbas. En otra tumba cercana se han encontrado asimismo inscripciones en siríaco y magníficos grabados.”

Las tumbas, junto con otras excavadas en la roca próximas al castillo situado en las cercanías de Kızılkoyun y Dedeosman,  podrían constituir en conjunto el cementerio de mayor tamaño del mundo, según leemos en Hurriyet. Estas tumbas también están siendo excavadas en la actualidad, mientras que el castillo de Sanliurfa es a día de hoy un museo al aire libre.  

El castillo de Şanlıurfa, o simplemente castillo de Urfa, era sede de la antigua capital de Osroena, un reino de la Alta Mesopotamia que estuvo bajo la influencia de diversas potencias a lo largo de los siglos, como Roma, Asia Menor, Persia, Siria y Armenia. Sus fronteras actuales se encuentran en el sudeste de Turquía, cerca de la frontera con Siria. Sanliurfa era conocida antiguamente como Edesa.

Ubicación geográfica de la provincia turca de Sanliurfa (Wikimedia Commons)

Ubicación geográfica de la provincia turca de Sanliurfa ( Wikimedia Commons )

Varios monarcas del reino de Osroena llevaban el nombre de Abgar. El artículo de Hurriyet no especifica a cuál (o cuáles) de ellos pertenecería la familia enterrada en las tumbas excavadas recientemente. Entre los años 94 a. C. y 116 d. C. hubo varios reyes de Osroena con el nombre de Abgar, en sus diferentes versiones.

Uno de los más destacados, Abgaro, firmó un tratado con los romanos en el 53 a. C. y ayudó al general Craso en su guerra contra los partos. Más tarde, Abgaro cambió de bando y proporcionó a Craso información errónea para ayudar a los partos en la guerra, un factor que propició la posterior derrota de los romanos. Abgaro también se pasó el enemigo en plena batalla en otro conflicto en el que sus tropas se habían comprometido a luchar junto a los romanos.

El origen de Abgaro ha sido identificado de forma diversa, armenio en opinión de algunos, árabe según otros.

Cuenta la leyenda que otro famoso rey llamado Abgar, Abgaro V el Negro, mantuvo correspondencia con Jesucristo tras convertirse al cristianismo. Éste podría ser el Abgar al que se refiere el artículo de Hurriyet, ya que esta supuesta correspondencia tuvo su importancia en la historia de la Iglesia primitiva, y las cartas que forman parte de ella fueron famosas durante siglos tanto en Oriente como en Occidente.

Abgaro V en un moderno billete armenio de 100.000 Dram (Wikimedia Commons)

Abgaro V en un moderno billete armenio de 100.000 Dram ( Wikimedia Commons )

Un pueblo aún más antiguo que habitaba en lo que hoy es Turquía, los licios, también dejó tras de sí espectaculares tumbas excavadas en la roca.

Los licios son uno de los pueblos más enigmáticos de la antigüedad, ya que disponemos de muy escasos documentos históricos relacionados con ellos, como podemos leer en este artículo de Dhwty publicado en Ancient Origins en junio del año 2014. Se conocen en la actualidad unos 20 emplazamientos en los que se puede contemplar la singular arquitectura funeraria de los licios, que incluye impresionantes tumbas talladas en la roca, excavadas en paredes rocosas que dominan el territorio. Uno de los rasgos más interesantes de los licios es de hecho su cultura funeraria.

Tumbas licias excavadas en la pared rocosa de un precipicio, Turquía. (Fotografía: BigStockPhoto)

Tumbas licias excavadas en la pared rocosa de un precipicio, Turquía. (Fotografía: BigStockPhoto)

Existen diversos tipos de tumbas licias, siendo el más común de ellos el de las tumbas labradas en la roca. Sus ejemplos más antiguos se estima que fueron tallados en el siglo V a. C., y se encuentran en lugares como Myra y Amasia. Estas tumbas fueron excavadas directamente en la pared rocosa, generalmente en precipicios, lo que hace de ellas un espectáculo impresionante de contemplar. Al parecer los licios creían en una mítica criatura alada que les llevaría consigo tras su muerte, siendo esta la razón por la que construían sus tumbas en las paredes rocosas de los precipicios.

Otro aspecto interesante de las tumbas licias es la manera en que reflejan la vida doméstica de este pueblo. A menudo las tumbas están labradas a imitación de las fachadas de las viviendas licias, y suelen presentar una o dos alturas, en ocasiones incluso tres. Por otro lado, estas tumbas albergan por lo general más de un cadáver, habitualmente de individuos emparentados entre sí.

Otro tipo de tumbas licias es el sarcófago. Aunque esta modalidad de enterramiento es más común, los sarcófagos licios son únicos por su gran tamaño. Estas estructuras constan de tres partes, una base, la cámara que sirve de sepultura, y una tapa o cubierta de forma apuntada. La mayor parte de los sarcófagos licios intactos han sido datados en la época romana. Los aristócratas licios en ocasiones enterraban a sus muertos junto con sus esclavos y sirvientes. Éstos, por su parte, eran enterrados en un hypsorion bajo la sepultura principal. La mayoría de los sarcófagos licios son monumentos independientes y se encuentran a cielo descubierto. No obstante, también los hay construidos en el interior de tumbas y mausoleos.

Las tumbas labradas en la roca no son exclusivas de licios y osroenos, ya que pueden encontrarse estructuras similares en otras regiones del Mediterráneo, como Petra en Jordania y Cirenaica en Libia.

Imagen de portada: Algunas de las tumbas labradas en la roca halladas en el sudeste de Turquía y que posiblemente albergaran los restos de una familia real de Osroena. (Fotografía: Hurriyet)

Autor: Mark Miller

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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