Portada - Massimo Osanna en el santuario recientemente descubierto en Pompeya. Fuente: Parque Arqueológico de Pompeya

Elegante santuario renace de las cenizas volcánicas de Pompeya

Un antiguo santuario sepultado por las cenizas del Vesubio hace casi dos mil años ha sido descubierto en la antigua ciudad de Pompeya.

El espacio del altar sagrado fue descubierto en un estado de conservación casi perfecto, ya que quedó sepultado por las cenizas volcánicas de la erupción del Vesubio del año 79 d. C., una explosión de una magnitud tan terrible que se calcula que mató a unas 16.000 personas al instante. Massimo Osanna, arqueólogo encargado del yacimiento arqueológico de Pompeya, comentaba para los reporteros del New York Times que el santuario está “muy bien conservado... Un espacio maravilloso y enigmático que ahora debe ser estudiado en profundidad.”

“Las paredes del santuario estaban pintadas de un vivo color rojo sangre,” señalaba Osanna. El templo cobraba vida con el maravillosamente fluido estilo ilusionista romano, incluyendo escenas de jardines encantados con árboles frondosos de un verde brillante, serpientes enroscadas, pavos reales, pájaros y toros. En una de las paredes del santuario está representado un hombre “con cabeza de perro” que los expertos interpretan como “una versión romanizada del dios egipcio Anubis,” según informa el New York Times. El santuario estaba también decorado “con pinturas de huevos”, un antiguo símbolo romano de fertilidad .”

El santuario recientemente descubierto en Pompeya estaba decorado con clásicas imágenes romanas. (Parque Arqueológico de Pompeya)

El santuario recientemente descubierto en Pompeya estaba decorado con clásicas imágenes romanas. ( Parque Arqueológico de Pompeya )

De un tipo conocido como lararium, el antiguo santuario fue descubierto “incrustado en la pared de una casa y está flanqueado por imágenes de dioses romanos esenciales en los rituales domésticos”, según comentaba Osanna. El santuario todavía no ha sido excavado por completo, como tampoco “el jardín y el pequeño estanque” contiguos. Este tipo de santuarios eran un estándar arquitectónico en los antiguos hogares romanos, y Ingrid Rowland, profesora de la Universidad de Notre Dame, apuntaba para los reporteros del Daily Mail que “Cada casa tenía un lararium de algún tipo”, añadiendo a continuación que “sólo las personas más ricas podían permitirse un lararium dentro de una cámara especial con un estanque elevado y suntuosas decoraciones.”

Y por si este magnífico salón del arte antiguo no fuese suficiente, se realizaron nuevos descubrimientos cuando los arqueólogos excavaron bajo el santuario ajardinado.

Las decoraciones del antiguo santuario incluían pinturas de serpientes y huevos, simbolizando estos últimos la fertilidad. (Parque Arqueológico de Pompeya)

Las decoraciones del antiguo santuario incluían pinturas de serpientes y huevos, simbolizando estos últimos la fertilidad. (Parque Arqueológico de Pompeya )

¿Qué había enterrado en el jardín?

Bajo el santuario ajardinado fue descubierto un altar, y al inspeccionarlo cuidadosamente los arqueólogos recogieron muestras de materia orgánica que al ser analizada resultaron ser ‘holocaustos’ (ofrendas quemadas) realizados hace casi 2.000 años. Se cree que los restos carbonizados de higos, nueces y huevos salpicados sobre el altar fueron en su momento “ofrendas de alimento a las deidades de la fertilidad,” al igual que las pinturas de huevos halladas en el jardín, según observaba Osanna. Mary Beard, profesora de clásicas en la Universidad de Cambridge, apuntaba en un correo electrónico enviado al New York Times que aproximadamente “un tercio de Pompeya no ha sido excavado", y según la profesora “seguirá así,” por el momento.

Beard afirmaba que esta zona del yacimiento estaba “muy segura bajo tierra, y algún día habrá incluso mejores técnicas para comprenderla de las que disponemos ahora.” Beard expresa los sentimientos de muchos arqueólogos del mundo, quienes creen que este tipo de descubrimientos en lugares cuyo estado de conservación es tan notable en ocasiones sería mejor dejarlos estar, en la esperanza de que los científicos del futuro obtendrán mucho más datos con tecnologías que aún no han sido inventadas.

Fresco de un jabalí y un gran felino sobre un fondo de un vivo color rojo. (Parque Arqueológico de Pompeya)

Fresco de un jabalí y un gran felino sobre un fondo de un vivo color rojo. (Parque Arqueológico de Pompeya )

Sin embargo, es muy difícil atenerse a esta premisa cuando se descubren pinturas con una cantidad de información tan increíble, aunque el argumento es que el yacimiento podría ser accidentalmente destruido o degradado por causas ambientales impredecibles antes de que los arqueólogos del futuro pudieran excavar en el lugar. Teniendo esto presente, Beard concluye que “resulta muy emocionante realizar nuevos descubrimientos.”

Los arqueólogos creen que todos los habitantes de Pompeya murieron instantáneamente cuando la ciudad fue golpeada por una nube piroclástica caliente con temperaturas de hasta 500° C. Con muchos cadáveres encorvados conservados en exactamente la misma posición en la que murieron, la semana pasada fue publicado un nuevo libro que demostraba el destino de muchas de las víctimas: “sus cerebros se cocieron y sus cabezas explotaron,” cuando el volcán hizo erupción en el 79 d. C., una historia fascinante de investigación científica y detección de la que escribo en este reciente artículo de Ancient Origins .

Imagen de portada: Massimo Osanna en el santuario recientemente descubierto en Pompeya. Fuente: Parque Arqueológico de Pompeya

Autor: Ashley Cowie

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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