Portada - El ataúd real descubierto en la tumba KV55 había sido profanado. (Wikimedia / CC BY 2.0)

Nuevo estudio: egiptólogos decididos a desvelar la identidad del misterioso faraón de la tumba KV55

Una antigua tumba egipcia excavada en el año 1907 aún alberga gran cantidad de secretos. El mayor de ellos: ¿quién fue enterrado en ella exactamente? ¿Se trata de Akenatón, el revolucionario faraón que echó por tierra todo aquello que los egipcios creían saber de sus muchos dioses y encumbró a un “Dios Verdadero” sobre todos los demás, Atón? Un nuevo estudio explorará esta cuestión e intentará dar respuesta de una vez por todas al interrogante de quién era el ocupante del misterioso sarcófago de la tumba KV55 del Valle de los Reyes.

Nadie ha presentado hasta ahora ninguna prueba definitiva de que el sarcófago albergara los restos de Akenatón, según comenta Elham Salah, directora del Departamento de Museos del Ministro de Antigüedades egipcio en declaraciones recogidas por AhramOnline. La Dra. Salah ha añadido que este sarcófago es uno de los elementos más controvertidos de entre los numerosos enterramientos conocidos del antiguo Egipto.

Busto del faraón Akenatón (Wikimedia Commons)

Busto del faraón Akenatón ( Wikimedia Commons )

El Ministerio de Antigüedades egipcio continuará el estudio del sarcófago que dio comienzo en el año 2015 con la ayuda de una financiación de 28.500$ aportados por el Centro de Investigaciones Americano de Egipto (American Research Center in Egypt - ARCE).

Leemos en el artículo de AhramOnline: “Salah (...) ha declarado a Ahram Online que el estudio se está llevando a cabo centrándose en una colección de 500 láminas de oro hallada en una caja almacenada en el Museo Egipcio de la plaza Tahrir (El Cairo) junto con los restos de un cráneo y una nota manuscrita en lengua francesa.”

Fragmentos del cráneo hallado en el sarcófago de la tumba KV55 (Fotografía: AhramOnline)

Fragmentos del cráneo hallado en el sarcófago de la tumba KV55 (Fotografía: AhramOnline)

También leemos en AhramOnline que la nota manuscrita data del momento en que se abrió la tumba KV55. En ella se dice que las 500 láminas de oro fueron descubiertas en uno de los sarcófagos de la tumba, pero no especifica en cuál. La fase inicial del estudio ha determinado que las láminas de oro podrían haberse encontrado dentro del mismo sarcófago en el que se hallaba la momia.

Estas son las láminas de oro que se encontraron en uno de los sarcófagos de la tumba KV55. (Fotografía: AhramOnline)

Estas son las láminas de oro que se encontraron en uno de los sarcófagos de la tumba KV55. (Fotografía: AhramOnline)

Islam Ezat, miembro del equipo de la oficina científica del Ministerio de Antigüedades egipcio, ha explicado que el estudio está siendo realizado por expertos arqueólogos y restauradores egipcios. En declaraciones recogidas por AhramOnline, Ezat comenta que el estudio podría dar respuesta de una vez por todas al interrogante acerca de quién era el ocupante del sarcófago, y por extensión de la tumba.

La tumba KV55 contenía una gran variedad de objetos y un solo cuerpo, como ya informó Ancient Origins en enero del año 2015. La identificación del cuerpo se ha complicado por el hecho de que los elementos hallados parecen pertenecer a varios individuos diferentes. Se ha especulado con la posibilidad de que esta tumba hubiera sido creada apresuradamente, y que los restos del individuo aquí enterrado hubieran yacido con anterioridad en algún otro lugar. Al haber muchas opciones posibles para la identidad de la momia – que van desde la reina Tiye (madre de Akenatón) hasta el rey Semenejkara, los investigadores que afrontan la tarea de identificarla tienen ante sí un complejo desafío.  

En enero del año 1907, el financiero Theodore M. Davis contrató al arqueólogo Edward R. Ayrton y su equipo para iniciar unas excavaciones en Egipto, más concretamente en el Valle de los Reyes. El Valle de los Reyes se encuentra en la margen occidental del Nilo, junto a la antigua ciudad de Tebas. La mayor parte de los faraones de la Edad de Oro del antiguo Egipto se encuentran enterrados en este famoso valle.

La tumba KV55 es pequeña y sencilla. Su acceso incluye un tramo de 20 escalones. En la época de su descubrimiento, el acceso y los escalones se encontraban cubiertos de escombros. Un empinado corredor lleva hasta la tumba, que alberga una sola cámara y un pequeño nicho. En el interior de la tumba, en el momento de su descubrimiento, se hallaron cuatro vasos canopos, un relicario de madera recubierto por una capa de oro, restos de cajas, huellas de sellos y un estante para los vasos. El ataúd había sido profanado, y algunos fragmentos de su rostro, bellamente decorado, habían sido robados.

Uno de los cuatro vasos canopos egipcios de alabastro hallados en la tumba KV55. Se cree que la figura representada en éste pertenece concretamente a la reina Kiya. (CC BY-SA 2.5)

Uno de los cuatro vasos canopos egipcios de alabastro hallados en la tumba KV55. Se cree que la figura femenina representada en éste pertenece concretamente a la reina Kiya. ( CC BY-SA 2.5 )

En líneas generales, el aspecto físico de la tumba llama poco la atención. No obstante, su contenido se fue volviendo más sorprendente y misterioso a medida que era estudiado, ya que cada pieza parecía estar vinculada a un individuo diferente. Esto provocó que los diversos intentos de identificar los restos hallados en el interior de la tumba resultaran más complicados. Según algunos investigadores, la presencia de esta variedad de elementos indicaría que quienquiera que fuese sepultado en la tumba, lo fue apresuradamente, o quizás el individuo fue enterrado en algún otro lugar y a continuación sus restos trasladados a KV55 en fechas posteriores.

Aunque la identificación de los restos hallados en la tumba constituye un difícil reto, los elementos que los acompañan aportan numerosas pistas. Muchas de estas piezas están relacionadas con el faraón Akenatón. Los cuatro vasos canopos encontrados en el interior de la tumba estaban vacíos. En ellos se observaban las efigies de cuatro mujeres, que según algunos investigadores serían las cuatro hijas de Akenatón. Estos vasos canopos podrían haber sido creados para Kiya, una de las esposas del faraón. El relicario bañado en oro parece que hubiera estado destinado a la madre de Akenatón, la reina Tiye. El nombre de Akenatón se encontró escrito en el interior de la tumba sobre dos ladrillos de arcilla.

Perfil del cráneo hallado en la tumba KV55. Public Domain

Perfil del cráneo hallado en la tumba KV55. ( Public Domain )

En el año 2010, algunos expertos llegaron a la conclusión de que era altamente probable que los restos descubiertos en la tumba KV55 fueran los de Akenatón, aunque esta teoría se está estudiando actualmente en profundidad a fin de poder confirmarla o descartarla definitivamente.

Imagen de portada: El ataúd real descubierto en la tumba KV55 había sido profanado. (Wikimedia / CC BY 2.0 )

Autor: Mark Miller

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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