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Ancient Origins España y Latinoamérica

Los Objetos Religiosos y Huesos Hallados en un Desván, posibles Reliquias de un Santo

Un residente de St. John, provincia de New Brunswick, Canadá, ha descubierto lo que podrían ser reliquias religiosas con cientos de años de antigüedad en su desván. Su hija ha contactado con un museo, una arqueóloga, unas cuantas monjas, un joyero y un sacerdote Católico para intentar averiguar qué son exactamente.

La arqueóloga a la que Williston llamó, Chelsea Colwell-Pasch, contactó con el Vaticano y la Interpol a fin de identificar estos objetos ornamentados, llamados relicarios, que contenían huesos. Estos huesos se llaman reliquias.

Cuando las monjas vieron los relicarios le dijeron a Kelly Williston, “Esto lo hicieron monjas,” según declaró Williston a la CBC. “Fue agradable escuchar eso,” añadió Williston. “Enseguida supe que se trataba de algo importante. No parecen baratijas hechas en China.”

Los restos de San Félix se encuentran en un elaborado arcón que hace las veces de relicario en la Catedral de Nuestra Señora de Kutná Hora, República Checa. (Foto: HoremWeb/Wikimedia Commons)

Su padre descubrió estos valiosos objetos mirando en el desván de la que había sido su casa en su infancia, que acababa de recomprar a una familia alemana. Los Williston están intentando ahora contactar con esta familia para comentarles el hallazgo, pero sin suerte por el momento.

Fotograma de un video de la CBC sobre las reliquias

“Fue a mirar en el desván, simplemente para ver qué había por ahí arriba,” dijo Williston. “Había montones de objetos interesantes y estos estaban dentro de una bolsa de basura. Envueltos en plástico transparente y metidos en una bolsa de basura.”

Colwell-Pasch afirmó que les preocupa que las reliquias puedan ser parte de un botín de guerra. También dijo que pueden tener entre 200 y 500 años de antigüedad.

Los Cristianos tienen una larga tradición de recopilar partes del cuerpo y objetos relacionados con santos o incluso con Jesús y sus apóstoles. La Sábana Santa de Turín puede que sea el más famoso. Según la leyenda este sudario se utilizó para envolver a Jesús tras su muerte y tiene la huella de su rostro y su cuerpo atormentados, aunque esta cuestión se debate acaloradamente. Otras reliquias incluyen supuestas astillas de la cruz en la que clavaron a Jesús, sus dientes de leche, leche de su madre o pedazos del velo de la Virgen.

Cabeza de Santa Catalina de Siena (Foto de Cerrigno/Wikimedia Commons)

Muchas reliquias pueden ser falsas y realmente no tan antiguas como aseguran las leyendas, o pueden no tener una conexión real con figuras religiosas de la antigüedad. Sin embargo, los cristianos creen que muchas reliquias tienen el poder de sanar, de acuerdo con el relato del Nuevo Testamento sobre las reliquias que tocaron Jesús o sus apóstoles, según dice un artículo de la página web del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Las reliquias fueron importantes para la religión cristiana desde sus inicios, pero al llegar a la Edad Media y los tiempos de Carlomagno, se requirió que cada altar de cada iglesia poseyera un relicario. La veneración de reliquias se convirtió en algo tan importante que rivalizó incluso con los sacramentos en la Iglesia medieval, afirma la página web del museo. Los santos tenían el poder de abogar o interceder por la humanidad en los cielos, y por tanto los objetos relacionados con ellos adquirían una gran relevancia.

Las reliquias más sagradas son aquellas asociadas con Jesús o con su madre, María.

La página web Crux: Covering All Things Catholic (“Crux: Dando Cobertura a todo lo Católico”) informó en septiembre del año 2014 sobre una polémica acerca de qué hacer con el cuerpo del obispo Fulton J. Sheen. El popular predicador del siglo XX está enterrado en la Catedral de San Patricio de Nueva York, pero el obispo de otra diócesis quiere exhumar el cadáver para volver a enterrarlo en Iowa.

El artículo de Crux aporta cierta información adicional sobre lo que algunos pueden ver como la desagradable práctica de trocear el cadáver de un santo y enviar sus trozos por ahí para su exhibición pública—y por el dinero que pagan los peregrinos.  

Cuando un santo era canonizado, la Iglesia solía recoger diferentes partes de su cuerpo y guardarlas en relicarios y altares de criptas.

Fotograma de un video de la CBC sobre un relicario y los objetos que contiene, descubierto en un desván de Canadá

“Es altamente improbable en estos días y en esta época que el cadáver del obispo Sheen fuera a ser realmente desmembrado en el caso de que lo canonizaran. Lo más probable en su lugar es que se recogieran algunos cabellos, pedazos de uñas o de piel,” afirma el artículo de Crux. La Iglesia Católica, sin embargo, acostumbraba a desmembrar los cuerpos de los santos fallecidos en gran medida.

Por ejemplo, cuando Tomás de Aquino murió en 1274, los monjes separaron su cabeza del cuerpo y ahora su calavera se encuentra expuesta en la Abadía de Fossovo, cerca de Roma. Sus huesos están en Toulouse, Francia, y su dedo pulgar en Milán, Italia.

Puedes echar un vistazo al pulgar del santo y famoso teólogo por 6 euros, afirma Crux.

Imagen de portada: Redescubrimiento de las Reliquias de San Marcos, pintura del siglo XIV obra de Paolo Veneziano (Wikimedia Commons)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso