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Portada - Restos óseos hallados en uno de los enterramientos. (Fotografía: El Mundo/Ministerio de Antigüedades Egipcio)

Arqueólogos suecos descubren en Egipto importante y antiguo cementerio familiar de la época de Tutmosis III

En un principio, Tutmosis III no estaba destinado a reinar, pero su padre, el faraón Tutmosis II y su Gran Esposa Real, la reina Hatshepsut, no habían podido tener descendientes masculinos, así que fue él –hijo del faraón y de una esposa secundaria–, quien acabó gobernando el gran país del Nilo.

Tutmosis III poseía todas las cualidades y virtudes necesarias para transformarse en un magnífico gobernante: su extraordinaria capacidad militar, sumada a un valor a toda prueba, le otorgaron la lealtad del ejército más poderoso del Oriente Próximo. Y fue precisamente al mando de sus tropas como Tutmosis III forjó el mayor imperio egipcio de la historia. Un imperio que abarcaba desde la actual Siria hasta la cuarta catarata del Nilo, en lo que hoy es Sudán.

Estatua de Tutmosis III expuesta en el Museo de Historia del Arte de Viena. Adquirida en el año 1821 por Ernst August Burghart en Egipto. (Public Domain)

Estatua de Tutmosis III expuesta en el Museo de Historia del Arte de Viena. Adquirida en el año 1821 por Ernst August Burghart en Egipto. (Public Domain)

Ahora, según informaciones publicadas por el diario español El Mundo, un suculento filón ha aparecido al abrigo de la ladera norte de Gebel el Silsila, un yacimiento arqueológico ubicado a unos 65 kilómetros de la ciudad egipcia de Asuán, situada en el sur del país, donde un equipo de arqueólogos suecos ha hallado una docena de tumbas excavadas en la roca junto a un auténtico tesoro arqueológico formado por restos de ovejas, cabras, un par de percas del Nilo y un cocodrilo, esparcidos junto a los esqueletos de niños y adultos. Un formidable descubrimiento que nos remonta hasta justo la época en la que gobernó Tutmosis III.

Dichos enterramientos han cambiado el mapa conocido de la necrópolis, célebre por sus canteras de piedra arenisca de la que proceden los admirados colosos de Memnón. Según John Ward, codirector de la misión, la mayoría de los enterramientos fueron saqueados en la antigüedad, y habían permanecido sepultados bajo tres metros de sedimentos del Nilo y desechos de una cantera cercana.

Entrada a las tumbas recientemente descubiertas. (Fotografía: El Mundo/Ministerio de Antigüedades Egipcio).

Entrada a las tumbas recientemente descubiertas. (Fotografía: El Mundo/Ministerio de Antigüedades Egipcio).

"Las estratificaciones son fáciles de identificar y proporcionan una gran cantidad de información sobre la forma en la que se depositaron los escombros. Nos ofrecen una visión cronológica del área", ha subrayado el experto en declaraciones recogidas por El Mundo.

El equipo científico ha levantado acta de tres enterramientos distintos: una cripta tallada en la roca, una tumba poco profunda rellena de piedras y otra oquedad en la que se han hallado varios niños envueltos en telas y colocados dentro de un ataúd de madera junto a collares, recipientes de cerámica, piedras coloreadas y amuletos entre los que destaca la figura de Bes, dios del antiguo Egipto protector del hogar y de los niños, representado como un genio enano, barbudo.

Relieve del dios Bes descubierto en Dendera, Egipto. (Hajor/GNU Free)

Relieve del dios Bes descubierto en Dendera, Egipto. (Hajor/GNU Free)

Entre los descubrimientos también cabe destacar una docena de esqueletos de ovejas y cabras, una pareja de parcas del Nilo y la carcasa, casi completa, de un cocodrilo adulto. Asimismo, junto a ellos se han hallado sarcófagos de arenisca, ataúdes de cerámica policromada, cartonaje, envolturas textiles y orgánicas, platos y vasijas de cerámica, joyas, amuletos y escarabeos.

Por su parte, en el periódico español ABC se indica que los expertos creen que las tumbas podrían pertenecer a una familia completa. También se añade que se han observado indicios de desnutrición en algunos de los restos, así como la presencia de huesos rotos provocados al llevar a cabo, en vida, trabajos pesados, según ha apuntado Maria Nilsson, codirectora de la expedición junto con John Ward. Muchas de esas lesiones parecen encontrarse en un estado avanzado del proceso de curación, lo que además sugiere una asistencia médica eficaz.

Uno de los escarabeos recuperados en las tumbas. (Fotografía: ABC/Ministerio de Antigüedades Egipcio)

Uno de los escarabeos recuperados en las tumbas. (Fotografía: ABC/Ministerio de Antigüedades Egipcio)

Los arqueólogos suecos de la Universidad de Lund llevan trabajando en la zona desde el año 2012, y sus hallazgos desde entonces han sido calificados como “importantes” por Mahmoud Afify, actual ministro de Antigüedades egipcio, ya que están cambiando la percepción de la historia de Gebel el-Silsila. Se espera que próximos estudios revelen nuevos datos sobre los individuos allí enterrados y ahora finalmente descubiertos.

Imagen de portada: Restos óseos hallados en uno de los enterramientos. (Fotografía: El Mundo/Ministerio de Antigüedades Egipcio)

Autor: Mariló T. A.

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