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Ancient Origins España y Latinoamérica

Sacrificios de niños e infanticidio en el Imperio Romano: ¿Mito o realidad?

Durante largo tiempo se ha considerado un hecho demostrado que los antiguos romanos asesinaron brutalmente, abandonaron o sacrificaron innumerables niños de corta edad al haberse encontrado montones de huesos de bebés en numerosos yacimientos romanos. Sin embargo, un reciente estudio pone en tela de juicio esta suposición al aportar evidencias de que algunos de los niños que supuestamente habían sido asesinados en realidad nacieron muertos. 

MailOnline informa de que investigadores del Museo de Historia Natural de Londres, el Museo de Londres y la Universidad de Durham han hecho uso para escanear estos huesos de un novedoso método denominado microtomografía de rayos X. Mediante este sistema se han examinado los restos óseos de diez esqueletos de niños de corta edad recuperados en cementerios de Londres y sus alrededores, revelando la investigación que los huesos no habían sido alterados por bacterias intestinales. Este hecho implica que los niños habrían nacido muertos.

“Los resultados sugieren que el infanticidio no era una práctica tan extendida como creíamos hasta ahora,” informa MailOnline.

La investigación ha demostrado que la mayor parte de los huesos se encontraban intactos. A las pocas semanas de vida, las bacterias intestinales de un bebé empiezan a formarse, bacterias que ocasionarán daños en los huesos tras la muerte del individuo en un proceso denominado bioerosión. El hecho de que los huesos se encontraran intactos sugiere que pertenecían a niños nacidos muertos. (Imagen: Trustees of the Natural History Museum, Londres)

Se creía hasta ahora que el infanticidio era ley de vida en la antigua Roma, y que un recién nacido podía ser llevado ante el patriarca de la familia para que éste decidiera si se le acogía y criaba o si se le abandonaba para que muriese. En casos de discapacidad, se pensaba que las medidas eran aún más extremas, puesto que los padres habrían sido obligados por ley a dar muerte a su hijo. Según el mito de la fundación de Roma, Rómulo y Remo, hijos del dios de la guerra Marte, sobrevivieron al infanticidio siendo recién nacidos tras ser arrojados al río Tíber. Cuenta la leyenda que fueron entonces criados por los lobos y finalmente fundaron la ciudad de Roma.

El más famoso mito romano en el que se documenta un intento de infanticidio es el de Rómulo y Remo, en el que los dos hermanos recién nacidos son abandonados para que mueran (Wikimedia Commons)

Algunos historiadores creen que la práctica del infanticidio era percibida en la antigua Roma como una “muerte piadosa”, cuyo objetivo podría haber sido aliviar el sufrimiento de los niños, no provocarlo, por ejemplo en el caso de una familia pobre incapaz de mantener a su hijo. Por terrible que pueda parecernos el asesinato de recién nacidos en la actualidad, en la antigua Roma los bebés no eran considerados seres humanos de pleno derecho tras su nacimiento, tal y como apunta Simon Mays, biólogo óseo del English Heritage. Más bien iban ganándose su condición humana con el paso del tiempo. Primero, cuando recibían un nombre pocos días después de nacer, y más tarde cuando empezaban a poder comer alimento sólido. 

Según algunos historiadores, los niños de la antigua Roma no eran considerados plenamente humanos hasta que recibían un nombre y eran capaces de comer alimento sólido. (Public Domain)

Parece, no obstante, que no se pueden extraer muchas conclusiones del análisis de los restos óseos de únicamente diez niños de corta edad, en particular teniendo en cuenta que fueron recuperados en un cementerio en el que habían sido cuidadosamente enterrados.

Otros yacimientos romanos, como el de Ascalón en Israel, podrían contar sin embargo una historia muy diferente. En este antiguo asentamiento, los arqueólogos descubrieron montones de huesos de niños de corta edad que sumaban más de 100 bebés en total. La antropóloga forense Patricia Smith examinó los restos óseos de estos niños y llegó a la conclusión de que no había señales de que hubiesen padecido enfermedad o trastorno alguno. Aparentemente, en el momento de su muerte estos bebés gozaban de una excelente salud. Smith utilizó para su investigación un método de análisis forense que le permitió averiguar que los niños habían vivido aproximadamente una semana antes de morir.

Antiguas ruinas del parque nacional de Ascalón, Israel. (Wikimedia Commons)

La investigación reveló por tanto que los bebés de Ascalón no habían sido al parecer “abandonados a su suerte”. Más bien da la impresión de que fueron intencionadamente asesinados. Una posible pista a la hora de determinar la razón de sus muertes radica en la localización de los cuerpos. Se ha descubierto que las cloacas en las que se hallaron estos huesos se encontraban justo debajo de unos antiguos baños públicos. Es posible que los niños fueran hijos de prostitutas u obreras que trabajaran en dichos baños. De cualquier modo, estas afirmaciones no son más que una mera especulación, ya que no disponemos de pruebas adicionales que sustenten esta hipótesis.

El reciente estudio revela sencillamente que no todos los niños que morían a una edad muy temprana en el Imperio Romano habían sido víctimas de un infanticidio – una conclusión bastante obvia. De cualquier modo, la perspectiva de una forma cruel de entender la vida en la antigua Roma no puede descartarse tan fácilmente.

Imagen de portada: ¿Han sido acusados injustamente los antiguos romanos de infanticidio? El reciente estudio de los restos óseos de diez bebés hallados en cementerios romanos de Londres revela que muchos de los niños de corta edad que se creía que habían sido asesinados en realidad nacieron muertos. (Wikimedia Commons)

Autor: April Holloway

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.