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Ancient Origins España y Latinoamérica

Arqueólogos descubren pruebas de la resistencia azteca a la conquista española tras la caída de Tenochtitlán

Un equipo de arqueólogos mexicanos ha descubierto en Ciudad de México lo que especulan sería una vivienda en la que los aztecas de las clases socioeconómicas más elevadas que combatieron a los conquistadores españoles intentaron conservar sus costumbres y tradiciones. La estructura, en la que también fueron enterrados aztecas, habría formado parte de un antiguo barrio mexica de Tenochtitlán conocido como Colhuacatonco, notable por ser un núcleo habitado desde el que los aztecas continuaron a lo largo del siglo XVI la resistencia contra los invasores españoles tras la caída de su capital.

Restos humanos hallados en el antiguo yacimiento azteca de Colhuacatonco (Fotografía: María de la Luz Escobedo, INAH)

La caída de Tenochtitlán

Como informaba Ancient Origins en un artículo anterior, la caída de Tenochtitlán es un importante acontecimiento dentro de la historia de América, ya que marca –según muchos historiadores– el final del Imperio azteca. Este hecho se produjo el 13 de agosto de 1521, y fue el resultado de un largo asedio de tres meses. Sin embargo, algunos historiadores afirman que, a pesar de su victoria, los españoles no eran aún los amos y señores de México, algo que solo conseguirían varias décadas más tarde. Aunque el Imperio azteca había tocado a su fin, fuera de Tenochtitlán se prolongó la resistencia, una resistencia que los españoles tardarían 60 largos y penosos años en sofocar por completo.

Fue en mayo de 1521 cuando Cortés dio inicio a su asedio de Tenochtitlán. El plan del español era cortar las líneas de abastecimiento de la ciudad desconectándola del continente, obligando así a sus habitantes a someterse. A medida que los españoles cerraban su cerco en torno a Tenochtitlán, los aztecas intentaron romperlo en varias ocasiones, aunque sin éxito. Los españoles acabarían finalmente por poner pie en la capital azteca, aunque aún tendrían que seguir combatiendo hasta conseguir rendirla el 13 de agosto de 1521. A consecuencia de la caída de Tenochtitlán, el dominio azteca de lo que hoy es México tocó a su fin, y los españoles se convirtieron en los nuevos dueños de la región, aunque aún tardarían unas cuantas décadas en consolidar su posición.

Entre los objetos hallados en el yacimiento se han encontrado figuras de personajes con rasgos occidentales y sombreros (Fotografía: Melitón Tapia, INAH)

Restos óseos y ofrendas funerarias

Volviendo al presente y al reciente hallazgo, los arqueólogos mexicanos han descubierto en el yacimiento esqueletos casi completos de individuos que fueron enterrados en posición fetal, además de numerosos fragmentos óseos, tal y como podemos leer en Archaeology News Network.  Los cadáveres fueron enterrados en las esquinas y las entradas de la zona habitada, mientras que entre las ofrendas funerarias descubiertas hay dos pequeños cuchillos de obsidiana y piezas cerámicas de la época, además de una figurita de un coyote y un brazalete de conchas.

Se han encontrado además elementos que revelan la mezcla entre las culturas azteca y española, como figuritas humanas de personajes con rasgos occidentales y sombreros: “Lo que detectamos en los materiales es ‘aquello que es mexicano’, la mezcla que empezó a producirse tras la conquista española fue total,” apuntaba Escobedo en declaraciones recogidas por Archaeology News Network.

Curiosamente, las habitaciones de la vivienda habían sido construidas con piedra. Los arqueólogos quedaron impresionados por un área de 3 x 4 metros a la que con toda probabilidad se daba un uso ceremonial. Por último, los antiguos suelos, pulidos y bien conservados, presentan un símbolo en su centro consistente en un círculo con radios de color negro, una imagen que los arqueólogos han especulado que probablemente represente un escudo.

Imagen de portada: Enterramiento del yacimiento azteca de Colhuacatonco perteneciente a la época de la conquista española. (Fotografía: María de la Luz Escobedo, INAH)

Autor: Theodoros Karasavvas

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.