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Portada-Puesta de sol en Timor, Melanesia. (Graham Crumb/CC BY-SA 3.0)

Habitantes de Oceanía presentan ADN denisovano en su genoma

La Melanesia es una de las divisiones tradicionales de Oceanía, creadas por el explorador francés Jules Dumont d´Urville en el año 1832. Se extiende desde el oeste del océano Pacífico hasta el mar de Arafura. Tiene a Australia por el sur, su límite occidental es la línea de Weber (en Indonesia), mientras que por el norte limita con la Micronesia y por el este con la Polinesia. Ahora, un reciente estudio ha revelado que, además del ADN Neandertal que se encuentra en todas las poblaciones no africanas actuales, los habitantes de la Melanesia también incluyen en su genoma entre un 1,9% y un 3,4% de herencia genética procedente de los Denisovanos: una especie extinta de homínidos de la que sólo se conservan algunos restos óseos hallados en Siberia. 

Nuestros más ancestrales antepasados se mestizaron con otras especies, como neandertales y denisovanos. De hecho, un equipo científico internacional a cuya cabeza se encuentra la Universidad de Washington, Estados Unidos, ha logrado analizar secuencias de ADN de 1523 individuos procedentes de todo el globo terrestre, según informaciones publicadas por la Agencia SINC. Con ello, han conseguido llegar a conocer las influencias genéticas de estas dos antiguas especies aún presentes en nosotros, los humanos modernos.

“Hemos desarrollado un método estadístico para identificar el ADN de estos individuos heredado de antepasados ​​arcaicos –tanto neandertales como denisovanos–. Ésta ha sido una innovación importante, ya que nos ha permitido identificar el 40% del genoma Neandertal y el 10% del genoma denisovano presente en los humanos modernos en la actualidad”, ha declarado a la Agencia Sinc Benjamin Vernot, autor principal del estudio publicado en Science e investigador de la ya citada Universidad de Washington.

Réplica de uno de los molares denisovanos hallados en la Cueva de Denisova, situada en el Macizo de Altái siberiano. Museo de Ciencias Naturales de Bruselas, Bélgica. (Thilo Parg/CC BY-SA 3.0)

Réplica de uno de los molares denisovanos hallados en la Cueva de Denisova, situada en el Macizo de Altái siberiano. Museo de Ciencias Naturales de Bruselas, Bélgica. (Thilo Parg/CC BY-SA 3.0)

Los resultados obtenidos han demostrado que todas las poblaciones no africanas heredaron entre un 1,5% y un 4% de genes neandertales, aunque los melanesios son los únicos que también poseen una ascendencia genética denisovana significativa, representando entre el 1,9% y el 3,4% de su genoma.

Nuevos datos, nuevas incógnitas

Los nuevos datos, como suele suceder, han planteado nuevas incógnitas, hasta el momento sin respuesta. Así, desconocemos la explicación a por qué las poblaciones que habitan actualmente la Melanesia presentan la mayor proporción de ascendencia genética denisovana del mundo.

Es una buena pregunta porque solo conocemos un homínido de Denísova encontrado en Siberia, pero está claro que había muchos más. No se sabe mucho acerca de su área de distribución geográfica. Del mismo modo, los melanesios tuvieron que llegar a Oceanía desde África, pero no estamos del todo seguros de qué ruta llevaron. Así que, aunque el hueso denisovano se encontró muy lejos de los melanesios actuales, es plausible que se cruzaran en algún momento”, ha añadido Benjamin Vernot.

Los científicos han demostrado que los melanesios son los únicos humanos modernos que poseen una ascendencia genética denisovana significativa, representando entre el 1,9% y el 3,4% de su genoma. En la imagen, danzarinas melanesias nativas de Vanuatu. (Graham Crumb/CC BY-SA 3.0)

Los científicos han demostrado que los melanesios son los únicos humanos modernos que poseen una ascendencia genética denisovana significativa, representando entre el 1,9% y el 3,4% de su genoma. En la imagen, danzarinas melanesias nativas de Vanuatu. (Graham Crumb/CC BY-SA 3.0)

Asimismo, trazando el flujo genético de secuencias neandertales y denisovanas, los científicos han descubierto que el mestizaje con los neandertales tuvo lugar, como mínimo, en tres ocasiones distintas a lo largo de la prehistoria. En cambio, parece que la mezcla con los denisovanos sólo se dio en una ocasión.

“Del primer cruce con los neandertales procede probablemente la mayor parte de nuestra ascendencia de estos homínidos. Sin embargo, parece que algunas poblaciones recibieron herencia Neandertal adicional después de separarse de otros no africanos”, ha asegurado Vernot.

Por último, los investigadores han conseguido averiguar que la ascendencia denisovana estaba presente en una sola de las poblaciones ancestrales de Papúa:

Aunque la cantidad de ADN del homínido de Denísova varía entre las diversas poblaciones, parece que procede únicamente de esta región. Esta es una conclusión bastante nueva, sin embargo, y podría cambiar en el futuro”, ha apuntado el científico.

Mapa comparativo en el que pueden observarse la evolución geográfica y migraciones de denisovanos, neandertales y heidelbergensis. (Public Domain)

Mapa comparativo en el que pueden observarse la evolución geográfica y migraciones de denisovanos, neandertales y heidelbergensis. (Public Domain)

Imagen de portada: Puesta de sol en Timor, Melanesia. (Graham Crumb/CC BY-SA 3.0)

Autor: Mariló T. A.

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