Portada - El festival del Inti Raymi, en honor al dios inca del sol Inti, se celebra todos los años en el solsticio de invierno (finales de junio) en la antigua capital inca de Cusco, Perú (CC by SA 2.0)

Inti Raymi: un antiguo festival inca en honor al dios del sol que continúa celebrándose en Perú

Todos los años, el 24 de junio, se celebra en Cusco (Perú) el Inti Raymi, un festival en honor al venerado dios inca del sol Inti. Como informa TRT World , este festival atrae a miles de visitantes de la región y de otros países a la antigua capital inca para conmemorar uno de los eventos más importantes del año en Perú.

El Inti Raymi en el pasado y su posterior resurrección

En la época de los incas, más de veinticinco mil personas se reunían en Cusco para celebrar el festival del Inti Raymi. El Sapa Inca (emperador inca), los nobles y los sacerdotes del imperio inca se congregaban en Haukaypata (una gran plaza en el centro de la ciudad) para presenciar el desfile de las momias ancestrales envueltas en telas, traídas de templos y santuarios cercanos. Hasta doscientas llamas eran sacrificadas en el transcurso de los festejos, y la Haukaypata se llenaba literalmente de ‘sangre sagrada’ y abundante chicha (cerveza inca). Las celebraciones duraban desde el amanecer hasta el ocaso. Había danzas especiales para la ocasión, y se leían y quemaban hojas de coca en grandes cantidades. El Inti Raymi era uno de los festivales incas más grandiosos del año, y en él todos los asistentes se embriagaban con un sentimiento de comunión espiritual.

Celebraciones del Inti Raymi en Cusco, Perú. En la fotografía podemos observar a un hombre de ascendencia indígena ataviado como emperador inca. (Nyall and Maryanne / Flickr)

Celebraciones del Inti Raymi en Cusco, Perú. En la fotografía podemos observar a un hombre de ascendencia indígena ataviado como emperador inca. ( Nyall and Maryanne / Flickr )

Los invasores españoles prohíben una celebración sagrada

Cuando los conquistadores españoles invadieron el imperio inca, la sagrada celebración del Inti Raymi fue declarada pagana y contraria a la fe católica. Sus preciadas momias fueron quemadas, y en 1572 el festival quedó definitivamente prohibido. Sin embargo, todos los años en el solsticio de invierno (a finales de junio en el hemisferio sur), los indígenas de los Andes continuaron venerando a su dios del sol en secreto desde 1542 hasta 1824.

El Inti Raymi en nuestros días

En 1944 el Inti Raymi revivió nuevamente, y en épocas recientes ha resurgido con fuerza. Para la población indígena de Perú, las celebraciones del solsticio de junio honran el inicio de la travesía del sol de regreso a “Pachamama”, palabra que podríamos traducir como Madre Tierra del quechua, una lengua hablada por unos 3,2 millones de peruanos.

A pesar de que han cambiado muchas cosas desde los antiguos Inti Raymi, el festival aún conserva toda su antigua y majestuosa gloria, aunque sin la procesión de antiguas momias, y únicamente con un sacrificio animal en la culminación de las celebraciones del día. Las festividades empiezan por la mañana en la amplia cancha a cielo abierto ante el templo inca del sol, Coricancha. El Sapa Inca, representado por un actor indígena, inaugura los festejos invocando una alabanza al dios del sol, Inti. Desde el Coricancha, el cortejo real recorre la corta distancia que le separa de la Plaza de Armas de Cusco. A continuación se realiza una lectura ceremonial de una hoja de coca sagrada para predecir el destino del Imperio inca para el año entrante.

El Inti Raymi (Festival del Sol) en la fortaleza inca de Sacsayhuamán en Cusco, Perú, el 24 de junio del 2007. (CC by SA 2.0)

El Inti Raymi (Festival del Sol) en la fortaleza inca de Sacsayhuamán en Cusco, Perú, el 24 de junio del 2007. ( CC by SA 2.0 )

La antigua fortaleza inca de Sacsayhuamán es donde tiene lugar el acto final de las celebraciones. Miles de espectadores de la zona llenan las colinas de los alrededores para contemplar la ceremonia, mientras que en el auditorio principal de Sacsayhuamán se habilitan asientos en gradas para los espectadores más privilegiados. Ataviado con sus mejores galas, el emperador inca pronuncia unas últimas palabras en quechua antes de que se realice el sacrificio ritual de una llama. El festival concluye llenándose el aire con el sonido de cuernos, zampoñas y tambores.

El orgullo de las gentes que participan en el festival

“Me siento feliz y orgulloso de participar, como todos los habitantes de Cusco,” comentaba Alexander Carbajal, quien participa en el festival por segundo año consecutivo como soldado de la guardia imperial inca, en declaraciones recogidas por TRT World . Por su parte, un entusiasmado habitante de la zona que luce un colorido poncho añade que “Como gente de Cusco, nos sentimos orgullosos.”

Es perfectamente comprensible que los peruanos se sientan tan orgullosos y alegres ante el resurgimiento de este festival después de que su tradición fuese violenta y bruscamente reprimida por el clero católico durante la invasión española. En nuestros días, la popularidad de la celebración ha alcanzado nuevas cotas: “Cusco es una ciudad grande y antigua, y muchas poblaciones de la misma época se encuentran ahora envueltas en el olvido,” declaraba a TRT World el viceministro de turismo peruano Rogers Valencia, recordando la desaparición de las ciudades mesopotámicas de Nínive y Babilonia antes de añadir orgullosamente que “Cusco, con sus 3.500 años, (aún) vive.”

Actos del Inti Raymi en Sacsayhuamán, Cusco (CC by SA 3.0)

Actos del Inti Raymi en Sacsayhuamán, Cusco ( CC by SA 3.0 )

Imagen de portada: El festival del Inti Raymi, en honor al dios inca del sol Inti, se celebra todos los años en el solsticio de invierno (finales de junio) en la antigua capital inca de Cusco, Perú ( CC by SA 2.0 )

Autor: Theodoros Karasavvas

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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