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Ancient Origins España y Latinoamérica

Mujer de la Edad de Piedra con deformidades físicas pudo haber sido rechazada por su comunidad

Un caso de posible ostracismo a causa de una deformidad física provocada por el raquitismo ha salido a la luz en un antiguo enterramiento de la isla escocesa de Tiree. Los restos de una mujer de la Edad de Piedra, enterrada hace unos 5.000 años, presentan el caso más antiguo conocido de raquitismo en el Reino Unido, y resultó ser un trastorno muy grave en su caso. Sufrió una deformidad provocada por esta enfermedad, cuya causa principal es la carencia de vitamina D.

Los investigadores afirman que es probable que la mujer gozara de escasa consideración social dentro de su comunidad y que por esta razón fuera enterrada solo con algunas rocas y una sencilla piedra de cuarcita. O, también es posible, como plantea el equipo de arqueólogos dirigido por el profesor Ian Armit, que fuera una mujer con cierta autoridad espiritual para su gente.

Los arqueólogos determinan el rango social o jerarquía de un individuo de la prehistoria por las riquezas presentes (o ausentes) en su ajuar funerario. Un personaje enterrado con joyas, cerámica, armas, obras de arte y otros objetos se considera que es de alto rango. Cuanto más valiosos son los objetos que forman parte del ajuar funerario de un individuo, se entiende que más alta es su jerarquía social.  Las personas enterradas sin ajuar funerario en algunas culturas pueden pertenecer a un rango social más bajo. Las gentes de Gran Bretaña de elevada jerarquía social en aquella época eran enterradas en tumbas que se encontraban en el interior de cámaras funerarias, no en un hoyo con una simple lápida para marcar el lugar del enterramiento.

El sencillo enterramiento de esta mujer y su “ajuar funerario” — una insignificante piedra — revelan una clara indiferencia por su travesía al más allá. Los investigadores afirman que si se hubiera tratado de un personaje de una cierta importancia religiosa o espiritual, probablemente hubiera recibido un enterramiento más elaborado. Eso les llevó a la conclusión provisional de que la mujer era de bajo rango social o incluso una persona despreciada por sus deformidades.

Radiografía de la curvatura de los huesos de las piernas de un niño que padece raquitismo (Wikimedia Commons)

Los investigadores, de las universidades de Bradford y Durham, han afirmado que los huesos del tórax, costillas, brazos y piernas de la mujer presentan signos de raquitismo. Esto, según deducen, se debía a una carencia de vitamina D, vitamina que el cuerpo produce de forma natural durante la exposición a la luz del sol. La enfermedad deformó su tórax, que era convexo, y sus miembros, de ahí su postura encorvada en el interior de la tumba, que había sido excavada por arqueólogos aficionados junto con otros tres enterramientos en 1912. Se dio por sentado por aquel entonces que había vivido en la misma época que las gentes de una comunidad cercana de la Edad del Hierro, cuyo yacimiento ya habían excavado previamente.

Armit y su equipo plantean la posibilidad de que fuera una esclava obligada a permanecer encerrada o llevara ropa que la cubriera por completo, impidiendo de este modo que la luz del sol alcanzara su piel, informa el Daily Mail.

Medía entre 1,45 y 1,50 metros de altura. Relativamente poco para una época en la que, según los investigadores, la estatura media de las mujeres era de 1,53 metros.

Armit y su equipo han realizado recientemente una datación por radiocarbono de los restos, gracias a la cual se ha determinado que la mujer vivió entre el 3340 y el 3090 a. C., durante el período Neolítico. También analizaron los elementos presentes en sus dientes para obtener información acerca de su dieta, descubriendo que pudo haber sufrido de stress provocado por la malnutrición o por alguna enfermedad cuando tenía entre 4 y 14 años de edad. El análisis de los isótopos de sus dientes demostró que era natural de Tiree. 

Tumba neolítica en el interior de una cámara funeraria (Kilkeel, Reino Unido); los investigadores afirman que los personajes de alto rango eran enterrados en tumbas como ésta, no en una sencilla fosa con unas pocas piedras marcando el lugar del enterramiento. (Foto: Eric Jones/Wikimedia Commons)

Las gentes que habitaban la isla de Tiree en el Neolítico probablemente pasaran mucho tiempo al aire libre y comieran gran cantidad de pescado. No obstante, los análisis realizados han revelado que la mujer no comía pescado, alimento que le hubiera aportado la vitamina D necesaria para no contraer el raquitismo.

‘La pregunta que sigue en pie es cómo pudo alguien contraer raquitismo en la Tiree del Neolítico’ escriben los investigadores en su artículo. ‘La deficiencia de vitamina D no debería suponer un problema para alguien sometido a un estilo de vida rural al aire libre y capaz de sintetizar vitamina D – ciertos trastornos genéticos pueden impedir una producción eficiente de vitamina D, pero son casos extremadamente raros.”

Es posible, explican los investigadores, que la enfermedad inicial llevara a la mujer, quizás aún una niña, a ser confinada bajo techo y que como resultado de esto apenas estuviera expuesta a la luz del sol, lo que la habría condenado a un círculo vicioso de deficiencia de vitamina D. El caso más antiguo de raquitismo conocido en Gran Bretaña hasta ahora databa de la época romana, a principios del siglo I d. C.

Imagen de portada: Los huesos encorvados y deformes de una mujer enferma de raquitismo (Imágenes de la revista Proceedings of the Prehistoric Society - Actas de la Sociedad Prehistórica)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.