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Portada-Esta imagen muestra una calavera Yamnaya de la región de Samara coloreada con ocre rojo - Foto de Natalia Shishlina.jpg

El Nacimiento de la Eurasia Moderna: la Genética aporta Pistas sobre los Orígenes de los Euroasiáticos

¿Fue una migración masiva? ¿O más bien un lento y persistente goteo de personas, objetos e ideas los que pusieron los cimientos del mapa demográfico de Europa y Asia Central que conocemos en la actualidad? La Edad del Bronce (hace entre 5000 y 3000 años) fue un período de gran efervescencia cultural. Pero cómo llegaron a producirse los logros de aquella época es algo que aún hoy permanece envuelto en el misterio. 

El profesor adjunto Morten Allentoft del Centre for GeoGenetics (Centro para la GeoGenética) del Museo de Historia Natural de Dinamarca en la Universidad de Copenhague es genetista y autor principal del artículo de Nature. Explica el profesor: “Tanto los arqueólogos como los lingüistas tienen sus teorías sobre cómo se expandieron las diferentes culturas y lenguajes en esta parte del mundo. Los genetistas hemos colaborado recientemente con ellos para publicar una explicación basada en una cantidad ingente de análisis de ADN realizados con material procedente de esqueletos de la Edad del Bronce.”

Esqueletos de la Edad del Bronce hallados en Cliffs End Farm, Ramsgate, Inglaterra (Wessex Archaeology / Flickr)

Esqueletos de la Edad del Bronce hallados en Cliffs End Farm, Ramsgate, Inglaterra (Wessex Archaeology / Flickr)

Hasta ahora los arqueólogos se han dividido en dos campos diferentes. El profesor Kristian Kristiansen de la Universidad de Gotemburgo, que inició el proyecto junto con el profesor Eske Willerslev de la Fundación Lundbeck , explica: “El motivo principal de nuestro estudio era comprender los grandes cambios económicos y sociales que tuvieron lugar al principio del tercer milenio a. C., desde los Urales hasta Escandinavia. Las antiguas culturas agrarias Neolíticas fueron reemplazadas por una percepción completamente nueva de lo que significaban la familia, la propiedad y la identidad como seres humanos. Y otros arqueólogos comparten la opinión de que estos cambios tuvieron lugar como resultado de migraciones masivas.”

Con este nuevo estudio los investigadores confirman que los cambios llegaron como resultado de migraciones. Los investigadores consideran este punto interesante también porque progresos posteriores de la Edad del Bronce fueron una continuación de esta nueva percepción social. Esto se suma a que las migraciones también pueden explicar el origen de las familias de lenguajes del norte de Europa. Tanto la lingüística como la genética han estado con nosotros durante todo el tiempo hasta el presente. Kristian Kristiansen llega incluso a pensar que durante estos pocos siglos tuvieron lugar acontecimentos cruciales, tanto como una posible colonización de América.

Uno de los principales descubrimientos de este estudio es cómo estas migraciones provocaron enormes cambios en el material genético europeo, confiriendo en particular un alto grado de mestizaje a las poblaciones actuales. Genéticamente hablando, los antiguos europeos de la época posterior a estas migraciones son mucho más similares a los europeos actuales que los de antes de la Edad del Bronce.

Pueblos de guerreros nómadas

La reescritura del mapa genético comenzó a principios de la Edad del Bronce, hace unos 5.000 años. Desde las estepas del Cáucaso, la cultura Yamnaya emigró principalmente en dirección oeste para adentrarse en el norte y centro de Europa, y en menor grado en Siberia Occidental. Los Yamnaya se caracterizaban por un nuevo concepto de familia y propiedad. En el norte de Europa los Yamnaya se mezclaron con los pueblos de la Edad de Piedra que ya habitaban esa región y a lo largo de su camino fundaron la Cultura de la Cerámica Cordada, que genéticamente hablando se asemeja a los europeos actuales que habitan al norte de los Alpes.

Algo más tarde, hace unos 4.000 años la cultura Sintashta evolucionaba en el Cáucaso. Los avanzados carros de guerra y nuevas armas propios de esta cultura se estaban expandiendo rápidamente por toda Europa. La región al este de los Urales hasta el corazón de Asia Central fue colonizada hace unos 3.800 años por la cultura Andronovo. El estudio de los investigadores demuestra que esta cultura poseía un ADN que se puede considerar europeo.

Durante el último período de la Edad del Bronce, y al principio de la Edad del Hierro, pueblos del Asia Oriental migraron a Asia Central. Aquí no tuvo lugar una mezcla de genes, sino más bien una sustitución. Los genes europeos en esta región desaparecieron.

Guerreros-de-la-Edad-del-Bronce-haciendo-guardia (Mike Bishop / Flickr)

Guerreros de la Edad del Bronce (Mike Bishop / Flickr)

Una nueva escala

Estos nuevos resultados derivan de los análisis de ADN realizados en los esqueletos desenterrados en extensas regiones de Europa y Asia Central, introduciéndose por tanto estos detalles cruciales en la dinámica historia de la Edad del Bronce. Además de un conocimiento más profundo de los movimientos de población de esta época, los datos obtenidos también deparan otras sorpresas. Por ejemplo, contrariamente a lo que esperaba el equipo de investigadores, los datos revelaron que la tolerancia a la lactosa se elevó por aquel entonces a una alta frecuencia entre los europeos, en comparación a la creencia habitual hasta ahora de que se había desarrollado con anterioridad (hace entre 5.000 y 7.000 años). El co-autor y profesor adjunto Martin Sikora del Centro para la GeoGenética afirma: “La creencia más habitual en el pasado era que la tolerancia a la lactosa se desarrolló en los Balcanes u Oriente Medio en conexión con la aparición de la agricultura durante la Edad de Piedra. Pero ahora podemos observar que incluso a finales de la Edad del Bronce es raro encontrar la mutación que eleva este índice en Europa. Pensamos que pudo llegar con los pastores de la cultura Yamnaya procedentes del Cáucaso, pero que la selección que ha hecho a la mayor parte de europeos tolerantes a la lactosa tuvo lugar mucho más tarde.”

El artículo de Nature no solo aporta un nuevo enfoque en el estudio de la Edad del Bronce. También es la primera vez que se lleva a cabo un estudio tan exhaustivo sobre el origen genético de la población europea actual y su evolución a lo largo de la historia. El genetista y director del Centro para la GeoGenética Eske Willerslev lo explica con más detalle:

“Nuestro estudio es el primer estudio genómico a gran escala de una población real jamás llevado a cabo, basado en los datos obtenidos de individuos de épocas antiguas. Hemos analizado los datos de la secuencia del genoma de 101 individuos del pasado. Esto es más del doble de la cantidad total de individuos de la prehistoria cuya secuencia de genoma se había obtenido hasta la fecha. El estudio no se puede comparar a nada realizado anteriormente. Los resultados demuestran que la composición genética y distribución de los pueblos de Europa y Asia a día de hoy son un fenómeno sorprendentemente reciente – de hace sólo unos pocos miles de años.”

Imagen de portada: Esta imagen muestra una calavera Yamnaya procedente de la región de Samara, coloreada con ocre rojo. Foto de Natalia Shishlina

Fuente: Facultad de Ciencias – Universidad de Copenhague (10 de junio del 2015) El nacimiento de la moderna Eurasia. ScienceDaily.

Traducción: Rafa García

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