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Ancient Origins España y Latinoamérica

La magia de Heka: rituales del antiguo Egipto que han sobrevivido al paso del tiempo

La magia siempre ha sido una forma misteriosa de alcanzar los objetivos deseados, y a menudo se ha creído que podía hacer los sueños realidad. En el caso de la antigua civilización egipcia, la magia era vista como un medio para comunicarse con los dioses, atraer la buena fortuna e incluso una forma de interactuar con el mundo espiritual.

Heka, la magia de los antiguos egipcios, continúa siendo considerada a día de hoy una de las más misteriosas y fascinantes prácticas mágicas del mundo. Sus rituales habitualmente tenían lugar en privado en templos monumentales. Sin embargo, los objetos de la vida cotidiana sugieren que el pueblo llano practicaba su propia forma de magia, una magia que creían que les acercaba a los dioses y a la realización de sus deseos personales.

Prácticas misteriosas fuera de los antiguos templos

La información más antigua de la que disponemos sobre la magia de la civilización egipcia data aproximadamente del 4500 a. C. Los amuletos mágicos creados en aquellos tiempos estuvieron en uso hasta el siglo V d. C., y fueron recuperados nuevamente en épocas modernas. Hay también algunos hechizos por escrito que han llegado hasta nuestros días a través de relieves, pinturas, papiros, etc.

Amuleto Ba de oro de la época ptolemaica utilizado en el pasado con fines apotropaicos para alejar el mal y atraer la buena suerte. (Walters Art Museum)

Muchos objetos relacionados con la magia de Heka han sido descubiertos en tumbas. A causa del impresionante número de antiguas tumbas egipcias bien conservadas, disponemos de una gran cantidad de interesantes inscripciones referidas a las prácticas mágicas del antiguo Egipto. La palabra Heka proviene del dios del mismo nombre, uno de los más antiguos de la civilización egipcia. Se representaba a Heka bajo forma humana, algo que facilitaba que la gente se sintiera más cercana a él que a otros dioses.

Dibujo (Public Domain) y relieve (Olaf Tausch/CC BY 3.0) de Heka-pa-chered (Heka el niño).

En opinión de Geraldine Pinch:

Heka podía ser identificado con el propio creador, particularmente cuando aparecía bajo su forma de niño para simbolizar el nacimiento de una nueva vida. También se describe a Heka como el Ba (alma o manifestación) del dios del sol. Era la energía que hacía posible la creación, y todo acto mágico era una continuación de este proceso creativo. Algunas deidades egipcias eran meras personificaciones de conceptos abstractos o fenómenos naturales, y no eran jamás objeto de culto y veneración o devoción privada. No se construyeron templos importantes en honor a Heka, pero contaba con su propio sacerdocio y había santuarios dedicados a él en el Bajo Egipto (norte de Egipto). Había asimismo una diosa llamada Urethekau, ‘Grande en Magia’. En un principio esta expresión no era más que un epíteto, aplicado a diversas diosas. Como diosa de pleno derecho, Urethekau se mostraba a menudo bajo la forma de una cobra. Era una de las diosas que ejercía de madre adoptiva de los divinos faraones del antiguo Egipto, y constituía el poder inmanente a la corona real. Las varas con forma de serpiente utilizadas por los magos egipcios probablemente fueran una representación de la diosa Urethekau.

Relieve de Urethekau, reinado de Ramsés II (CC BY 3.0)

El pueblo del antiguo Egipto creía que la magia podía utilizarse no solo en lugares específicos para ello como templos y santuarios, sino también en la propia naturaleza. A pesar del habitual prejuicio moderno, es importante observar que los antiguos egipcios no veían los jeroglíficos como instrumentos mágicos en sí mismos, sino principalmente como letras. Esta equivocada interpretación del uso de los jeroglíficos en el antiguo Egipto constituye uno de los mayores errores a la hora de comprender este antiguo método de escritura.

Se celebraban rituales mágicos en los templos de la civilización egipcia todos los días del año. Existían tres tipos de magia en el antiguo Egipto: magia cotidiana, la habitual magia de los templos y la magia relacionada con la vida de un individuo. Estos tres tipos de magia estaban estrechamente interrelacionados e interactuaban entre sí.  

Heka y Akhu

La palabra egipcia más habitual para referirse a la magia es “Heka”, palabra que designaba una de las fuerzas empleada por el dios creador principal para crear el mundo. Según los antiguos egipcios, no había caos en el principio de los tiempos, solo oscuridad. Únicamente existían Nun y el dragón Apep. Apep era el responsable del caos, pero el mundo fue creado a partir del caos en un orden divino perfecto. Este hecho también guarda relación con la diosa Maat, vinculada a la armonía, la verdad y la justicia. Este concepto de la creación del mundo era la base de la magia del antiguo Egipto.

Pintura del antiguo Egipto en la que un dios ahuyenta a Apep. (Public Domain)

Existe otra palabra en la lengua del antiguo Egipto para referirse a los poderes mágicos: akhu. Este término significa “hechizos” o “brujería”. Dioses y estrellas hacían uso del Akhu, que no estaba considerado moralmente bueno ni malo. Sin embargo, el significado de Heka es mejor conocido. Todo ser sobrenatural o criatura mágica (como los dioses o, por ejemplo, los enanos de los mitos) tenían su propio Heka. Según Sir James Frazer, la magia consistía en la manipulación de entidades sobrenaturales por parte de un ser humano con la esperanza de que un correcto comportamiento, ritual, palabras o actos producirían el efecto deseado. En el antiguo Egipto, la magia estaba muy vinculada a la religión.

Hechizo mágico escrito en copto sobre un papiro. (reshafim.org.il)

Los más grandes “magos” del antiguo Egipto eran los sacerdotes de los templos. No obstante, algunos individuos también utilizaban la magia en su propio beneficio. Un ejemplo de Heka que ha sobrevivido hasta nuestros días es un hechizo creado por un sacerdote de nombre Hor. Vivió en el siglo II a. C., y lanzó un hechizo que llegaba al punto de amenazar a los dioses con actos sacrílegos y una catástrofe cósmica. Cuando los rituales estaban vinculados al calendario y a cada una de las estaciones del año, se realizaban rituales mágicos para ayudar a la nación en épocas de crisis, y podrían haber sido similares al citado hechizo de Hor.

El renacimiento de Heka

La magia del antiguo Egipto nunca ha sido olvidada por completo. No solo sobrevivió en la civilización egipcia, sino que también los antiguos textos griegos y romanos consideraban los antiguos rituales egipcios como una forma de llegar a los dioses y un camino para alcanzar sus sueños.

En el siglo XX, tras la creación de una nueva forma de brujería y paganismo denominada Wicca, la magia del antiguo Egipto se hizo aún más popular si cabe. Parece por tanto que en nuestros días aún hay gente que se dirige a los antiguos maestros de la magia egipcia en busca de respuestas.

Estatua romana de Isis con un sistro y un enócoe. (Public Domain)

Imagen de portada: Sacerdotisa realizando una ceremonia. ‘Exequias de un gato egipcio’, óleo de John Reinhard Weguelin. (Public Domain)

Autor: Natalia Klimczak

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

 

Fuentes:

E. A. Wallis Budge, Egyptian Magic, 1901.

Geraldine Pinch, Magic in Ancient Egypt, 1994.

Norman Bancroft Hunt, Living in Ancient Egypt, 2008.

Rosalie David, Handbook to Life in Ancient Egypt, 1998.

James Frazer, The Golden Bough, 1890.