Portada-Cristal de calcita hallado en un barco Isabelino y que se cree que habría ayudado a los vikingos a orientarse en sus travesías por el Atlántico. Fotografía: The Natural History Museum

¿Utilizaron los vikingos cristales minerales para descubrir América?

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Las antiguas crónicas nos cuentan que los intrépidos navegantes vikingos que descubrieron Islandia, Groenlandia, y finalmente Norteamérica, navegaban utilizando puntos de referencia, aves, ballenas y poco más. Hay pocas dudas de que los marineros vikingos hubiesen hecho uso también de las posiciones de las estrellas durante la noche y del sol durante el día, y los arqueólogos han descubierto además lo que parece ser una especie de reloj de sol vikingo empleado en la navegación. Pero sin brújulas magnéticas, como todos los antiguos navegantes, se verían obligados a realizar grandes esfuerzos para seguir su ruta cuando el cielo se nublaba.

No obstante, existen también diversos documentos en las sagas nórdicas y otras fuentes que nos hablan de una sólarsteinn, una “piedra del sol”. La literatura no nos dice para qué se utilizaba, pero ha dado pie a décadas de investigaciones que intentaron averiguar si podría hacer referencia a una herramienta para la navegación aún más intrigante.

La idea es que los vikingos podrían haber hecho uso de la interacción de la luz solar con ciertos tipos concretos de cristal para crear un instrumento para la navegación que podría funcionar incluso con el cielo cubierto de nubes. Esto significaría que los Vikingos habrían descubierto los principios básicos de la medición de la luz polarizada siglos antes de que se explicara científicamente, y que aún se utilizan a día de hoy para identificar y medir diversos compuestos químicos. Los científicos están cada vez más cerca de determinar si esta forma de navegación sería posible o se trata simplemente de una fantasiosa teoría.

Es bien sabido que los vikingos eran excelentes navegantes: ‘Leiv Eriksson descubre América’, óleo de Christian Krohg, 1893 (Public Domain)

Es bien sabido que los vikingos eran excelentes navegantes: ‘Leiv Eriksson descubre América’, óleo de Christian Krohg, 1893 ( Public Domain )

Dispersión y polarización

Para entender como podría haber funcionado este dispositivo, necesitamos entender algunos conceptos sobre la forma en que se puede ver afectada la luz, y más concretamente la luz del sol. La luz procedente del sol es dispersada y polarizada por la atmósfera. Esto ocurre cuando la luz es absorbida y emitida de nuevo con la misma energía por las moléculas del aire y en diferentes cantidades dependiendo de la longitud de onda de la propia luz. El extremo azul del espectro de luz visible está más disperso que el rojo, como explica la teoría desarrollada por el físico británico Lord Rayleigh en el siglo XIX. La dispersión producida por las partículas presentes en la atmósfera explica por qué vemos el cielo de color azul .

Lo que es aún más importante, las ondas de luz dispersa están también polarizadas hasta cierto punto. Esto significa que vibran en un solo plano, más que en todas las direcciones a un tiempo. La cantidad de polarización a la que está sometido un rayo de luz solar depende de su ángulo respecto al observador y de si la luz ha seguido siendo dispersada por las nubes y otras partículas que provocan la despolarización.

En torno a las costas de Noruega e Islandia se pueden encontrar fragmentos cristalinos de carbonato de calcio, conocido como calcita o espato de Islandia. Cuando la luz solar polarizada incide en un cristal de calcita, ocurre algo muy interesante. La calcita es fuertemente birrefringente, lo que significa que divide a la luz que la atraviesa en dos ondas separadas que son desviadas o refractadas en diferentes direcciones y con diferentes intensidades, aunque la intensidad total se mantiene constante.

Esto significa que los objetos vistos a través de un cristal de calcita aparecen duplicados. Lo que es más importante para nuestro objetivo, las diferentes intensidades de las dos ondas de luz dependen de cómo la luz original se polariza y de la posición y orientación del cristal respecto a la fuente de luz.

Visión duplicada a través de un cristal. Fotografía aportada por el autor

Visión duplicada a través de un cristal. Fotografía aportada por el autor

La turmalina y la cordierita son cristales con propiedades similares, con la excepción de que en lugar de dividir la luz como la calcita son fuertemente dicroicos. Esto significa que absorben un componente de la polarización con más intensidad que el otro. De nuevo, las propiedades dicroicas dependen de cómo se haya polarizado la luz original y de la posición y orientación del cristal respecto a la fuente de luz.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

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