X

We value your privacy

We and our partners use technology such as cookies on our site to personalise content and ads, provide social media features, and analyse our traffic. Click below to consent to the use of this technology across the web. You can change your mind and change your consent choices at anytime by returning to this site.

Ancient Origins España y Latinoamérica

Tsunamis Mediterráneos Pudieron Inspirar el Relato Bíblico de Moisés Separando las Aguas del Mar Rojo

Dos científicos de la Universidad de Sevilla, España, cuestionan en una serie de trabajos la milagrosa separación bíblica de las aguas del Mar Rojo, así como la ruta tomada por Moisés y el pueblo judío durante su éxodo por el desierto. Según sus investigaciones las catástrofes naturales asociadas a la explosión volcánica de la isla mediterránea de Santorini, incluida la secuencia de tsunamis que desencadenó, pudieron haber inspirado dicho relato bíblico, sin ajustarse a una interpretación literal de los fenómenos acaecidos.

La erupción minoica de Santorini, que se produjo entre los años 1639 a. C. y 1616 a. C., fue una de las mayores erupciones volcánicas del planeta en los últimos 10.000 años. Sin lugar a dudas uno de los fenómenos naturales más significativos ocurridos en el Mar Egeo durante la Edad del Bronce, hasta el punto que provocó un cambio climático en la región del Mediterráneo Oriental que, posiblemente, acabó afectando a todo el planeta.

La lava fluyendo hasta el mar y el posterior colapso de la caldera generaron gigantescos tsunamis que arrasaron el Mar Egeo con olas de entre 7 y 15 metros de altura, dejando depósitos sedimentarios característicos en muchos puntos de sus costas. Incluso en lugares tan alejados de Santorini como Sicilia y las costas de Israel también se han encontrado marcas similares que, además, han sido datadas, aproximadamente, en la misma fecha.

Cráteres volcánicos de la isla griega de Santorini (Wikimedia Commons)

Tsunamis en el Delta del Nilo

Las simulaciones numéricas de dinámica de fluidos realizadas por los investigadores Periáñez y Abril demuestran que los tsunamis con origen en la isla de Tera-Santorini no proyectaron fuera del Egeo suficiente energía como para explicar las marcas de Sicilia e Israel: “hay que encuadrar el episodio de Santorini dentro de una secuencia de intensa liberación de tensión tectónica en el Mediterráneo oriental”, afirman los expertos, según informaciones publicadas por SINC.

De este modo, los autores demuestran en sus trabajos que el deslizamiento del lecho marino en el libio Golfo de Sirte, que desplazó más de 11 km3 de sedimentos que se extienden por la  llanura abisal del Mar Jónico, y que ha sido datado en la misma fecha de la explosión de Santorini, pudo generar un tsunami lo bastante potente como para afectar a las costas de Sicilia, lo que vendría a explicar así los depósitos de tsunami allí descubiertos.

De manera similar, los depósitos presentes junto a las costas de Israel podrían ser el resultado de un tsunami generado por un deslizamiento submarino al este del Delta del Nilo, como vienen a demostrar los cálculos realizados por Abril y Periáñez. ¿Se podría corresponder por tanto dicho tsunami con el mítico éxodo bíblico?

Mapa en el que se pueden observar algunas de las direcciones de las ondas provocadas por la erupción minoica que tuvo lugar en la isla mediterránea de Santorini y que habrían alcanzado Egipto, llegando a afectar los tsunamis al delta del Nilo. (Wikimedia Commons)

El Mar de los Juncos Bíblico

En el relato bíblico del Éxodo, en el Antiguo Testamento, se indican los lugares que siguieron en su ruta los israelitas guiados por Moisés. Citamos textualmente: “Habló Yahveh a Moisés, diciendo: Di a los israelitas que se vuelvan y acampen frente a Pi Hajirot, entre Migdol y el mar, enfrente de Baal Sefón. Frente a ese lugar acamparéis, junto al mar.” (Éxodo 14, 1-2)

Por lo tanto, la separación de las aguas debió ocurrir en las inmediaciones de Migdol, ubicación identificada actualmente, gracias a diversos estudios arqueológicos desarrollados en la zona, con una fortaleza militar de la Vía de Horus, a orillas de la laguna de Shi-Hor, que se abría al Mediterráneo, al noroeste del Sinaí, y que sería el ‘Mar de los Juncos’ bíblico. Es por esto por lo que los investigadores de la E.T.S. de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla opinan que la referencia al Mar Rojo parece haber sido un error de traducción recurrente, recreando en sus simulaciones numéricas la antigua línea de costa del área de Migdol.

Sin embargo, todo lo anteriormente expuesto tampoco es suficiente como para asegurar que un tsunami fue el causante de la célebre separación de las aguas. De hecho existen aspectos cronológicos entre ambos eventos que no concuerdan. Tanto es así que hay expertos que opinan que en el libro del Éxodo se mezclan dos episodios diferentes acaecidos en distintas fechas. Además, tal y como explica perfectamente el artículo de SINC, los estudios geológicos en el Delta del Nilo han identificado diversos deslizamientos submarinos, pero con una cronología muy anterior, por lo que la ubicación del foco del tsunami y la magnitud del deslizamiento no pueden ser arbitrarios. De este modo, el impacto producido por estos tsunamis sobre las costas de Shi-Hor, según los cálculos, parece limitado.

La “separación de las aguas” de la que habla la Biblia podría haber tenido lugar en la laguna de Shi-Hor, que se abría al mar Mediterráneo al noroeste del Sinaí, y no en el Mar Rojo. (Flickr)

La separación de las aguas

Por su parte, Periáñez y Abril se han dedicado a estudiar un conjunto de 17 focos potenciales –lo que incluye terremotos originados por fallas tectónicas-, basándose en el criterio de causar el mayor impacto posible. Pero la oceanografía física del Delta del Nilo siempre tiende a irradiar la energía del tsunami mar adentro, produciendo impactos limitados en las antiguas costas de Shi-Hor:

los tiempos de avance y retroceso de las aguas, y la altura de las olas, de poco más de un metro, no se acomodan bien al relato bíblico, y nada tienen que ver con las imágenes de la película”, afirma el profesor Abril.

Sin embargo, los tsunamis por deslizamientos submarinos se caracterizan por provocar una gran depresión en la superficie del mar, a lo largo de la línea de ruptura, al tiempo que una cresta de ola crece en el frente de avance de los sedimentos. De esta manera, para los marinos que navegasen al norte del Sinaí, un tsunami en esa zona se habría visto como una “separación de las aguas”.

Por lo tanto, los autores de este estudios concluyen afirmando que las catástrofes naturales asociadas a la erupción micénica de Santorini, incluida la secuencia de tsunamis que se desencadenó, pudieron haber inspirado el relato bíblico del Éxodo, aunque no se ajustan, como es lógico, a una interpretación literal del mismo.

Posibles rutas seguidas por Moisés y el pueblo de Israel en su Éxodo bíblico, según las investigaciones de los expertos. (Imagen: US/SINC)

Imagen de portada: El Faraón y su ejército perecen ahogados al intentar cruzar el Mar Rojo, según se recoge en el Antiguo Testamento. Obra de Bartolo di Fredi. (Wikimedia Commons)

Autor: Mariló T.A.