X

We value your privacy

We and our partners use technology such as cookies on our site to personalise content and ads, provide social media features, and analyse our traffic. Click below to consent to the use of this technology across the web. You can change your mind and change your consent choices at anytime by returning to this site.

Ancient Origins España y Latinoamérica

La impresionante tumba del faraón Seti I renacerá en 3D

Seti I, hijo de Ramsés I, fue jefe de arqueros y visir. Pero antes de ser soldado y faraón fue sacerdote de Set, considerado junto con Horus el dios de las armas, de la guerra y del ejército. Durante su gobierno (1305-1289 a. C.) potenció la extracción de oro de las minas, se preocupó de la recuperación de los territorios perdidos en Asia y tuvo que hacer frente a una rebelión en Nubia, que sofocó rápidamente.  Considerado uno de los más grandes faraones de la historia egipcia, ha sido sin embargo eclipsado por la enorme fama de su hijo y sucesor Ramsés II.

La tumba más larga y hermosa de Egipto

Su tumba, la KV17 del egipcio Valle de los Reyes −descubierta en 1817 por el arqueólogo italiano Giovanni Battista Belzoni−, es uno de los sepulcros más bellos y completos de la famosa necrópolis. De hecho se trata de la tumba más larga y profunda no sólo del Valle de los Reyes, sino de toda la necrópolis tebana e, incluso, de todo Egipto.

Momia del Faraón Seti I. (G. Elliot Smith/Public Domain)

Su complejidad es tal que aún no se ha logrado determinar con exactitud su longitud, aunque se supone que puede llegar a ser el doble de la actualmente conocida. Ahora, tras tres años de estudio, se ha logrado digitalizar la parte de la tumba que los expertos han podido sacar a la luz hasta el momento. Una digitalización que, según los datos e informaciones publicados por EfeFuturo, permitirá mediante un facsímil mostrar al público el sepulcro y preservar de este modo el original.

Historia de un proyecto

Hace alrededor de quince años, la empresa española Factum Arte digitalizó un primer muro de la tumba de Seti I, pero cuando el equipo regresó al lugar en el año 2009 para continuar los trabajos, las condiciones del enterramiento −recién restaurado− no lo permitieron, lo que les condujo a comenzar el facsímil de la tumba de Tutankamón.

Pero ahora, una vez finalizado el proyecto del faraón-niño, los expertos españoles han retomado su labor entre las tinieblas, los coloristas muros y las altas temperaturas que envuelven la tumba de Seti I. Una misión que durará un año −como mínimo− y que pretende obtener un facsímil exacto de tan histórico enclave, a escala 1:1 y en alta resolución. De este modo, el ojo humano no podrá notar diferencia alguna entre la réplica que se podrá visitar y la tumba real, que pasará a ser estudiada por arqueólogos y científicos de forma más concienzuda, tal y como se está haciendo ya con la tumba de Tutankamón.

“Este proyecto de documentar las tumbas y hacer facsímiles responde a este propósito de hacer visible al público los monumentos y ayudar a su preservación. (…) Nosotros proponemos un tipo de tecnología de no contacto, en ningún caso somos restauradores, sino que documentamos las tumbas en su estado actual, ha explicado a Efe el encargado del proyecto, Carlos Bayod.

El facsímil de la tumba de Seti I se expondrá a la entrada del Valle de los Reyes, junto a la casa del egiptólogo británico Howard Carter y la réplica de la tumba de Tutankamón. Justo en la zona donde Factum Arte se encuentra restaurando una vivienda en la que se establecerá un centro de formación de escaneado tridimensional para poder transferir sus conocimientos y tecnología in situ sobre el propio terreno a investigar.

Interior de la tumba de Seti I. (Fotografía: EFE/Gabriel Scarpa/Factum Arte)

“El objetivo es hacer más réplicas de tumbas, y lo ideal es que el proyecto sea sostenible en el tiempo y que el día de mañana sea la gente de Luxor la que se haga cargo de documentar y proteger estos monumentos”, ha apostillado en sus declaraciones a EFE Carlos Bayod.

Finalmente hay que recordar que fue precisamente la precisión del facsímil de la tumba del “faraón niño” lo que permitió al egiptólogo británico Nicholas Reeves distinguir unas hendiduras en sus muros y anunciar su hipótesis acerca de la posible presencia en la tumba de Tutankamón de la cámara de la reina Nefertiti.

Imagen de portada: Fotografía de una de las paredes de la cámara del sarcófago de Seti I, donde se pueden observar jeroglíficos referentes a la Segunda Hora del Libro del Amduat, así como la bóveda celeste y sus constelaciones. (Jean-Pierre Dalbéra/CC BY-SA 2.0)

Autor: Mariló T. A.