Portada - Dos manuscritos del Mar Muerto en su ubicación original de las cuevas de Qumram poco antes de ser recuperados por los arqueólogos para su conservación y estudio. (Public Domain)

Arqueólogos buscan los últimos Manuscritos del Mar Muerto en la Cueva de las Calaveras

La Autoridad de Antigüedades de Israel ha iniciado recientemente unas exhaustivas excavaciones arqueológicas en las cuevas del Desierto de Judea con la intención de recuperar los últimos Manuscritos del Mar Muerto, los textos más antiguos que han llegado hasta nosotros escritos en lengua hebrea.

La Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) y el Heritage Project han dado inicio a estas excavaciones en las cuevas del Desierto de Judea a fin de impedir que estos manuscritos sean robados.

“Durante muchos años nuestro patrimonio histórico y bienes culturales más importantes han sido excavados ilegalmente y saqueados en las cuevas del Desierto de Judea por codicia. El objetivo del plan nacional que estamos anunciando es excavar y encontrar todos los manuscritos que queden aún en las cuevas, de forma definitiva, de modo que sean rescatados y custodiados por el estado,” ha declarado sobre la expedición Israel Hasson, director general de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

La Cueva de las Calaveras, en la que se están realizando las excavaciones, se encuentra a unos 80 metros de distancia de la cima de la pared rocosa, y aproximadamente 250 metros por encima de la base del wadi.

A causa de las dificultades que implica el acceso al yacimiento, la Autoridad de Antigüedades de Israel ha obtenido un permiso especial de la Autoridad de Parques y Naturaleza para construir un camino de acceso, que aún así requerirá la utilización preventiva de equipo para descenso en rápel a fin de garantizar la seguridad de los participantes en las excavaciones.

Investigador en la Cueva de las Calaveras (Fotografía: cortesía de la AAI)

Investigador en la Cueva de las Calaveras (Fotografía: cortesía de la AAI)

Más de 500 voluntarios y personal de campo procedentes de Israel y otros países han sido necesarios para realizar esta tarea, y están viviendo y durmiendo actualmente en un campamento situado en pleno desierto.

La actual temporada de excavaciones finalizará en otras dos semanas, siempre y cuando este plazo sea suficiente para extraer la valiosa información arqueológica que se espera encontrar en el interior de la cueva.

“Las excavaciones de Nahal Tse’elim constituyen una operación de una complejidad y un alcance extraordinarios, sin precedentes en el Desierto de Judea en los últimos treinta años. A pesar de las rigurosas medidas disuasorias adoptadas contra los ladrones de antigüedades, aún somos testigos de graves actos de saqueo que desgraciadamente son posibles en un desierto tan extenso como éste. Hay cientos de cuevas en las paredes rocosas de la zona, de difícil y peligroso acceso. En casi todas las cuevas que hemos examinado encontramos evidencias de actuaciones ilegales, y eso es algo sencillamente desolador. La pérdida de posibles hallazgos constituye un daño irreparable que no podemos tolerar,” ha afirmado Amir Ganor, jefe de la unidad de prevención de robo de antigüedades de la AAI.

Cueva 4 de Qumram, situada en el desierto de Judea. En esta cueva se encontraron el noventa por ciento de los famosos Manuscritos del Mar Muerto. (Public Domain)

Cueva 4 de Qumram, situada en el desierto de Judea. En esta cueva se encontraron el noventa por ciento de los famosos Manuscritos del Mar Muerto. (Public Domain)

Los Manuscritos del Mar Muerto

Hace más de cincuenta años, una piedra arrojada a una cueva por un pastor beduino condujo al que algunos consideran el mayor descubrimiento arqueológico del siglo XX. El beduino oyó que la piedra que había lanzado parecía haber roto un objeto de cerámica. Al acercarse para investigar, halló el primero de los que acabaron siendo conocidos como los Manuscritos del Mar Muerto.

Dos de las tinajas de cerámica halladas en Qumram en las que se encontraron algunos de los Manuscritos del Mar Muerto. (Public Domain)

Dos de las tinajas de cerámica halladas en Qumram en las que se encontraron algunos de los Manuscritos del Mar Muerto. (Public Domain)

Cuando se consiguió clasificar todos los documentos hallados junto con sus fragmentos, se contabilizaron en total unos 800 manuscritos. Aproximadamente una cuarta parte de ellos, poco más de 200 manuscritos, eran copias de pasajes de la Biblia hebrea. Otros manuscritos consistían en antiguos escritos judíos no bíblicos, tanto apócrifos como pseudoepigráficos.

Algunos de los manuscritos que más fascinaron a los estudiosos resultaron ser documentos desconocidos hasta la fecha. Entre ellos había interpretaciones de cuestiones relacionadas con la ley judía, normas específicas para la comunidad formada por la secta que habitaba en Qumram, poemas litúrgicos y oraciones, así como obras escatológicas que revelan puntos de vista diversos sobre el cumplimiento de la profecía de la Biblia sobre los últimos días. También hay en esta colección de textos singulares comentarios de pasajes bíblicos, los antecedentes más antiguos de las actuales Biblias comentadas.

Fragmento de uno de los Manuscritos del Mar Muerto, perteneciente al texto conocido como Documento de Damasco (Public Domain)

Fragmento de uno de los Manuscritos del Mar Muerto, perteneciente al texto conocido como Documento de Damasco (Public Domain)

Se están llevando a cabo nuevos intentos por rescatar los restantes manuscritos que podrían encontrarse aún ocultos en las cuevas del desierto de Judea desde hace más de 2.000 años.

“Resulta estimulante observar el extraordinario trabajo de los voluntarios, que han echado una mano y participado en las excavaciones a pesar de las complicadas condiciones del terreno, con el deseo de formar parte de una expedición histórica y descubrir hallazgos que pueden aportar información de un valor incalculable sobre nuestro pasado en esta región. Ha llegado la hora de que el Estado emprenda una acción de envergadura a fin de rescatar los bienes culturales de inmensa importancia histórica que aún pueden quedar en las cuevas. Deberán asignarse cantidades importantes que permitan a la Autoridad de Antigüedades de Israel embarcarse en una operación a gran escala para estudiar exhaustivamente este desierto, incluidas las cuevas, y excavar los manuscritos. Después de todo, los Manuscritos del Mar Muerto son de una gran importancia religiosa, histórica y política para judíos, cristianos y en definitiva para toda la humanidad,” concluye Hasson.

Imagen de portada: Dos manuscritos del Mar Muerto en su ubicación original de las cuevas de Qumram poco antes de ser recuperados por los arqueólogos para su conservación y estudio. (Public Domain)

Autor: Sam Bostrom

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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