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El emperador bizantino Basilio I (izquierda) con su hijo León VI. Imagen: Ghirlandajo, 2005.

El Renacimiento Olvidado: Los Logros de la Dinastía Macedonia

La Dinastía Macedonia fue relativamente efímera dentro del gran esquema dinástico bizantino, pero aun así, influyó de forma abrumadora en el Imperio. Bajo su potestad fueron recuperados los territorios perdidos en el pasado, se amplió el imperio de nuevo y prosperaron la educación y las artes. Ostentando el poder entre los siglos IX y XI, la dinastía macedonia fue, en verdad, una de las dinastías más eficaces de Oriente, convirtiendo al Imperio Bizantino en el estado medieval más poderoso del mundo.

La Dinastía macedonia comenzó con el usurpador Basilio I, un hombre de orígenes humildes que destacó rápidamente en la corte imperial de Miguel III. En el año 867 d. C., Basilio tomó el lugar de Miguel en el trono y ya permaneció en el poder hasta su muerte en el año 886 d. C. Bajo la dinastía que Basilio había forjado hasta ese momento, el Imperio Bizantino creció en poder y prestigio, en parte debido al hecho de que al ser de menor tamaño bajo el dominio macedonio, resultaban más fáciles su protección y defensa. Sin embargo, a pesar de su tamaño, la población no dejó de aumentar durante este período y las principales ciudades del Imperio tuvieron que ampliarse muchísimo para poder acomodar a toda aquella creciente población. Asimismo, también aumentaron las reservas de oro bajo la cuidadosa vigilancia de Theoktisto, desde antes del ascenso al trono de Basilio y continuaron creciendo al decidir Basilio que era prioritario recuperar los territorios que tras ser conquistados por Bizancio se habían perdido.

Con respecto al nivel académico, la dinastía macedonia introdujo una nueva era de educación y estudio: los textos antiguos  fueron conservados más fácilmente y copiados de nuevo, permitiendo el desarrollo del arte dentro del Imperio. Anteriormente a la dinastía macedonia, las imágenes de figuras cristianas habían sido prohibidas del arte y la arquitectura en lo que los historiadores llamaron la iconoclastia. Las pinturas de Jesús, la Virgen María, Dios, y los Apóstoles desaparecieron bajo el reinado de León III, entre los años 726-729 dC, por orden de una serie de edictos que declararon tales imágenes como blasfemas. Justo antes del gobierno macedonio, la Emperatriz Teodora puso fin a esta práctica, aunque en realidad fueran los macedonios quienes, de modo significativo, volvieron a traer a la luz a este tipo de creaciones artísticas. Después de esto, el arte bizantino se vio muy influido por griegos y romanos, intentando adoptar sus artistas las tendencias naturalistas clásicas y mezclarlas con conceptos cristianos.

Las batallas contra árabes y búlgaros fueron las más relevantes en la historia de la dinastía macedonia. Los árabes siguieron siendo un enemigo constante en todo el reino y, pese la destrucción árabe de la ciudad bizantina de Tesalónica, los guerreros macedonios finalmente llegaron hasta Siria y la reclamaron para el Imperio, así como a Creta y Chipre, antes de finalizar el siglo X, bajo el reinado del Emperador Nicéforo II. La reconquista de estas tierras fue valiosa para la dinastía macedonia, ya que demostró su fuerza en comparación con la de otras dinastías anteriores, así como la capacidad del emperador de devolver el Imperio al antiguo lugar que ocupó bajo Justiniano I.

El Emperador Bizantino Basilio I (izquierda) con su hijo León VI.

Emperador Nicéforo II. Foto: Neuceu, 2005.

La guerra contra los búlgaros, sin embargo, se transformó en mucho más que una lucha religiosa cuando el Imperio Oriental decidió reclamar el país recién cristianizado como su territorio. Al anexionarse Bulgaria, el Imperio Bizantino puso los cimientos para que la Iglesia Ortodoxa pasase a convertirse en el más fuerte de los rivales orientales del Papa de Roma.

Los miembros de la Rus de Kiev, descendientes de los vikingos que se habían aventurado a abandonar sus hogares escandinavos para establecerse en el Imperio Oriental, también desempeñaron un papel significativo en la vida de la dinastía macedonia puesto que se convirtieron en el principal socio comercial del imperio. Tras enfrentarse en numerosas batallas, el Imperio Bizantino finalmente resolvió un acuerdo mutuo, logrando el acceso a sus poderosas rutas comerciales. Además, Vladimir I de Rus, emparentó con la familia bizantina, al casarse con Ana, hija de Basilio II, constituyendo este primer enlace el primero de una sucesiva tradición de matrimonios entre ambas dinastías, asegurándose con ello recíproca protección política y militar.

Coronación de Basilio II como Co-Emperador de su Padre Romano II. Foto: Cplakidus, 2012.

Coronación de Basilio II como Co-Emperador de su Padre Romano II. Foto: Cplakidus, 2012. (en.wikipedia.org)

La dinastía acabó en el año 1057 d. C con Miguel VI, anciano antiguo ministro que llegó al trono tras su designación como sucesor por parte de la segunda emperatriz regente Teodora. Solo gobernó durante un año (1056-1057), antes de verse forzado a abdicar cuando los militares tomaron la espada y rechazaron su poder. Justo después de su abdicación los siguientes gobiernos de los años 1057 a 1081 casi condujeron a Bizancio al desastre. En tiempos de Alejo Comneno, tras ocupar el trono en 1081, los bizantinos puede decirse que aún eran afortunados al conservar aún en su poder la mitad de su antiguo imperio.

Imagen de portada: El emperador bizantino Basilio I (izquierda) con su hijo León VI. Imagen: Ghirlandajo, 2005.  (en.wikipedia.org)

Autor: Ryan Stone

Traducción: Mariló T. A.

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido publicado con permiso.

Fuentes

Comnena, Anna. The Alexiad. Trans. E.R.A. Sewter (Penguin Classics: New York, 1969.)

Gibbon, Edward. The Decline and fall of the Roman Empire. Editado por Hans-Friedrich Mueller (Modern Library: New York, 2003.)

Hussey, John Mervyn. "Basil I: Byzantine Emperor." Encyclopedia Britannia. http://www.britannica.com/EBchecked/topic/55030/Basil-I

Psellus, Michael. Fourteen Byzantine Rulers: The Chronographica of Michael Psellus. Trans. By E.R.A. Sewter (Penguin Classics: New York, 1979.)

Skylitzes, John. Synopsis of Byzantine History, 811-1057: Translation and Notes. Trans. John Wortley (Cambridge University Press: Cambridge, 2012.)

Vasiliev, A. "The Macedonian Epoch (867-1081)." History of the Byzantine Empire (324-1453).

University of Wisconsin Press. 1952. http://www.historyofmacedonia.org/RomanMacedonia/MacedonianDynasty.htm

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