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Ancient Origins España y Latinoamérica

Los Pictos: Mitos, verdades y su impacto en la historia

Según sugiere un historiador en un nuevo libro, no es que los pictos, antiguo pueblo habitante del norte de Gran Bretaña, fueran diferentes de los britanos nativos de alrededor del siglo IV. Es sencillamente que Julio César no pudo conquistarlos.

Este pueblo, a menudo mal comprendido y siempre misterioso, podría servir como laboratorio de historia para explorar cómo la cultura de la isla podría haberse desarrollado sin intervención romana.

Aunque el legado de los pictos se extiende siglos atrás antes de su primer encontronazo con Roma, este pueblo ha pasado a la historia gracias a las crónicas que nos hablan de cómo las legiones romanas llevaron las fronteras de su imperio hasta el norte de Inglaterra.

La ocupación romana de Gran Bretaña

Hacia el siglo IV, los romanos se refieren habitualmente a los feroces guerreros que viven al norte del Muro de Adriano, una muralla defensiva de casi 80 millas de longitud construida por los romanos en lo que hoy es Inglaterra, denominándolos pictos.

Tramo del Muro de Adriano que se extiende colina abajo desde la esquina noreste del fuerte romano de Housesteads. (Dominio público)

"El gran mito es que los pictos eran de algún modo diferentes a los nativos britanos, el pueblo que conoció Julio César cuando llegó a Inglaterra," afirma Benjamin Hudson, profesor de Historia y Estudios Medievales de la Universidad Estatal de Pensilvania y autor del libro The Picts (‘Los pictos’ - Wiley Blackwell 2014).

"No eran diferentes, eran simplemente britanos que los romanos no conquistaron. Uno de los muchos aspectos ignorados de la cultura picta es qué puede decirle al historiador — una de las preguntas que tenemos acerca de lo que sucedió después de la ocupación romana del sur de Gran Bretaña es por qué los britanos volvieron tan rápidamente al tipo de organización que tenían antes de los romanos. Si nos fijamos en los pictos, observaremos que la identidad y la organización de los pictos eran similares a las del sur de Gran Bretaña después de que los romanos se marcharan, pero los autores romanos no estaban interesados en esa parte de la historia."

¿Guerreros o víctimas?

A lo largo de la historia, los pictos han sido a menudo víctimas del sesgo ideológico de cada época, lo que ha llevado a una generalización excesiva de su cultura. Los historiadores romanos describen a los pictos como salvajes y fieros guerreros.

Versión coloreada a mano del grabado de una mujer picta (miembro de un antiguo pueblo céltico de lo que hoy es Escocia) realizado por Theodor de Bry: “El verdadero retrato de una mujer picta” (1588) (Dominio público)

El nombre “pictos” es una forma peyorativa de la palabra en latín para “pinturas”. Los pictos eran aficionados al arte corporal, algo que horrorizaba e intimidaba a los invasores romanos. Historiadores más reciente han creado una imagen de los pictos como víctimas indefensas del progreso y la guerra.

La verdad, según Hudson, probablemente se encuentre en un punto intermedio.  

Además de ser famosos por su arte corporal, los pictos también son conocidos por la variedad y la cantidad de esculturas y dibujos que nos dejaron, con una profusión que desafía a su antigua reputación de guerreros incivilizados.

“Tienen casi tantos monumentos como hay al sur del Muro de Adriano”, apunta Hudson, añadiendo a continuación que “Algunos de ellos son miniaturas del modelo de Stonehenge, piedras verticales. Otros están en túmulos funerarios formando círculos concéntricos.”

Piedra de la serpiente, monumento picto con símbolos grabados sobre su superficie. Aberlemno, Escocia (CC BY-SA 3.0)

No obstante, éste es solo uno de los misterios de la escultura picta. Sus monumentos están ornamentados con símbolos cuyo significado aún está por descifrar.

Pese a las afirmaciones en sentido contrario, nadie hasta ahora ha ofrecido una traducción de los símbolos pictos que satisfaga a todo el mundo,” asegura Hudson. “¿Estamos viendo pictogramas o algo más bien de un contexto escandinavo?

Los escoceses, que finalmente invadieron el territorio controlado por los pictos a mediados del siglo IX, acabaron por absorber a este pueblo en su propia cultura.

Detalle de un friso de la Scottish National Portrait Gallery (Galería Nacional Escocesa de Retratos), Queen Street, Edimburgo. (rampantscotland.com)

“Los pictos no desaparecieron de forma ruidosa, sino más bien en un suspiro,” señala Hudson. “Cuando el rey de los escotos Kenneth McAlpin desplazó sus tropas desde Escocia occidental hasta Escocia oriental, observamos que se fusionaron con los pueblos pictos que encontraron allí, que rápidamente adoptaron el nombre de sus conquistadores. Por un tiempo fueron llamados pictos, luego escotos-pictos, y finalmente, escotos (‘escoceses’) a secas.”

Imagen de portada: San Columba convierte al cristianismo al rey Brude de los pictos, Galería Nacional Escocesa de Retratos (CC BY-SA 3.0)

Autor Matthew Swayne – Universidad Estatal de Pensilvania