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Ancient Origins España y Latinoamérica

Restauran las ropas que vestía Pancho Villa cuando fue asesinado

Pancho Villa ha pasado a la historia por haber sido uno de los personajes más importantes, polémicos y legendarios de la Revolución Mexicana. Su arrolladora personalidad ha inspirado la creación de numerosas novelas, canciones, películas y hasta obras de teatro.

El 20 de julio de 1923 el popular líder mexicano fue asesinado, mientras viajaba en coche con sus lugartenientes. Algunos de sus múltiples enemigos le prepararon una emboscada y Pancho Villa recibió doce balas en el torso y brazos: marcas que quedaron grabadas no sólo en su cuerpo, sino también en las dos camisas y la chaqueta de lino que vestía aquel día. Ahora, estudiantes del Seminario Taller de conservación y restauración de textiles de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) han restaurado dichas prendas históricas.

La estudiante de restauración Cecilia Colín lo explica en declaraciones a CRÓNICA.com.mx:

En el Museo Nacional de Historia (MNH), que es donde estuvo resguardado, le denominan camisa, pero por el tipo de confección y gracias a la investigación para su conservación, se determinó que es un saco (chaquetón). También, gracias a fotografías, ubicamos este saco en el hecho y pudimos denominarlo así al comparar visualmente la ropa que solía vestir Villa. Observamos que él usaba ese tipo de saco arriba de sus camisas. Los registros indican que las prendas fueron donadas en la década de los 60 del siglo pasado por la segunda esposa de Pancho Villa, Austreberta Rentería, es decir, 40 años después del asesinato del caudillo. El saco se resguardó en el acervo del museo, sin embargo, cuando llegó a la ENCRyM al parecer ya había sido lavado, pero hay cosas que no se pueden indagar como si fue lavado por la esposa antes de la donación, entonces nos enfocamos a la parte histórica del asesinato, a buscar información con fuentes y análisis.

El general mexicano revolucionario Doroteo Arango Arámbula, más conocido como Francisco Villa o Pancho Villa, posa montado a caballo. Imagen propiedad de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América. (Public Domain)

El chaquetón, con unas medidas de 145 centímetros de alto y 106,5 centímetros de ancho, fue restaurado entre agosto y diciembre del pasado año 2015, y hace unos días fue trasladado al MNH desde las instalaciones de la ENCRyM.

Manchas de sangre

“Cuando fuimos al Museo Nacional de Historia nos dimos cuenta que ahí está el pantalón y las dos camisas, las cuales tienen los mismos orificios de impacto de bala registrados en el saco”, precisó Mónica Pinillos, miembro del equipo de investigación.

Las estudiantes buscaron entonces posibles evidencias de sangre a través de estudios especializados como pruebas con Luminol, tiras reactivas para identificación de proteínas y observación con luz ultravioleta.

Tuvimos positivos. Buscamos elementos que dieran positivo a sangre, por ejemplo, pruebas para proteínas y hierro, aunque concluimos que deben hacerse estudios más detallados como un mapeo elemental, el cual ya se está realizando en la Facultad de Química de la UNAM. También encontramos evidencia microscópica de un material blanquecino que tal vez eran restos del detergente con que se lavó”, volvió a detallar Cecilia Colín.

Automóvil en el que viajaba Pancho Villa cuando fue asesinado y en el que aún pueden observarse las huellas dejadas por los disparos. Museo de Pancho Villa, Chihuahua, México. (Jacob Rus/CC BY–SA 2.0)

En las ropas aparecieron doce orificios de bala: dos fueron expansivas, una le destrozó el corazón y otra el codo derecho. En total fueron doce las balas que penetraron por todo su cuerpo y la número trece fue el tiro de gracia. Las balas expansivas al entrar en un cuerpo provocan un orificio de tamaño normal, pero cuando salen del cuerpo el agujero es mayor porque estallan al salir. Por este motivo al chaquetón le faltan trozos amorfos de tejido.

Sólo hay un balazo que no coincide con los registrados en el cuerpo, dicen que le dieron un tiro en el pecho y ése no está en el saco, por eso creemos que tenía abierto el saco. Los demás sí coinciden y sobre todo los que afectaron el codo”, prosigue explicando Cecilia Colín.

Buen estado de conservación y botones de hueso

Según han afirmado las estudiantes al frente de la investigación, el estado de conservación del chaquetón es bastante bueno:

“En todos los bienes culturales que trabajamos primero hay un acercamiento a la obra con observación macroscópica y microscópica. Con análisis de diferentes tipos, con el laboratorio de biología, identificamos el tipo de fibras con el que está constituido el saco e hilo con el que están cosidos los botones. Encontramos que el saco está hecho de lino y el hilo de costura de los botones es de algodón. Además hicimos pruebas de rayos X para conocer la naturaleza de los botones y descubrimos que son de hueso. No creemos que sea un saco de fiesta o gala porque en las fotos se ve que era el tipo de indumentaria que vestía cuando estaba en el campo trabajando. En cambio, en otras fotos observamos sacos militares, más elegantes y con medallas”, añadió al respecto Andrea Ortiz.

Cadáver de Pancho Villa expuesto poco después de su asesinato en el Hotel Hidalgo de Parral, México. (National Museum of Health and Medicine/ Flickr/CC BY 2.0)

Además, Andrea Ortiz destacó que la pieza se halla estable gracias, en parte, a que el lino es una tela muy resistente:

No tiene problemas en cuanto a su materialidad, sin embargo, los problemas estuvieron en las alteraciones, por ejemplo, hicimos un tratamiento de mínima intervención, sólo se estabilizaron los desgarres de la prenda que ponían en riesgo su permanencia y que no fueron testigos del hecho histórico.

Por su parte, Mónica Pinillos explica al respecto: “Decidimos no planchar el saco porque el calor quitaría los restos de proteínas que pudiera haber, entonces decidimos plancharla en sobremesa con vapor de agua y pesos. Después creamos un maniquí para conservación para que así sea resguardado en el museo y exhibido.”

Por su parte, Rosa Lorena Román Torres, titular del Seminario Taller de conservación y restauración de textiles de la ENCRyM, precisó que los resultados de los análisis de la muestra que contiene la posible sangre de Francisco Villa, enviada a laboratorios de la UNAM, estarán listos este mismo mes de marzo.

Pancho Villa ataviado con bandoleras ante un campamento de insurgentes revolucionarios.  George Grantham Bain Collection (Public Domain)

Imagen de portada: El chaquetón, con unas medidas de 145 centímetros de alto y 106,5 centímetros de ancho, fue restaurado entre agosto y diciembre del pasado año 2015, y hace unos días fue trasladado al MNH desde las instalaciones de la ENCRyM. (Fotografía: CRÓNICA.com.mx)

Autor: Mariló T. A.