Portada-Arca que contiene el Santo Sudario de Oviedo. Fotografía: Public Domain

El Santo Sudario de Oviedo: un legendario lienzo vinculado a la muerte de Jesús

El Santo Sudario de Oviedo, también conocido como el pañolón de Oviedo, es una de las más importantes reliquias del cristianismo. Se cree que es el lienzo en el que fue envuelta la cabeza de Jesús tras su muerte en la cruz. El sudario es en la actualidad el más valioso tesoro que alberga la catedral de Oviedo (España).

El Santo Sudario de Oviedo se encuentra en la Capilla de San Miguel, también conocida como Cámara Santa de Oviedo, que a día de hoy pertenece a la catedral de la ciudad. A principios de la Edad Media era una iglesia prerrománica separada cercana a la Torre de San Miguel. La cámara, construida en la época en que el reino visigodo se desmoronaba, se convirtió en Patrimonio Mundial de la UNESCO en diciembre del año 1998. Fue construida en el siglo IX como capilla de palacio para el rey Alfonso II de Asturias. Fue destruida en el siglo XIV y a continuación sustituida por la actual catedral gótica de Oviedo.

El lienzo de Jesucristo

El Santo Sudario de Oviedo es una pieza de tela que mide 84 x 53 centímetros. Según los Evangelios (Juan 20, 6-7), es la mortaja en la que fue envuelta la cabeza de Jesús tras su muerte.

Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte.

El sudario se expone al público solo tres veces al año. Se encuentra muy manchado y arrugado, con oscuras salpicaduras que no forman imagen alguna. Miles de peregrinos acuden a Oviedo para contemplarlo los días del Viernes Santo, la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz del 14 de septiembre y en su octava del 21 de septiembre.

El Santo Sudario de Oviedo. (Mark Guscin)

El Santo Sudario de Oviedo. ( Mark Guscin )

El Santo Sudario de Oviedo es mencionado por primera vez en el año 570 d. C. por Antonino de Plasencia (Piacenza), que escribió que se encontraba en el monasterio de San Marcos, en Jerusalén. La historia de los viajes del sudario empieza en Palestina en el año 614, cuando fue trasladado a Alejandría tras la invasión del rey persa sasánida Cosroes II. Cuando el ejército persa alcanzó al norte de Egipto, el presbítero encargado de custodiar el sudario se lo llevó desde Alejandría hasta España. En España pasó por Cartagena en primer lugar, después por Sevilla, y en el año 657 llegó a Toledo. Alcanzó finalmente Oviedo en torno al año 840. El 14 de marzo del año 1075, el rey Alfonso VI, su hermana y Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como El Cid , abrió el cofre que contenía la reliquia y la designó mediante acta oficial “El Sagrado Sudario de Nuestro Señor Jesucristo.”

Una datación controvertida

El carbono-14 es el método más popular para datar antiguos objetos y reliquias. Las pruebas realizadas al Sudario se llevaron a cabo sobre tres muestras extraídas en abril de 1988. Los resultados obtenidos sugieren que el sudario data de un intervalo comprendido entre los años 1260 y 1390. Según estos resultados es imposible que el sudario sea el original en el que fue envuelta la cabeza de Jesús. Pero en torno a estos datos existe una gran polémica.

Mosaico de un Cristo Pantócrator de estilo bizantino. Catedral de Cefalú, Sicila, c. 1131. (CC BY-SA 3.0)

Mosaico de un Cristo Pantócrator de estilo bizantino. Catedral de Cefalú, Sicila, c. 1131. ( CC BY-SA 3.0 )

Incluso entre la comunidad científica, estos resultados obtenidos en las pruebas de carbono-14 no se consideran razonables. Parece que el sudario podría haberse contaminado en el incendio del año 1532, lo que haría de la prueba del carbono-14 algo completamente inútil. La catedral sufrió asimismo un atentado terrorista por colocación de dinamita en 1934, lo que podría haber afectado igualmente la datación del sudario. La prueba del carbono-14 solo es fiable si las muestras no han sido contaminadas por suciedad o impurezas de épocas más recientes. Es un inconveniente habitual a la hora de datar antiguos tejidos. Si la muestra no fue afectada por sustancias de épocas posteriores, los resultados de la prueba son válidos. Muchos investigadores no aceptan los resultados de la datación mediante carbono-14 del Sudario de Oviedo por la sencilla razón de que las muestras estaban contaminadas.

En busca de los orígenes del Sudario

La historia del Sudario de Oviedo tiene tantos entusiastas como críticos. Mucha gente cree que se trata realmente del lienzo que cubrió el rostro de Jesús, pero la ciencia aún está buscando alguna prueba que pueda confirmarlo. Un experto suizo en polen, Max Frei, ha intentado hallar pruebas botánicas. Al estudiar el Sudario de Oviedo encontró dos especies de polen típicas de la región de Palestina. También encontró una muestra de polen procedente del norte de África, lo que se ajustaría a la leyenda que narra los viajes de la reliquia.

En el año 1994, en el transcurso del Primer Congreso Internacional sobre el Santo Sudario de Oviedo, los investigadores decidieron analizar las muestras de sangre y linfa que impregnan el lienzo. Los resultados demostraron que el grupo sanguíneo de la persona que fue cubierta con esta tela era AB. También descubrieron que las manchas sobre el tejido sugieren que cubría el rostro de un hombre con barba. Desgraciadamente, resultó imposible obtener más datos de la reliquia porque no hay forma de poder compararla con restos humanos u otros objetos que hubiesen pertenecido a este hombre.

Un sudario que envuelve un misterio

El Sudario de Oviedo es uno de los más famosos del mundo después de la Sábana Santa de Turín, otro legendario lienzo vinculado a Jesús de Nazaret. Se desconoce si ambos sudarios pertenecieron al mismo hombre, si son originales y si realmente guardan relación con el Jesús de Nazaret de la historia.

El Sudario de Oviedo (derecha) se ajusta perfectamente al rostro de la Sábana Santa de Turín (izquierda). Shroud Story

El Sudario de Oviedo (derecha) se ajusta perfectamente al rostro de la Sábana Santa de Turín (izquierda). ( Shroud Story)

No obstante, ambos sudarios siguen estando fuertemente vinculados a las creencias cristianas. A lo largo de los siglos, el Sudario de Oviedo se convirtió en un motivo popular tanto en la literatura como en poemas y canciones medievales españoles y portugueses. Aunque se desconoce si es auténtico o no, continúa siendo una razón lo suficientemente popular como para atraer peregrinos a Oviedo. Es por tanto la leyenda que rodea al Sudario la que lo convierte en una de las reliquias más famosas e importantes del mundo.

Imagen de portada: Arca que contiene el Santo Sudario de Oviedo. Fotografía: Public Domain

Autor: Natalia Klimczak

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

 

Fuentes:

Mark Guscin, The Oviedo Cloth, 1998.

Andrè Marion, Gerard Lucotte, Tunika z Argenteuil i Całun Turyński, 2008.

https://www.catholicculture.org/culture/library/view.cfm?recnum=3953

http://www.shroud.com/pdfs/rogers9.pdf

https://www.shroud.com/guscin.htm

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