Portada: Serie de fotos del monolito sobre el lecho marino. Obsérvese el preciso orificio practicado en su superficie al ser fotografiado por uno de los submarinistas que se encuentran estudiando el área sumergida entre las costas de Túnez y Sicilia. (ScienceDirect)

Descubrimiento Submarino: Humanos de la Edad de Piedra Extrajeron con Precisión un Pilar de Piedra de 15 toneladas y lo Arrastraron 300 metros

Hace al menos 9.300 años, cazadores-recolectores de la Edad de Piedra que habitaban un área actualmente sumergida bajo el Mar Mediterráneo, lograron una hazaña de la que no serían capaces con toda probabilidad la mayor parte de humanos actuales: Al parecer extrajeron un pilar de piedra caliza con precisión, lo perforaron y lo transportaron cerca de 300 metros. El monolito mide 12 metros de largo.

Los oceanógrafos que se encuentran estudiando el lecho marino del Mediterráneo en el canal de Sicilia, entre Túnez y Sicilia, descubrieron el monolito a 40 metros de profundidad en el año 2012. En un nuevo artículo del Journal of Archaeological Science (Revista de Ciencia Arqueológica), los investigadores afirman que esta zona se hundió hace unos 9.350 años, 200 años arriba o abajo. Con anterioridad, era una región de aguas poco profundas en el que había un archipiélago con varias islas aproximadamente a mitad de camino entre la isla de Sicilia y la costa norteafricana.

Según los investigadores el descubrimiento de este pilar sumergido puede obligar a los expertos a replantearse la idea del “primitivismo tecnológico” de los cazadores-recolectores.

Los investigadores fueron capaces de datar el monolito extrayendo de él fragmentos de conchas marinas. La datación demostró que el pilar tiene la misma edad y composición que la piedra caliza de los alrededores. El agua del mar cubrió esta área cuando finalizó la última Edad del Hielo hace unos 9.350 años, así que se da por sentado que el pilar debió ser extraído en aquella época o incluso antes.

“El descubrimiento aporta pruebas de una significativa actividad humana durante el Mesolítico en la región del Canal de Sicilia,” escriben Emanuele Lodolo y Zvi Ben-Abraham en su artículo.

Lodolo y Ben-Abraham explican en su informe que varios factores les empujan a creer que el monolito o columna de piedra descubierto fue cortado y extraído por seres humanos, y no modelado por la naturaleza. Comentan en su artículo que el monolito presenta una forma regular y tres orificios también regulares y de diámetro similar. Su composición es de piedra caliza, de una naturaleza muy parecida a la de las rocas presentes a unos cientos de metros del lugar al que fue transportado, pero difiere de la de las rocas vecinas que le rodean.

“La presencia del monolito apunta a una amplia actividad humana en la zona,” escriben, “Fue cortado y extraído como bloque de piedra de una sola pieza de la cresta rectilínea exterior situada a unos 300 metros al sur, y a continuación transportado y posiblemente también erigido. Por el tamaño del monolito, podemos suponer que pesa unas 15 toneladas.”

La región estudiada, el Banco de Pantelleria Vecchia, se encuentra hoy sumergida entre las costas de Sicilia y Túnez (Journal of Archaeological Science)

La región estudiada, el Banco de Pantelleria Vecchia, se encuentra en la actualidad sumergida entre las costas de Sicilia y Túnez. En el pasado era una zona de aguas poco profundas en la que había un archipiélago, hace unos 9.500 años o incluso más. ( Journal of Archaeological Science )

Los investigadores también explican que no pueden especular sobre la posible función del monolito, pero que suponen que esta debía ser una región muy importante, por su situación a mitad de camino entre Sicilia y Túnez. En su artículo afirman que dan por sentado que las gentes de la época acudirían desde Sicilia hasta la región hoy sumergida porque se encontraba a solo 50 Km (31 millas) por mar de lo que hoy es Túnez. Sicilia se encontraba ya habitada posiblemente entre hace 17.000 y 27.000 años, época en la que había un puente de tierra firme desde la península Itálica hasta la isla.

“El descubrimiento de este yacimiento sumergido en el canal de Sicilia podría significativamente expandir nuestro conocimiento de las civilizaciones más antiguas de la cuenca Mediterránea y nuestra perspectiva de las innovaciones tecnológicas y el desarrollo alcanzados por sus habitantes del Mesolítico,” explican los autores. “El monolito descubierto, fabricado a partir de un bloque independiente de piedra de gran tamaño, debió requerir labores de corte, extracción, transporte e instalación, lo que sin lugar a dudas revela importantes avances técnicos y unas asombrosas capacidades para la ingeniería. La creencia de que nuestros ancestros carecían de los conocimientos, habilidades y tecnología para explotar los recursos marinos o emprender travesías por mar, debe ser abandonada progresivamente. Los recientes descubrimientos de la arqueología submarina han descartado definitivamente la idea del 'primitivismo tecnológico' atribuido a menudo a los cazadores-recolectores asentados en las costas del Mediterráneo.”

Los autores observan también que la antigüedad del yacimiento se remonta a principios de la Era Mesolítica. Otro yacimiento de la misma época, Göbekli Tepe al sudeste de Turquía, revolucionó la forma en la que los expertos evalúan las capacidades de las gentes de la Edad de Piedra. Los científicos calculan, basándose en dataciones por carbono-14, que Göbekli Tepe se construyó hace unos 11.600 años, momento que marca exactamente el comienzo de la Era Mesolítica en Europa. Se cree que se trataba de un centro religioso o ceremonial para uno o varios asentamientos y en él se hallado magníficas muestras de arte megalítico y santuarios.

Bisonte, zorro y grulla grabados sobre un megalito de Göbekli Tepe en Turquía (Foto: Teomancimit/Wikimedia Commons)

Bisonte, zorro y grulla grabados sobre un megalito de Göbekli Tepe en Turquía, un yacimiento que se remonta a hace 11.600 años y que ha obligado a los especialistas a replantearse las capacidades tecnológicas de las gentes de la Edad de Piedra. (Foto: Teomancimit/ Wikimedia Commons )

“Göbekli Tepe ha revolucionado la comprensión arqueológica y antropológica que se tenía hasta ahora del Mesolítico en Oriente Medio. Demuestra que la construcción de un complejo monumental estaba al alcance de una sociedad de cazadores-recolectores, aunque los científicos aún no entienden con exactitud como consiguieron sus constructores movilizar y alimentar a una fuerza de trabajo de tamaño suficiente como para llevar a buen término el proyecto. Merece la pena señalar, por ejemplo, que durante las dos primeras fases de su construcción, más de doscientos pilares de gran tamaño, con pesos de hasta 20 toneladas, fueron erigidos y coronados con enormes losas horizontales de piedra caliza. Ninguna otra sociedad de cazadores-recolectores ha sido capaz de igualar esta hazaña” afirman Lodolo y Ben-Abraham.

Los autores creen que serán necesarias nuevas exploraciones de las plataformas marinas del Mediterráneo actualmente sumergidas y que fueron tierra firme antes de la última Edad del Hielo para obtener nuevas pruebas de asentamientos humanos y comprender mejor los orígenes de las civilizaciones de la región.

Imagen de portada: Serie de fotos del monolito sobre el lecho marino. Obsérvese el preciso orificio practicado en su superficie al ser fotografiado por uno de los submarinistas que se encuentran estudiando el área sumergida entre las costas de Túnez y Sicilia. (ScienceDirect)

Autor: Mark Miller

Tradución: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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