Portada-Más difícil de entender para los arqueólogos han sido los restos de animales hallados en los fosos. Fotografía: Instituto de Arqueología y Etnografía, departamento siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.

Descubiertos en Siberia restos de animales en cautividad y un ahumadero de pescado de hace 5.000 años

Este reciente hallazgo, realizado en la región de Novosibirsk, ha planteado numerosas preguntas a los arqueólogos, ya que al parecer los antiguos pobladores de este lugar mantenían en cautividad a algunos animales que no eran nativos de la región en fosos de dos metros de profundidad. Las excavaciones llevadas a cabo el pasado verano revelaron la existencia de este antiguo ahumadero de pescado, descubriéndose además en el yacimiento huesos y herramientas de piedra.

El pescado era procesado introduciéndolo en hoyos abiertos en el terreno rojizo para darle ‘un aroma especial’. El ahumadero fue descubierto en el yacimiento de Tartas-1 del distrito de Vengerovo, lugar en el que los expertos llevan más de diez años estudiando enterramientos y otras instalaciones de tipo ritual.

El pescado era procesado introduciéndolo en hoyos abiertos en el terreno rojizo para darle ‘un aroma especial’. Fotografías: Instituto de Arqueología y Etnografía, departamento siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.

El pescado era procesado introduciéndolo en hoyos abiertos en el terreno rojizo para darle ‘un aroma especial’. Fotografías: Instituto de Arqueología y Etnografía, departamento siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.

El pescado era procesado introduciéndolo en hoyos abiertos en el terreno rojizo para darle ‘un aroma especial’. Fotografías: Instituto de Arqueología y Etnografía, departamento siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.

‘Este año nos topamos con una instalación poco común, un ahumadero del Neolítico,’ ha afirmado el Dr. Vyacheslav Molodin, subdirector del Instituto de Arqueología y Etnografía de Novosibirsk. ‘Es una estructura de gran tamaño que se remonta a la época neolítica, la Edad de Piedra, si nos basamos en las herramientas de piedra descubiertas en el lugar.’

Aún hay grupos humanos en Siberia y el Extremo Norte que ahúman el pescado de esta manera, tal y como explica Molodin. ‘Este método es conocido aún y utilizado por algunos grupos étnicos siberianos y del Extremo Norte. El pescado acaba oliendo, pero no es algo que molestara a nuestros ancestros.’

El pescado era procesado introduciéndolo en hoyos abiertos en el terreno rojizo para darle ‘un aroma especial’. Fotografías: Instituto de Arqueología y Etnografía, departamento siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.

El ahumadero fue descubierto en el yacimiento de Tartas-1 del distrito de Vengerovo, lugar en el que los expertos llevan más de diez años estudiando enterramientos y otras instalaciones de tipo ritual. Foto: The Siberian Times

Más difíciles de explicar para los arqueólogos son los restos de animales hallados en el interior de los fosos. En este lugar se encontró el esqueleto de un glotón – mamífero que recuerda a un oso de pequeño tamaño. Pero el glotón no es típico de esta región: es nativo de la taiga, y no es habitual verlo en la estepa en la que se encuentra el yacimiento de Tartas-1.

También se hallaron restos de armiño en el lugar, así como huesos de animales domesticados y coprolitos (excrementos fosilizados). En otras zonas de almacenamiento se descubrieron los restos de un perro y un zorro. El Dr. Molodin ha afirmado que quizás estos animales se mantenían encerrados en este lugar con alguna finalidad ritual. ‘Durante algún tiempo los fosos fueron utilizados con fines rituales, aunque [esto] sigue siendo un gran misterio que aún no comprendemos.’

Imagen de portada: Más difícil de entender para los arqueólogos han sido los restos de animales hallados en los fosos. Fotografía: Instituto de Arqueología y Etnografía, departamento siberiano de la Academia de Ciencias de Rusia.  

Este artículo, titulado originalmente ‘ Fancy Some Neolithic Smoked Fish? ’ fue publicado originalmente en The Siberian Times y ha sido publicado de nuevo y traducido con permiso.

Autor: Olga Gertcyk / The Siberian Times

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