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Ancient Origins España y Latinoamérica

Descubiertos dibujos infantiles en un manuscrito medieval napolitano del siglo XIV

Un equipo de investigadores ha descubierto recientemente un sorprendente conjunto de dibujos infantiles garabateados en los márgenes de un manuscrito medieval napolitano del siglo XIV. El descubrimiento arroja nueva luz sobre cómo se desarrollaban el aprendizaje y la educación de los niños en la Edad Media y demuestra sus similitudes con la educación que reciben los niños de hoy en día.

Un artículo publicado recientemente en la revista Cogent Arts & Humanities, describe este notable libro del siglo XIV hallado en un convento franciscano de Nápoles y que presenta en sus páginas estos dibujos garabateados en sus márgenes. Parecen ser obra de niños traviesos, y son muy parecidos a los que dibujaría cualquier niño de hoy en día.

Según Deborah Thorpe, uno de los autores del estudio, los dibujos fueron descubiertos por casualidad al realizar una investigación sobre un tema diferente. Como experta en manuscritos medievales de la Universidad de York (Canadá), Thorpe opina que los dibujos representan a un ser humano, una vaca o caballo y algún tipo de diablo o demonio.  

“Estaba hojeando una base de datos online de manuscritos medievales y me encontré con las imágenes de estos bellos dibujos garabateados en sus márgenes, y me pareció que tenían el aspecto de haber sido hechos por niños. Pensé: ‘son realmente interesantes, ¿nadie ha escrito nada sobre esto?’”, explica Thorpe.

Personaje dibujado por un niño. Manuscrito LIS 361, Centro Kislak para Colecciones Especiales, Libros Raros y Manuscritos, Bibliotecas de la Universidad de Pensilvania, folio 23r

Thorpe no disponía de los conocimientos necesarios para analizar debidamente el descubrimiento, por lo que incluyó en su equipo a varios psicólogos infantiles. Éstos presentaron un conjunto de criterios que les permitió clasificar los dibujos y determinar la edad aproximada del artista. Examinaron las formas alargadas, las piernas, realmente largas, la ausencia de torso y el énfasis en las cabezas. Existen similitudes entre los dibujos que hacen los diferentes niños en función de sus edades. Los investigadores concluyeron, por tanto, que los dibujos eran obra probablemente de niños de edades comprendidas entre los 4 y los 6 años.

Existen ejemplos ya conocidos de dibujos infantiles históricos, pero según Thorpe es la primera vez que se han clasificado dibujos de este tipo presentes en textos medievales como obra de niños de una edad determinada mediante el uso de una serie de criterios psicológicos. Este hecho demuestra que los niños de entonces disfrutaban jugando, aprendiendo y expresando su imaginación, exactamente igual que hacen los niños de hoy en día.

El manuscrito trata cuestiones relacionadas con la astronomía, incluyendo además fechas bíblicas y tablas para determinar cualquier día de la semana entre 1204 y 1512, sermones religiosos y textos sobre astrología.

El descubrimiento de Thorpe, pese a ser impresionante, no constituye los únicos ni los más antiguos dibujos infantiles del pasado descubiertos hasta la fecha. April Holloway  informaba el 29 de junio del año 2014 sobre otro descubrimiento fascinante: “Un equipo de arqueólogos ha desenterrado seis antiguos textos rusos escritos sobre corteza de abedul en la histórica ciudad de Vekliky Novgorod, en el noroeste de Rusia, según informaciones publicadas en Voice of Russia. El descubrimiento se une a una colección de ya más de 1.000 textos escritos sobre corteza de abedul, que han resultado ser increíblemente significativos a la hora de modificar nuestras ideas tradicionales sobre las tasas de alfabetización en la antigua Rusia, abriendo de este modo una nueva página en el estudio de la lengua rusa y arrojando nueva luz sobre el conocimiento de la antigua cultura del norte de Rusia.

Carta nº 202 escrita e ilustrada por un niño sobre corteza de abedul a mediados del siglo XIII. (Wikimedia)

Entre los autores y destinatarios de los documentos de corteza de abedul hay sacerdotes, altos funcionarios, propietarios de viviendas, mercaderes, administradores, artesanos, guerreros, mujeres e incluso niños. Uno de los documentos, por ejemplo, incluye lecciones de ortografía y dibujos realizados por un niño llamado Onfim, que se calcula que tendría entre 6 y 7 años de edad por aquel entonces.

La primera de estas cartas de corteza de abedul fue descubierta el 26 de julio de 1951 por Nina Fedorovna Akulova, y desde entonces se han hallado muchas más, hasta un total de 1.025 – 923 solo en Novgorod – datadas por lo general entre finales del siglo XI y principios del siglo XV. Prácticamente todas están escritas con estiletes de bronce y hierro, nunca con tinta. Las cartas se conservaron gracias al terreno pantanoso, que las mantuvo aisladas del oxígeno. Muchas de ellas han sido descubiertas en las calles, ya que éstas se encontraban antiguamente pavimentadas con troncos que acababan hundiéndose en el suelo, cubriendo de este modo nuevas capas de terreno las más antiguas, entre las que se encontraban las cartas.”

Imagen de portada: Dibujos infantiles hallados en un manuscrito medieval. LIS 361, Centro Kislak para Colecciones Especiales, Libros Raros y Manuscritos, Bibliotecas de la Universidad de Pensilvania, folio 26r.

Autor: Natalia Klimzcak

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.