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Descubierta en Pompeya una Antigua Tumba Prerromana de la Época Samnita

Un equipo de arqueólogos francés ha excavado en Pompeya una singular tumba del siglo IV a. C. perteneciente a una mujer de la época anterior a la presencia romana, de cuando los Samnitas ocupaban esta región. Las pruebas parecen indicar que los romanos sabían de la presencia de la tumba y decidieron no construir sobre el lugar, permitiendo así que se conservara intacta durante más de dos milenios. Los especialistas esperan que el hallazgo aporte importantes datos sobre los Samnitas, un pueblo Itálico que en el pasado luchó contra los Romanos.

En la tumba, los arqueólogos han encontrado ánforas o jarras de arcilla, aún con restos de sustancias en su interior. Se ha descubierto que estas piezas provenían de diversas regiones de la península Itálica, quedando así demostrado que el pueblo Samnita tenía contactos con el exterior, más allá de su propio territorio en la costa occidental de Italia. Los investigadores analizarán el contenido de estos recipientes, aunque los exámenes iniciales ya han revelado la presencia de restos de comida, vino y productos cosméticos, aportando datos fascinantes sobre la dieta y cultura de los Samnitas.

Un equipo arqueológico francés con sede en Nápoles descubrió la tumba inesperadamente.

“Los objetos presentes en el ajuar funerario nos dirán mucho acerca del papel de la mujer en la sociedad Samnita, y podrían también proporcionarnos datos interesantes sobre su rango social,” declaró a theLocal.it Massimo Osanna, superintendente arqueológico de Pompeya.

Tras las Guerras Samnitas del siglo IV a. C., la ciudad quedó sometida a Roma, aunque aún conservaba cierta autonomía administrativa y lingüística. Osanna afirmó que aún sabemos poco de la Pompeya anterior a la dominación romana.

Los habitantes Samnitas de la antigua Pompeya tomaron parte en la guerra contra Roma aliados con otras ciudades de lo que hoy es la región de Campania en el siglo I a. C. En el año 89 a. C., los romanos iniciaron el asedio de la ciudad, que no se rindió hasta el 80 a. C.

Solo un siglo más tarde, en el 79 d. C., el Vesubio entró en erupción y la ciudad y muchos de sus habitantes murieron a causa de la nube de gas ardiente que les abrasó, siendo a continuación cubiertos de cenizas volcánicas, lo que en muchos casos petrificó sus cadáveres. La ciudad de Pompeya es a día de hoy una importante atracción turística, y ha sido objeto de recientes reformas y restauraciones con la intención de protegerla contra la degradación que habían provocado los saqueos, los elementos y el paso del tiempo.

La bien conservada ciudad de Pompeya en la actualidad. (BigStockPhotos)

La bien conservada ciudad de Pompeya en la actualidad. (BigStockPhotos)

Pompeya fue fundada por el pueblo Osco en el siglo VI o VII a. C. Con anterioridad, según los historiadores, Griegos y Etruscos habían utilizado su emplazamiento como un puerto seguro en el que fondear sus naves. La ciudad fue muy ambicionada en el pasado por ser una importante encrucijada de vías de comunicación. Los Samnitas la conquistaron a los Oscos en el siglo V a. C.

Los arqueólogos excavarán el área que rodea a la tumba para verificar la posible presencia de otras tumbas. Cuando hay una, generalmente hay más. Dicho esto, la zona en la que se descubrió la tumba fue bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial, así que es dudoso que hayan podido sobrevivir otras tumbas.

Aunque Pompeya fue inicialmente redescubierta a finales del siglo XVI, solo empezó a ser excavada adecuadamente en el siglo XVIII. Sus primeros descubridores se sobresaltaron por los frescos sexualmente explícitos que estaban desenterrando, algo escandalosos para las sensibilidades de los ciudadanos medievales de Roma, así que rápidamente volvieron a cubrirlos con tierra. Permanecieron enterrados durante otros dos siglos antes de que la sociedad estuviera preparada para enfrentarse a las provocativas pinturas de Pompeya.

Los explícitos frescos de Pompeya permanecieron enterrados otros dos siglos tras su descubrimiento inicial. (BigStockPhoto)

Los explícitos frescos de Pompeya permanecieron enterrados otros dos siglos tras su descubrimiento inicial. (BigStockPhoto)

Cuando se reanudaron las excavaciones casi dos siglos más tarde, los arqueólogos encontraron la ciudad prácticamente intacta – había barras de pan aún en el horno, y se descubrieron cuerpos de hombres, mujeres, niños y animales petrificados en sus últimos momentos, con el miedo aún reflejado en sus rostros. Restos de comida seguían ignorados sobre el pavimento después de muchos siglos. El impresionante descubrimiento significaba que los investigadores podrían reconstruir con exactitud cómo era la vida de los antiguos romanos en Pompeya – lo que comían, los trabajos que realizaban y las casas en las que vivían.

Frescos de una de las villas Romanas de Pompeya (Foto: Canadacow/Wikimedia Commons)

Frescos de una de las villas Romanas de Pompeya (Foto: Canadacow/ Wikimedia Commons )

Un equipo de científicos, que incluye arqueólogos, ingenieros, un antropólogo, expertos en restauración y radiólogos, ha dado inicio al Proyecto Gran Pompeya, un trabajo antropológico a través del cual se intentará extraer y archivar el perfil genético de las desafortunadas víctimas de la erupción. Los científicos esperan obtener más información sobre su modo de vida y poder identificarlos por completo gracias a su ADN. Publicarán sus conclusiones en el futuro y grabarán un documental producido por una empresa de restauración arqueológica de Salerno.

Los historiadores creen que Pompeya, que era una ciudad de recreo romana, contaba con una población de unos 20.000 habitantes antes de la erupción. Parece que la mayoría huyeron cuando el Vesubio empezó a rugir, aunque unas 2.000 personas se quedaron en la ciudad y encontraron en ella la muerte.

Imagen de portada: Se ha descubierto la tumba de una mujer Samnita en Pompeya; los Samnitas vivían en Pompeya antes de que la ciudad fuera conquistada por los Romanos. A su vez, los Samnitas habían arrebatado la ciudad a sus fundadores, los Oscos. (fotografía de Massimo Osanna, superintendente arqueológico de Pompeya)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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