Portada-impresión de un artista de la vida en la Edad de Piedra (Wikipedia)

Las gentes de la Edad de Piedra ya se alimentaban de cereales hace 32.000 años

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Un equipo de arqueólogos dice haber descubierto restos de avena silvestre en herramientas para triturar grano de hace alrededor de 32.000 años, unos 20.000 años antes de la época en la que “oficialmente” se cree que se empezó a practicar la agricultura. Las gentes de la prehistoria puede que hubieran cocido o hervido estos granos de avena para elaborar un pan sin levadura, según los investigadores. Estos hallazgos, cuyo estudio lleva en curso ya varios años, parecen entrar en conflicto con la creencia habitual de que los individuos de la Edad de Piedra eran principalmente carnívoros.

Los investigadores han dado por hecho hasta ahora que los alimentos primarios en los que basaban su dieta las gentes del Paleolítico (Edad de Piedra) eran carnes y grasas. Según dicen, es raro encontrar restos vegetales en las herramientas para preparar la comida y recipientes de piedra descubiertos en yacimientos arqueológicos de la Edad de Piedra. Sin embargo, en los últimos años, los análisis de estas herramientas de piedra han revelado la presencia de rastros de granos silvestres, así como de semillas y raíces de aneas y helechos. Una reciente y novedosa dieta, la dieta del paleolítico, podría necesitar reconsiderar sus premisas a la luz de este nuevo descubrimiento.

Los investigadores de este último estudio, dirigidos por la italiana Marta Mariotti Lippi de la Universidad de Florencia, afirman que el hallazgo constituye la prueba de la preparación de granos de avena para el consumo humano más antigua conocida. Ella y su equipo examinaron una herramienta de piedra para triturar procedente de la Grotta Paglicci del sur de Italia y encontraron en ella rastros de granos de avena y pruebas de que habían sido triturados hacía unos 32.000 años, según podemos leer en un artículo de New Scientist.

La noticia sigue a la investigación en la que participó Mariotti Lippi hace algunos años y en la que se descubrieron restos de granos de almidón sobre la superficie de herramientas para triturar procedentes de Italia, Rusia y la república Checa, con una antigüedad de cómo mínimo 30.000 años. Este hallazgo ya fue anunciado en un artículo del año 2010 en los Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América.

La piedra para triturar de la Grotta Paglicci de Italia sobre cuya superficie hay residuos de granos de avena de hace 32.000 años (Foto: Stefano Ricci)

La piedra para triturar de la Grotta Paglicci de Italia sobre cuya superficie hay residuos de granos de avena de hace 32.000 años (Foto: Stefano Ricci)

“Teníamos pruebas del procesado de raíces y aneas, pero aquí tenemos un cereal, y un cereal que nos resulta muy familiar,” declaró a New Scientist Matt Pope, arqueólogo del equipo. “Si nos pusiéramos a examinar de forma más sistemática la tecnología de molienda de la época observaríamos que este es un fenómeno más extendido de lo que creíamos.”

En el estudio al que se refiere Pope se dice, sin embargo, que la evidencia del consumo de cereales silvestres también se remonta al Paleolítico Superior en un yacimiento del Próximo Oriente. Los investigadores afirman en dicho artículo del 2010 que hallaron pruebas del procesado de granos y semillas en el yacimiento de Ohalo junto al Mar de Galilea. También fue en esta región del mundo, conocida como el Creciente Fértil, donde se cree que la agricultura se practicó por vez primera a partir de hace unos 12.000 años.

“Se consideraba generalmente que las poblaciones paleolíticas europeas habían sido predominantemente carnívoras, ya que las pruebas de subsistencia a base de alimentos de origen vegetal son muy limitadas […] En la actualidad la investigación de la dieta humana del paleolítico se realiza a partir de la química de los huesos, el estudio de las marcas microscópicas sobre las piezas dentales y los restos zooarqueológicos y arqueobotánicos. Por diversas razones, la última forma de evidencia es rara en yacimientos paleolíticos, y las poblaciones del paleolítico son por ello consideradas principalmente cazadoras,” escribieron Mariotti Lippi y sus colegas investigadores en el 2010. “Estudios previos realizados en Dolní Věstonice, Klisoura, Kebara, y Ohalo identificaron restos de plantas que parece plausible que representaran un importante elemento en su dieta, y en el yacimiento mencionado en último lugar también se ha constatado una rutina de procesado de cereales silvestres y métodos efectivos para cocinar semillas molidas. En diversos yacimientos del Paleolítico Superior también se encontraron piedras de moler, algunas de las cuales pudieron haber servido para moler tejido vegetal, mientras que otras se emplearían para triturar ocre. Aquí tenemos noticia de granos de almidón descubiertos en la superficie de piedras para triturar de tres diferentes yacimientos del Paleolítico Medio-Superior (períodos Gravetiense  o de Gorodtsov) repartidos por Europa.”

Afirman que su análisis de los almidones y el desgaste de las herramientas procedentes de estos yacimientos demuestran que la molienda y triturado de plantas silvestres ya se practicaba desde una época relativamente antigua del Paleolítico superior.

Erik Trinkhaus de la Universidad Washington de St Louis, en Missouri, Estados Unidos, dice que los hallazgos son un nuevo ejemplo de hasta qué punto estaban avanzados los pueblos de la cultura Gravetiense europea. Producían tecnología, arte, y enterraban ritualmente a sus muertos.

Las pinturas de las cuevas españolas de Altamira son una manifestación artística de la cultura Gravetiense (Wikimedia Commons)

Las pinturas de las cuevas españolas de Altamira son una manifestación artística de la cultura Gravetiense  (Wikimedia Commons)

“Estos pueblos eran descritos hace 15 años como ‘Cazadores de la Edad de Oro,’ y todavía se están completando los detalles de esta definición,” declaró Trinkhaus a New Scientist.

Mariotti Lippi y su equipo esperan poder analizar más herramientas de piedra en busca de más pruebas y rastros de molienda de cereales o raíces. Trinkhaus afirma que esta práctica podría remontarse a hace 32.000 años.

En el año 2010, Loren Cordain publicó el libro La Dieta del Paleolítico, en el que aconseja a sus lectores comer como lo haría un supuesto habitante de una cueva prehistórica para perder kilos y mantenerse sano. Entre otras cosas recomienda comer carne magra, pescado, nueces, semillas, huevos y verdura, y reducir la ingesta de pan de trigo, lácteos, azúcar, patatas y comidas procesadas. Algunos investigadores consideran que el nacimiento de la agricultura y la introducción generalizada de los cereales en la dieta se corresponden con tasas más altas de enfermedades en el registro fósil humano. Este estudio demuestra que incluso hace muchos miles de años la gente ya se desviaba de la “dieta paleolítica” para alimentarse de cereales y raíces.

Imagen de portada: impresión de un artista de la vida en la Edad de Piedra (Wikipedia)

Autor: Mark Miller

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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