Portada - Esta imagen de la tablilla de Antioquía se obtuvo utilizando la tecnología de toma de imágenes por transformación de reflectancia. Fuente: Paula Artal-Isbrand, conservadora de los Museos de Arte de Princeton, con permiso de Alexander Hollman.

Descubierta antigua maldición judía destinada a hundir a un rival en las carreras de cuadrigas

Los expertos han realizado el notable descubrimiento de una maldición en un amuleto de plomo procedente del Imperio romano de Oriente. Según el Jerusalem Times , los investigadores quedaron asombrados cuando consiguieron finalmente descifrar el mensaje del documento después de varias décadas.  El amuleto contenía una maldición que fue utilizada para maldecir a un competidor auriga, rival en las carreras de cuadrigas. Lo más notable sobre el amuleto es que es el primero en ser descubierto escrito en arameo, y casi con toda seguridad por un judío. La identidad del escritor que lanzó la maldición cuestiona nuestro conocimiento de la sociedad y las creencias judías en el siglo V d. C.

Un amuleto mágico

El antiguo documento, un rollo de plomo de 3,5 pulgadas (9cm) x 0.8 pulgadas (2cm) que se encontraba enrollado y atravesado por un clavo, fue depositado originalmente bajo el hipódromo de la histórica ciudad de Antioquía hace aproximadamente 1.600 años. Fue descubierto hace unos 70 años por investigadores de la Universidad de Princeton. El mensaje del amuleto no fue descifrado en el momento de su descubrimiento, y simplemente fue apartado al ser considerado otro de tantos e innumerables amuletos mágicos griegos o romanos de la época . El contenido del amuleto no fue descifrado hasta hace dos años, cuando investigadores de la Universidad de Colonia escanearon electrónicamente el antiguo documento. Y quedaron asombrados por lo que encontraron…

La tablilla de plomo con una maldición hallada en Antioquía. Fuente: Paula Artal-Isbrand, fotografía utilizada con permiso de Alexander Hollmann

La tablilla de plomo con una maldición hallada en Antioquía. Fuente: Paula Artal-Isbrand, fotografía utilizada con permiso de Alexander Hollmann

El idioma de la maldición

El amuleto no fue escrito en griego o en latín, sino en un dialecto del arameo, idioma utilizado por muchas comunidades judías de la época, y este hecho sin duda no se esperaba. El amuleto fue entregado a Rivka Elitzur-Leiman de la Universidad de Tel Aviv, investigadora y experta en amuletos mágicos judíos de la época. Elitzur-Leitman empleó la tecnología de toma de imágenes por transformación de reflectancia para estudiar la tablilla, lo que le permitió descifrar las inscripciones grabadas sobre su superficie, a pesar de haber sido dañadas por un clavo.

‘Balaam y el ángel’, pintura de Gustav Jaeger, 1836. (Dominio público)

‘Balaam y el ángel’, pintura de Gustav Jaeger, 1836. (Dominio público)

Un apostante solicita la ayuda del ángel de Balaam

Elitzur-Leiman descubrió que el contenido de la tablilla estaba relacionado con la historia bíblica de Balaam, del libro de los Números, y que es sin duda de origen judío. La historia de Balaam nos habla de un ángel que detuvo al asna de Balaam, y el autor de la maldición quería que este ángel se plantara ante un auriga rival en una carrera. La maldición también instaba a Dios, mencionado bajo su nombre hebreo ‘Yahvé’, para que hundiera en el barro al ‘equipo azul’, un popular equipo de cuadrigas de la época. Según Breaking Israel News , ‘este es el único ejemplo conocido de este tipo de rollos de hechizos que puede ser atribuido a judíos.’

Carrera de cuadrigas en el Circo Máximo, óleo de Alfredo Tominz, 1890. (Dominio público)

Carrera de cuadrigas en el Circo Máximo, óleo de Alfredo Tominz, 1890. (Dominio público )

Para qué se lanzaban maldiciones en la Antigüedad

El uso de amuletos mágicos para lanzar maldiciones era muy habitual en la época. También era muy popular entre los judíos, a pesar de estar prohibido por los rabinos. De hecho, algunos judíos continúan realizando este tipo de prácticas en nuestros días. Estos amuletos y rollos eran utilizados por muchas razones, entre las que se incluyen los encantamientos de amor y conjurar el ‘mal de ojo’. Muchos de ellos, como en el caso de este rollo de plomo, hacían referencia a la Biblia y a los Salmos. El antiguo documento demuestra que los judíos, al igual que griegos y romanos, se dedicaban a lanzar maldiciones y hechizos en la Antigüedad a pesar de las prohibiciones bíblicas.

El hecho de que la maldición sea lanzada por un judío a un conductor de cuadrigas es quizás el descubrimiento más importante. El desconocido autor consiguió enterrar el objeto bajo el suelo del hipódromo de Antioquía para que se ‘activara’ al pasar la cuadriga por encima de él. El hallazgo más importante es que este individuo judío estaba de forma clara muy involucrado emocionalmente en las carreras de cuadrigas, a pesar de estar expresamente prohibida la magia por los rabinos. Según el Jerusalem Times , el rollo es “la prueba de que hasta los aficionados judíos utilizaban maldiciones.”

Miniatura medieval del siglo XIV que ilustra el relato bíblico de Balaam y su asna. (Dominio público)

Miniatura medieval del siglo XIV que ilustra el relato bíblico de Balaam y su asna. ( Dominio público )

También los judíos

Este rollo de plomo de 1.600 años de antigüedad nos proporciona una singular perspectiva de la vida de los judíos en un tiempo en el que la sociedad bizantina estaba emergiendo en el Imperio romano de Oriente. El antiguo documento ofrece pruebas contundentes de que hechizos y amuletos mágicos eran utilizados por algunos judíos en aquella época, al igual que por otros grupos étnicos. El hallazgo también demuestra que al menos algunos miembros de la comunidad judía seguían las carreras de cuadrigas con pasión, y eran tan aficionados como griegos y romanos. Esto indicaría que los judíos de la época interactuaban activamente con sus vecinos cristianos y paganos, y que al menos algunos de ellos se encontraban fuertemente influenciados por la cultura grecolatina en el siglo V d. C.

Imagen de portada: Esta imagen de la tablilla de Antioquía se obtuvo utilizando la tecnología de toma de imágenes por transformación de reflectancia. Fuente: Paula Artal-Isbrand, conservadora de los Museos de Arte de Princeton, con permiso de Alexander Hollman.

Autor: Ed Whelan

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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