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Ilustración de estatuas de Anubis (MiaStendal / Adobe Stock)

Anubis, Dios Egipcio de los Muertos y el Inframundo

Como dios del embalsamamiento y los muertos, el más allá y las almas perdidas, Anubis es uno de los dioses más prominentes y místicos del antiguo Egipto. Fue conocido desde los primeros períodos en la historia de la civilización que se basó cerca del río Nilo.

Este dios fue mencionado por primera vez durante el período de la Primera Dinastía, pero es posible que futuras investigaciones puedan mostrar que estuvo presente incluso antes de eso. Sin embargo, es interesante notar que el nombre "Anubis" era desconocido antes de que los griegos llegaran a Egipto. En el antiguo idioma egipcio, se llamaba Anpu o Inpu. Este nombre tiene la misma raíz que una palabra que significa "niño real". Además, también está relacionado con la palabra "inp", que significa "decaer". Anubis también era conocido como "Imy-ut" ("El que está en el lugar del embalsamamiento") y "nub-tA-djser" ("señor de la tierra sagrada").

Anubis cuidando de la momia de un difunto. (Public Domain)

Anubis cuidando de la momia de un difunto. (Public Domain)

Un dios sin templos

Hasta la fecha, los arqueólogos no han desenterrado ningún templo monumental dedicado a Anubis. Sus “templos” parecen ser las tumbas y los cementerios. Los principales centros de su culto se encontraban en Asyut (Licópolis) y Hardai (Cinópolis). Su nombre aparece en las mastabas (tumbas de adobe) más antiguas conocidas de la Primera Dinastía, y se han hallado también varios relicarios consagrados a él. Uno de ellos fue descubierto en un cementerio de perros y chacales momificados de Anubeion, emplazamiento situado al este de Saqqara. Parece que mientras reinaron las primeras dinastías Anubis fue un dios aún más importante que Osiris. Pero esta jerarquía cambió en el Imperio Medio, aunque Anubis continuó siendo una de las deidades más importantes del panteón egipcio.  

Anubis era uno de esos dioses que actuaba en ocasiones en contra de los humanos. Era independiente: algunas veces ofrecía su ayuda, mientras que otras castigaba severamente. Una de sus funciones principales era la de “Guardián de las Balanzas.” Este título tenía relación con la creencia de que tras la muerte todo individuo era recibido por los dioses, que pesaban su corazón en una balanza muy especial. En las escenas de la ceremonia del pesaje del corazón que aparecen en el Libro de los Muertos aparece Anubis, que calibraba si el individuo era digno de acceder a la vida eterna. De este modo, Anubis tenía el poder de decidir el destino de las almas.

El dios egipcio Anubis (ilustración moderna inspirada en pinturas halladas en una tumba del Imperio Nuevo) (GFDL)

El dios egipcio Anubis (ilustración moderna inspirada en pinturas halladas en una tumba del Imperio Nuevo) (GFDL)

El dios Anubis era representado habitualmente como un chacal, y en ocasiones como un hombre, aunque siempre vestido de negro, un color vinculado a la desolación y el renacimiento. Anubis tenía una equivalente femenina llamada Anput, además de una hija, la diosa serpiente Kebechet. Estaba también relacionado con el dios Upuaut (Wepwawet), otra deidad egipcia con rasgos caninos.

Anubis era también el patrón de las almas en pena, huérfanos incluidos. Durante el período griego se le equiparó al dios Hermes. De hecho, los griegos crearon un nuevo dios unificando a ambos y le llamaron Hermanubis. Tomaron esta decisión para combinar las cualidades de Hermes como mensajero de los dioses con las de Anubis, que guiaba a los muertos a su encuentro. Con el paso del tiempo, Hermanubis acabó vinculado a Herpócrates a ojos de los romanos: un dios muy popular entre los alquimistas y filósofos del Renacimiento.

Estatua de Hermanubis, híbrido del dios egipcio Anubis y el dios griego Hermes (Museos Vaticanos) (CC BY-SA 3.0)

Estatua de Hermanubis, híbrido del dios egipcio Anubis y el dios griego Hermes (Museos Vaticanos) (CC BY-SA 3.0)

El más famoso de los relicarios de Anubis hallados hasta la fecha fue descubierto en la tumba de Tutankamón (KV62). Este relicario, una especie de arca sobre la que descansa la estatua de un chacal negro, se encuentra en la actualidad en el Museo Egipcio de El Cairo (JE61444). Fue hallado detrás de un acceso carente de paredes que conducía a una estancia utilizada como almacén. El arca se encontraba cerca del cofre canópico, que aún albergaba en su interior los vasos canopos.

El Guardián de los Muertos

Las funciones principales de Anubis eran embalsamar los cadáveres, guiar a las almas en su camino al más allá y proteger las tumbas. Según uno de los mitos de Osiris, Anubis ayudó a Isis a embalsamar a su esposo. Es por esta razón por la que los sacerdotes que participaban en el proceso de momificación llevaban puestas máscaras de chacales. No solo eso, sino que según las leyendas, cuando Osiris fue asesinado por Seth, sus órganos se convirtieron en un regalo para Anubis. Así dio comienzo la tradición de ofrecer a Anubis ciertas partes del cuerpo de los difuntos. Los chacales de la naturaleza eran propensos a desenterrar los cadáveres de las tumbas poco profundas y devorarlos. Pero los antiguos egipcios hicieron de Anubis el guardián de los cementerios y dios del embalsamamiento para de este modo convertir una fuerza negativa de la naturaleza en una fuerza positiva.

Estatua de Anubis. (CC BY 2.0)

Estatua de Anubis. (CC BY 2.0)

Según Geraldine Pinch:

Anubis era el guardián de todo tipo de mágicos secretos. En el Papiro Jumilhac aparece como comandante de los seguidores armados de Horus. Su ferocidad rivaliza con la violencia de Seth. En textos mágicos de épocas similares, Anubis es denominado ‘Señor de los Bau’. Batallones completos de demonios mensajeros están a sus órdenes. En los papiros sobre magia datados en la época romana, Anubis actúa como el principal ejecutor de las maldiciones. Las gráciles deidades de los templos de culto son apenas reconocibles en los despiadados dioses y diosas que nos encontramos en la magia cotidiana. (…) Un relato del Papiro Jumilhac (c. 300 a. C.) explica el origen de las vestiduras sacerdotales narrando cómo Seth se convirtió en una ocasión en pantera para atacar el cadáver de Osiris. Anubis capturó y marcó a esta pantera, dando origen de este modo a los lunares del leopardo. El dios chacal decretó entonces que los sacerdotes vistieran pieles de leopardo en memoria de su victoria sobre Seth.

Papiro Jumilhac. (CC BY-SA 3.0)

Papiro Jumilhac. (CC BY-SA 3.0)

Durante siglos los antiguos egipcios creyeron que los ladrones de tumbas serían castigados por Anubis, guardián y protector de los muertos. Pero la cosa no acababa ahí: creían además que los justos gozaban de su protección, y que gracias a sus cuidados su vida eterna sería plácida y dichosa.

Anubis en la cultura popular

Anubis ha sido investido de numerosos poderes y atributos adicionales en la moderna cultura popular. El misterioso dios se convirtió desde el siglo XX hasta nuestros días en un personaje habitual de libros, películas y videojuegos. Los artistas modernos a menudo han imaginado los poderes de Anubis como más siniestros de lo que los consideraban los antiguos egipcios. Su mala reputación ha sido creada por el miedo y por su interés para la moderna industria del entretenimiento.

En el pasado existía la creencia de que el ser humano no podía decidir sobre su destino. Pero al mismo tiempo, se abrigaba la esperanza de que el dios chacal permitiría a los difuntos acceder al más allá y disfrutar de la vida eterna.

Imagen de portada: Ilustración de estatuas de Anubis (MiaStendal / Adobe Stock)

Autor: Natalia Klimczak

Referencias

Geraldine Pinch, Magic in Ancient Egypt, 1994.
Richard H. Wilkinson, The Complete Gods and Goddesses of Ancient Egypt, 2003.
Jadwiga Lipińska, Marek Marciniak, Mitologia starożytnego Egiptu, 1986.
Gods of Ancient Egypt: Anubis, disponible en:
http://www.ancientegyptonline.co.uk/anubis.html

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