X

We value your privacy

We and our partners use technology such as cookies on our site to personalise content and ads, provide social media features, and analyse our traffic. Click below to consent to the use of this technology across the web. You can change your mind and change your consent choices at anytime by returning to this site.

Ancient Origins España y Latinoamérica

Arqueólogos Canarios Descubren en Luxor una Copa Ceremonial de la Dinastía de los Faraones Negros

Un equipo de científicos, compuesto por miembros de la tinerfeña Universidad de La Laguna y encargado de llevar a cabo una misión arqueológica en Luxor, ha descubierto recientemente una copa ceremonial procedente de la dinastía XXV, también conocida como “la de los Faraones Negros”.

Dirigidos por Miguel Ángel Molinero, profesor titular de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de dicha universidad, los investigadores jamás sospecharon que a lo largo de esta cuarta campaña en tierras egipcias, fueran a recuperar la copa que viene a confirmar que la tumba TT209 de Luxor pertenece a la Dinastía XXV o Kushita, de origen nubio.

Luxor es una población edificada sobre las ruinas de la milenaria Tebas, capital del Imperio Nuevo del Antiguo Egipto. Situada sobre la ribera oriental del río Nilo es la ciudad de los grandes templos del antiguo Egipto y de las célebres necrópolis de la ribera occidental, donde recibían sepultura  faraones y nobles, lugares ahora conocidos como Valle de los Reyes y Valle de las Reinas.

Fotografía nocturna del exterior del Templo de Luxor. (Wikimedia Commons)

LA TUMBA DE NISEMRO

El trabajo de los expertos españoles en la tumba, que pudo haber pertenecido a un  antiguo alto funcionario egipcio de nombre Nisemro, se reanudó el 12 de junio pasado y se prolongó hasta el 24 de julio. Como podemos leer en el diario El Mundo, la entrada a la tumba de Nisemro se encontraba obstruida por los escombros producto de la demolición en el año 2007 de varias construcciones ilegales, habiéndose perdido también la referencia de su situación. Además, a lo largo de los siglos las riadas habían arrastrando gran cantidad de sedimentos hasta su interior, con la consiguiente humedad y el problema que ello suponía para la conservación de los restos arqueológicos. Finalmente, fue localizada por este mismo equipo de arqueólogos en el año 2012 gracias a los informes escritos por los investigadores de comienzos del siglo XX y a planos de mediados de los años sesenta.

"La puerta estaba abierta para la nueva campaña. Los relieves de Nisemro, el propietario de la tumba, parecían orgullosos de haber actuado como protectores del cierre desde las jambas de la puerta", señalaron los arqueólogos al volver a encontrarse con una edificación que estuvo completamente cubierta de sedimentos "hasta el techo" y donde aún lo están varias de sus cámaras, según informaciones publicadas en el diario 20 Minutos

Incluso han encontrado en la tumba huellas y rastros dejados en ella tanto por los egiptólogos que les precedieron como por los saqueadores que la visitaron a lo largo de los siglos: "De los primeros nos gusta identificar qué testimonios estratigráficos han quedado de su paso. Los segundos no nos gustan nada, porque los reconocemos por sus consecuencias: el hueco que ha dejado el robo de un relieve, por mencionar un caso concreto", declaran los científicos. Asimismo han relatado que entre los materiales hallados en el interior disponen de varios recipientes ptolemaicos de estilo floral que sirven para datar la reutilización de la tumba en esa época para uso ceremonial.

Entrada de la tumba de Nimsero en Luxor. (Fotografía: eldiario.es/canariasahora)

EL DESCUBRIMIENTO DEL GRIAL DE LOS FARAONES NEGROS

 Las piezas cerámicas que encontraron los arqueólogos españoles muestran motivos de lotos y estilizadas hojas de plantas acuáticas del Nilo, correspondiendo a un modelo determinado que se desarrolló entre mediados del siglo III a. C. y finales del II a. C. Estos descubrimientos ya les permitieron afirmar el pasado 25 de junio: "Tenemos la seguridad de que la tumba es de la Dinastía Kushita. El título principal del propietario tiene un único paralelo en un funcionario nubio de comienzos de la dinastía XXV y el conjunto de la titulatura de ambos es similar, pero apenas hemos encontrado restos de cultura material que puedan atribuirse a esa dinastía".

Sin embargo, a finales de junio los arqueólogos fueron hallando evidencias materiales de un ritual funerario "en un número muy alto en forma, por ahora, de recipientes cerámicos. No son testimonios de vida cotidiana sino ceremoniales, pues junto a los grandes contenedores aparecen también copas con el borde quemado".

Por eso es tan sumamente importante la copa hallada ahora, puesto que “es el primer objeto completo encontrado en la tumba que puede atribuirse a esa dinastía. Aunque no apareció en estratos de utilización de la tumba, sino en el depósito de una riada, para nosotros es tan valiosa como si fuera el Grial", añaden los egiptólogos canarios.

Ruinas del Templo de Amón de Gebel Barkal, centro religioso principal de la Dinastía XXV o Dinastía Kushita. (Wikimedia Commons)

En cuanto al momento en que esa ceremonia tuvo lugar, no parece ser la del enterramiento original, pues la cronología de estas cerámicas es, al menos, 400 años posterior a la construcción de la tumba TT 209, en torno a la primera mitad del siglo IV a. C. "Cada sala nos da imágenes inesperadas de la vida y la muerte en el pasado. Seguro que podemos esperar sorpresas cuando retomemos el trabajo",  afirmaron los egiptólogos al finalizar la actual temporada de excavaciones.

Aún queda en la tumba más de medio metro de sedimentos varios, pero los especialistas auguran que la próxima campaña puede ser "la vía de tránsito a nuevos descubrimientos".

Imagen de portada: Fotografía de la copa descubierta y ya conocida como “el grial de Luxor”. (Fotografía: EFE/20 Minutos)

Autor: Mariló T. A.