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Ancient Origins España y Latinoamérica

Descubierto antiguo mapa de un campamento de cazadores de hace más de 13.000 años

El yacimiento arqueológico español del Molí del Salt (Vimbodí i Poblet, Tarragona) continúa aportando nuevas y gratas sorpresas. El último gran hallazgo descubierto en él consiste en una placa de piedra que presenta siete grabados de forma circular. Unos grabados que, según los expertos, pueden interpretarse como cabañas. Por tanto, nos encontraríamos ante la primera representación de un ancestral campamento de cazadores: un campamento datado en más de 13.000 años de antigüedad.

Tal y como indican los datos publicados por la Agencia SINC, la primera campaña de excavaciones en El Molí del Salt tuvo lugar en el año 1999. Desde entonces, los trabajos en este yacimiento han continuado de manera ininterrumpida hasta la fecha, con carácter anual. De hecho, se han conseguido recuperar desde entonces más de 5.000 restos arqueológicos de unos 14.000 años de antigüedad. La mayoría de estos restos está formada por herramientas elaboradas con sílex y diversos fósiles, pero también se han encontrado piezas de arte mueble y colgantes hechos con caracolas. Además, la presencia de varios hogares prehistóricos confirma que, hace unos 14.000 años, el Molí del Salt era un campamento de cazadores-recolectores nómadas.

Unas excavaciones que se han podido llevar a cabo gracias a la colaboración de la Generalitat de Catalunya, el Consell Comarcal de la Conca de Barberà, el Ayuntamiento de Vimbodí i Poblet y la empresa SOREA. Labores que, desde su comienzo, han estado dirigidas por Manuel Vaquero, investigador del Área de Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (URV) y del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES).

Algunos de los muchos ornamentos hallados en el yacimiento del Molí del Salt. (Fotografía: IPHES/SINC)

Ahora, la encomiable tarea llevada a cabo por los investigadores encabezados por Manuel Vaquero ha permitido descubrir tan singular pieza de arte mueble en un estrato perteneciente al Paleolítico Superior, con una cronología comprendida entre los 13.000 y los 14.000 años. Dicha pieza, cuyo estudio acaba de publicarse recientemente en la revista PLOS ONE, consiste en una placa de esquisto -de 18 cm de largo y 8,5 de ancho-, que presenta siete motivos semicirculares grabados. Grabados que, por su forma y proporciones, pueden interpretarse como cabañas, constituyendo la representación de un campamento de cazadores: la primera de estas características conocida hasta ahora.

Su análisis, realizado por Marcos García-Díez (Universidad del País Vasco) y Manuel Vaquero (URV/IPHES), muestra la gran similitud existente entre los motivos circulares representados en la placa con las cabañas construidas por diversos grupos de cazadores-recolectores actuales, como pueden ser los bosquimanos del Kalahari o los aborígenes australianos. Además, el número de cabañas, siete, coincide con el tamaño habitual de un grupo de cazadores.

Se trata de un hallazgo de gran importancia puesto que constituye una absoluta singularidad dentro del arte paleolítico en el que predominan las figuras de animales y los signos abstractos. Por otra parte, nos habla de un arte profano, alejado de las implicaciones ideológicas, animistas y religiosas que, a menudo, se atribuyen a las representaciones paleolíticas.

Ubicación y estado actual del yacimiento tarraconense del Molí del Salt. (Fotografías: Manuel Vaquero/PLOS ONE)

“Teniendo en cuenta que los campamentos son la manifestación espacial de la estructura social de los cazadores, la plaqueta del Molí del Salt puede considerarse como la primera representación de un grupo social conocida hasta la fecha”, apunta Manuel Vaquero en declaraciones publicadas en el blog de noticias del IPHES.

“El estudio del grabado muestra además que todos los motivos se llevaron a cabo con la misma herramienta y utilizando la misma técnica, lo que indica que el grabado fue realizado por un único individuo en un corto espacio de tiempo. Esto sugiere que el grabado estaría mostrando una realidad que el artista tendría ante sus ojos en el momento de la representación. Se trataría, por lo tanto de uno de los primeros ejemplos de paisajismo documentados en la historia del arte, con la particularidad de que en esta ocasión estamos por primera vez ante un paisaje exclusivamente humano”, ha añadido finalmente, en el mismo medio, Marcos García-Díez, coautor del estudio.

Imagen de portada: Detalle de uno de los grabados circulares hallados recientemente y que se han interpretado como cabañas de cazadores. (Fotografía: Manuel Vaquero/IPHES/SINC)

Autor: Mariló T.A.