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Ancient Origins España y Latinoamérica

Alubias, guisantes y caza: los alimentos preferidos en un poblado portugués de la Edad del Hierro

Según ha descubierto recientemente un equipo de investigadores portugueses que se encuentra trabajando en el poblado luso de Vila do Touro, situado en el municipio de Sabugal, las alubias y los guisantes ya formaban parte de la dieta de los hombres y mujeres de la Edad del Hierro.

El arqueólogo Marcos Osoro y su equipo han logrado localizar en dicho yacimiento, muy próximo a la comunidad autónoma española de Extremadura, un silo en el que nuestros ancestros guardaban semillas de diferentes cereales y variedades de leguminosas como alubias o guisantes. Un hecho que el propio Osoro ha calificado como “muy relevante”:

"Permiten establecer las prioridades alimenticias de estos hombres que poblaban la Península Ibérica hace más de 3.000 años y que se dedicaban, sobre todo, a la caza, a la agricultura y a la minería", ha comentado el experto al hablar sobre las semillas recuperadas en declaraciones recogidas por el periódico español El Día.

El equipo de arqueólogos y expertos durante las labores de trabajo de campo llevadas a cabo en el yacimiento portugués de Vila do Touro. (Fotografía: Historia y Arqueología)

Para conseguir las legumbres que recolectaban, chamuscaban el fruto de las alubias y los guisantes para que, de esta forma, aguantase todo el año en perfecto estado y, así, tener siempre alimentos disponibles. Además, tal y como se explica desde el portal Historia y Arqueología, entre las semillas carbonizadas, derivadas al Centro de Investigación de Biodiversidad y Recursos Genéticos de la Universidad de Oporto para su estudio, han aparecido también algunos cereales como el trigo, el centeno o el mijo.

El silo fue hallado entre varias rocas de grandes dimensiones, en un alto del yacimiento de Vila do Touro, justo en el lugar donde se forma una oquedad natural que los antiguos habitantes de este poblado cubrían con tierra para conservar los cereales y las legumbres.

Cerámicas e intercambio de mercancías

Además de los milenarios alimentos, durante las excavaciones llevadas a cabo por alumnos del Instituto de Arqueología de la Universidad de Coimbra, también se han localizado otros vestigios de gran interés, como un gran número de cerámicas  procedentes de la refinada Tartessos (1.200−500 a. C. ), caracterizadas por los dibujos y diseños geométricos presentes en su decoración.

Los recientes descubrimientos realizados en el yacimiento portugués de la Edad del Hierro de Vila do Touro

“Numerosas cerámicas llegaron a esta zona procedentes de Sevilla, antigua Híspalis. A buen seguro que estas cerámicas eran cambiadas por los cereales y leguminosas que estos hombres agricultores sembraban”, explica Marcos Osoro, quien además ha comentado que también se ha localizado algún lingote metálico que confirma que “estos pobladores eran personas que desarrollaban una gran actividad minera”.

Por su parte, Raquel Vilaça, profesora del Instituto Arqueológico de la Universidad de Coimbra, ha indicado que el descubrimiento de dichas cerámicas "evidencia que había un intercambio de mercancías entre los pobladores de esta zona y otros llegados del sur, de lo que hoy es Andalucía".

En cuanto a las estructuras comunitarias, este asentamiento aún conserva los agujeros horadados en las rocas que servían para afirmar las cabañas de madera en las que vivían sus antiguos pobladores.

La antigua puerta de entrada a la Vila do Touro. (Fotografía: Historia y Arqueología/EFE)

La Vila do Touro fue hasta el siglo XIII el límite fronterizo entre Portugal y España, y a partir del Tratado de Alcañices (1297), fue cedida por los portugueses a la Orden de los Templarios para que vigilaran posibles incursiones del Reino de León. Más tarde, cuando la villa fue abandonada por los Templarios, se convirtió en un reducto deshabitado de la antigua frontera hispano-lusa.                                                    

Imagen de portada: Recreación histórica de una antigua cocina de la Edad del Hierro al aire libre. (Peter van der Sluijs/GNU FDL)

Autor: Mariló T. A.