Portada - Pozo oráculo consagrado a Apolo. Data aproximadamente de hace 1.800 años, pero podría haber sido utilizado para la adivinación desde mucho antes. Fotografía: Jutta Stroszeck.

Desenterrado en Atenas el primer pozo-oráculo conocido consagrado al dios Apolo

Un equipo de arqueólogos ha descubierto un pozo-oráculo cuya antigüedad es de al menos 1.800 años y que podría ser el primer antiguo oráculo consagrado a Apolo hallado en Atenas. No solo eso, sino que además las profecías de este santuario probablemente sean mucho más antiguas.

Según Haaretz, este pozo oráculo ha sido descubierto por el equipo encabezado por la Dra. Jutta  Stroszeck, directora de las excavaciones de Kerameikos (‘Cerámico’) llevadas a cabo por el Instituto Arqueológico Alemán de Atenas. Es la primera vez que se descubre en Atenas un edificio oracular dedicado a Apolo. Aunque durante siglos se ha creído que el centro del culto a Apolo estaba localizado en Delfos, el reciente hallazgo podría hacer tambalearse esta teoría. El pozo oráculo se encontró en el Templo de Artemisa Soteira.

La zona en torno al santuario aún está bañada por las aguas del río Erídano, que atraviesa la ciudad de este a oeste. El pozo oráculo se utilizaba para practicar la hidromancia, un método de adivinación por medio del agua.

La hechicera Circe practicando la adivinación mediante la hidromancia. ‘Circe Invidiosa’, óleo de John William Waterhouse

La hechicera Circe practicando la adivinación mediante la hidromancia. ‘Circe Invidiosa’, óleo de John William Waterhouse

Stroszeck explica a Haaretz:

“El agua, en particular el agua para beber, era sagrada. En la religión griega estaba protegida por las ninfas, que podían volverse muy malvadas cuando alguien maltrataba a sus aguas.”

En la antigüedad, la gente utilizaba los oráculos como guía no solo para conocer el futuro. También preguntaban por sencillas cuestiones cotidianas, como la posible solución a algún problema, la curación de una enfermedad, si encontrarían el amor, etc.

El pozo-oráculo estaba revestido interiormente con cilindros de arcilla. Los investigadores han descubierto en ellos más de veinte inscripciones en griego. Todas ellas incluían la misma frase: “Ven a mi, Oh Peán, y trae contigo el oráculo verdadero”. La palabra “Peán” es uno de los epítetos que designaba al dios Apolo, deidad masculina asociada al arte, la purificación y la adivinación.

Apolo, dios de la luz, la elocuencia, la poesía y las Bellas Artes, aparece en esta pintura junto a Urania, musa de la astronomía. (Public Domain)

Apolo, dios de la luz, la elocuencia, la poesía y las Bellas Artes, aparece en esta pintura junto a Urania, musa de la astronomía. (Public Domain)

El pozo oráculo permaneció oculto durante siglos bajo otro elemento muy importante del antiguo templo. En el año 2012, los investigadores descubrieron que se había colocado meticulosamente un omphalos sobre una losa de mármol que, a su vez, cubría una abertura. Esta losa se levantó con cuidado empleando una grúa y debajo de ella se encontró este pozo circular. Según el autor de Ancient Origins Wu Mingren: “un omphalos es un potente elemento simbólico de piedra. Considerado el ‘ombligo del mundo’, el punto central desde el que tuvo su origen la vida en la tierra, el omphalos era un objeto del simbolismo religioso helénico que permitía la comunicación directa con los dioses.”

Aunque el Omphalos de piedra de Delfos es el más famoso de todos, no es de hecho el único. Se han descubierto omphalos de piedra en diversos lugares como Tebas y Karnak en Egipto y en edificios de la cultura Vinca del sudeste de Europa, aunque estas piedras probablemente desempeñaran una función diferente a la del Omphalos de Delfos. Por ejemplo, muchos edificios de la cultura Vinca incluían en su construcción un omphalos de piedra, lo que indica que estos elementos probablemente tuvieran algún significado ritual para las gentes de aquella antigua cultura.

‘Omphalos’ (‘ombligo del mundo’) de mármol, que representa en este caso la piedra que Zeus arrojó desde los cielos. Fotografía: Jutta Stroszeck

‘Omphalos’ (‘ombligo del mundo’) de mármol, que representa en este caso la piedra que Zeus arrojó desde los cielos. Fotografía: Jutta Stroszeck

El oráculo fue descubierto en Kerameikos, barrio del centro de Atenas situado al noroeste de la Acrópolis. Llevan realizándose excavaciones en esta zona de la capital griega desde el siglo XIX. El yacimiento incluye un gran santuario que contenía miles de valiosos objetos. El nombre del barrio, Kerameikos, procede de la palabra griega que significa ‘cerámica’. Era un distrito de alfareros, pintores de vasijas y otros artesanos implicados en la fabricación de la famosa Cerámica Ática. Cerca de este barrio estaban la antigua ágora y la famosa Academia de Platón. Además, en Kerameikos se encontraba el más importante cementerio de la antigua Atenas. Sus tumbas más antiguas son de principios de la Edad del Bronce (2700 a. C. – 2000 a. C.). Los enterramientos continuaron a lo largo del tiempo, y el cementerio se expandió durante los periodos Submicénico (1100 a. C. – 1000 a. C.), Geométrico (1000 a. C. – 700 a. C.) y Arcaico (700 a. C. – 480 a. C.). Continuó en uso en épocas posteriores hasta bien entrada la época cristiana (600 d. C.).

Parque arqueológico de Kerameikos, Atenas. (Public Domain)

Parque arqueológico de Kerameikos, Atenas. (Public Domain)

Los arqueólogos también han hallado en Kerameikos unos baños públicos. Estos baños eran utilizados tanto por los ciudadanos de Atenas como por viajeros y visitantes. Fueron descubiertos durante la temporada de excavaciones en curso. Los investigadores creen que se trata de los baños citados por el orador griego Iseo y a los que se refiere también Aristófanes. Estuvieron en uso entre los siglos V a. C. y III a. C. A menudo los utilizaban estudiantes de la Academia de Platón, además de los artesanos de la zona.

Imagen de portada: Pozo oráculo consagrado a Apolo. Data aproximadamente de hace 1.800 años, pero podría haber sido utilizado para la adivinación desde mucho antes. Fotografía: Jutta Stroszeck.

Autor: Natalia Klimzcak

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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