Los neandertales y los mamuts lanudos parecen haber compartido más que solo un entorno. Fuente: anibal / Adobe Stock

Evolución Convergente: Neandertales y Mamuts Lanudos Pueden Haber Compartido Rasgos Genéticos

Un nuevo estudio de la Universidad de Tel Aviv sugiere que los perfiles genéticos de dos mamíferos extintos con ascendencia africana: mamuts lanudos, animales parecidos a elefantes que evolucionaron en la península ártica de Eurasia hace unos 600.000 años, y neandertales, seres humanos muy hábiles que evolucionaron en Europa. Hace alrededor de 400,000 años – poseen características moleculares compartidas de adaptación a ambientes fríos.

La investigación atribuye la relación entre el hombre y el elefante durante la época del Pleistoceno a su ecología mutua y entornos de vida compartidos, además de otras posibles interacciones entre las dos especies. El estudio fue dirigido por el profesor Ran Barkai y Meidad Kislev del Departamento de Arqueología y Culturas del Antiguo Cercano Oriente de TAU y publicado el 8 de abril en Human Biology.

Caza de mamut durante la edad de hielo. Fecha: alrededor del año 11 000 aC (Archivero / Adobe Stock)

Caza de mamut durante la edad de hielo. Fecha: alrededor del año 11 000 aC (Archivero / Adobe Stock)

"Dicen que eres lo que comes ..."

"Los neandertales y los mamuts vivieron juntos en Europa durante la Edad de Hielo. La evidencia sugiere que los neandertales cazaron y comieron mamuts durante decenas de miles de años y en realidad dependían físicamente de las calorías extraídas de los mamuts para su adaptación exitosa", dice el profesor Barkai. "Los neandertales dependían de los mamuts para su propia existencia.

"Dicen que eres lo que comes. Esto era especialmente cierto para los neandertales; pues comían mamuts pero aparentemente también eran genéticamente similares a los mamuts".

Adaptación al clima frío

Para evaluar el grado de semejanza entre los componentes genéticos del mamut y el neandertal, los arqueólogos revisaron tres estudios de casos de variantes genéticas relevantes y alelos, formas alternativas de un gen que surgen por mutación y se encuentran en el mismo lugar en un cromosoma asociado con el frío. La adaptación al clima fue encontrada en los genomas de mamuts lanudos y neandertales.

El primer estudio de caso describió la aparición mutua del gen LEPR, relacionado con la termogénesis y la regulación del tejido adiposo y el almacenamiento de grasa en todo el cuerpo. El segundo estudio de caso involucró genes relacionados con la actividad de la proteína queratina en ambas especies. El tercer estudio de caso se centró en las variantes de pigmentación de la piel y el cabello en los genes MC1R y SLC7A11.

La imagen muestra un paisaje del Pleistoceno tardío en el norte de España con mamuts lanudos (Mammuthus primigenius), équidos, un rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis) y leones cueva europeos (Panthera leo spelaea) con una canal de reno. (Información según el título de la misma imagen en Alan Turner (2004) National Geographic Prehistoric Mammals, Washington, D.C. (Mauricio Antón / CC BY 2.5)

La imagen muestra un paisaje del Pleistoceno tardío en el norte de España con mamuts lanudos (Mammuthus primigenius), équidos, un rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis) y leones cueva europeos (Panthera leo spelaea) con una canal de reno. (Información según el título de la misma imagen en Alan Turner (2004) National Geographic Prehistoric Mammals, Washington, D.C. (Mauricio Antón / CC BY 2.5)

Evolución convergente para neandertales y mamuts lanudos

"Nuestras observaciones presentan la probabilidad de semejanza entre numerosas variantes moleculares que dieron como resultado rasgos epigenéticos adaptados al frío similares de dos especies, las cuales evolucionaron en Eurasia a partir de un ancestro africano", explica Kislev. "Estos hallazgos notables ofrecen evidencia de apoyo para la disputa con respecto a la naturaleza de la evolución convergente a través del parecido molecular, en la que están presentes similitudes en las variantes genéticas entre las especies adaptadas.

"Creemos que este tipo de conexiones pueden ser valiosas para futuras investigaciones evolutivas. Son especialmente interesantes cuando involucran a otros mamíferos de cerebro grande, con largos períodos de vida, comportamientos sociales complejos y sus interacciones en hábitats compartidos con humanos primitivos".

Según el estudio, es probable que ambas especies provengan de ancestros que vinieron a Europa desde África y se adaptaran a las condiciones de vida en la Europa de la Edad de Hielo. Las especies también se extinguieron más o menos al mismo tiempo.

Mamut y hombre al atardecer. (adrenalinapura / Adobe Stock)

Mamut y hombre al atardecer. (adrenalinapura / Adobe Stock)

"Ahora es posible tratar de responder una pregunta que nadie ha hecho antes: ¿Hay similitudes genéticas entre los caminos de adaptación evolutiva en neandertales y mamuts?" Dice el profesor Barkai "La respuesta parece ser sí. Esta sola idea abre un sinfín de posibilidades para nuevas investigaciones en evolución, arqueología y otras disciplinas".

"En un momento en que los proboscides están bajo amenaza de desaparecer del mundo debido a la fea codicia humana por el marfil, resaltar nuestra historia compartida y las similitudes con los elefantes y los mamuts podrían ser un punto que vale la pena tomar en cuenta".

Imagen de Portada: Los neandertales y los mamuts lanudos parecen haber compartido más que solo un entorno. Fuente: anibal / Adobe Stock

El artículo, originalmente titulado 'Mamuts lanudos y neandertales pueden haber compartido rasgos genéticos', se publicó por primera vez en Science Daily.

Fuente: Amigos americanos de la Universidad de Tel Aviv. "Los mamuts lanudos y los neandertales pueden haber compartido rasgos genéticos: los hallazgos apuntan a una semejanza molecular en los rasgos de adaptación al clima de las dos especies". Ciencia diaria. ScienceDaily, 8 de abril de 2019.

Referencia

Kislev, Barkai. Neanderthal and Woolly Mammoth Molecular Resemblance: Genetic Similarities May Underlie Cold Adaptation Suite. Human Biology, 2018; 90 (2): 1 DOI: 10.13110/humanbiology.90.2.03

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